Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "cabo" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra cabo para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Al cabo dijo.
- Al cabo exclamó.
- Al cabo murmuró.
- Éste venció al cabo.
- Sí, tranquilo al cabo.
- Pudo preguntar al cabo.
- Y ¿no era justo al cabo?
- Primeriza al fin y al cabo.
- En el umbral pudo exclamar al cabo.
- Pero no daba con el cabo de la madeja.
- Sé que se lo dirás al cabo, y basta.
- Que al cabo, crimen sería una violencia.
- Al cabo Nucha pronunció con sordo acento.
- Al cabo adoptó una resolución definitiva.
- Pero al fin y al cabo, el incensado era él.
- No será ésta como la del cabo de San Vicente.
- Quién tal oyó en el mundo! Y al cabo, me dijo.
- Ya se ató el cabo que quedara pendiente poco ha.
- Al cabo llegaba a cansar aquella canción eterna.
- Al cabo de un momento salieron los dos a cubierta.
- Así se llamaba al combate del cabo de San Vicente.
- El combate del cabo de San Vicente, acaecido en 1797.
- ¡Ah!, no sabes tú lo que yo cavilo al cabo del día.
- Al cabo de media hora, al volver por allí le preguntó.
- Al cabo de un mes de nuevo régimen, Hurtado estaba mejor.
- Y concluyó por sonreír, y al cabo de un gran rato le dijo.
- Se espanta de la suma de dinero que montaba al cabo del año.
- Al cabo de algunos minutos, el cura levantó la vista y dijo.
- Al cabo se oyó en el corredor crujido de enaguas almidonadas.
- Nos encontrábamos en el Atlántico, a la altura de Cabo Verde.
- Al cabo de algún tiempo cesó de llover y salimos de la cueva.
- Se tronaba porque la constancia es imposible y hastía al cabo.
- Volando no, pero sí al cabo de media hora, volvió sin aliento.
- Me parece un capricho caro y extravagante, poco femenino al cabo.
- Quiero decir, que por ella he de coger el cabo del hilo, y verás.
- Un embrollo, una madeja sin cabo, un laberinto sin hilo conductor.
- ¡Sus! Saltá todo lo que podáis, porque deis deste cabo del agua.
- A lo lejos brillaba con intermitencias la luz roja del Cabo Higuer.
- Pues bien, este, procurar que Ana fuese al fin y al cabo como todas.
- Se apretó a la garganta un pañuelo de seda blanco, y al cabo dijo.
- Se me está figurando que al fin y al cabo no me pegaré tiro ninguno.
- Silva el portugués era el encargado de llevar a cabo estas negociaciones.
- Diciendo esto, tomamos el cuchillo y partimos bocaditos, y al cabo decimos.
- Aquello era obra suya al fin y al cabo, pero los dos mil reales le dolían.
- Y luego, al cabo de un momento, espaciada, otra, y después otra, otra, otra.
- Tanto y tanto le predicó, que al cabo el pobre muchacho hizo propósito de ir.
- Hay algunas que llevan un vergajo, como un cabo de vara, para imponer el orden.
- Un día, al pasar cerca de Cabo Verde, echamos a pique una barca de pescadores.
- Un mes estuve en cama, y al cabo de este tiempo pude levantarme hecho una momia.
- Mejor pensaras en las cosas de Dios, que al fin y al cabo no eres ningún niño.
- Ana confesó al cabo que habían dormido juntos, pero que había sido sin querer.
- Pero al cabo de un rato más bien parecía reírse con contenida y satánica risa.
- Sentéme al cabo del poyo y, porque no me tuviese por glotón, callé la merienda.
- Pero como no teníamos viento favorable, decidí bajar y doblar el Cabo de Hornos.
- Este proyecto le pareció más viable que el de irse a Morería y se llevó a cabo.
- Pero Ana tendrá que ver al cabo que ha sido instrumento del orgullo de ese hombre.
- Al cabo, la opinión llegó a decir esto, aunque ya sin el visto bueno de Glocester.
- Al cabo de un cuarto de hora, apareció por la boca calle la berlina con las dos damas.
- Pues déjame a mí, que como yo coja el cabo del hilo, hemos de llegar a la otra punta.
- Volvieron a mostrar sus documentos al cabo de guardia y entraron en la ciudad carlista.
- Al cabo llegó Páez a ser el más ferviente partidario de la religión de sus mayores.
- Todavía no puedes mover el brazo izquierdo que te dislocaron en el cabo de San Vicente.
- Petra era feliz en aquella vida de intrigas complicadas de que ella sola tenía el cabo.
- Al cabo Sabel tenía un alma, redimida por la sangre de Cristo igual que otra cualquiera.
- Aun el mismo Mesía, que al cabo no se ha separado de la Iglesia, es católico, religioso.
- El pobre tío es un santo, pero un santo de libro, y aunque cura, al fin y al cabo hombre.
- Por verdad, más vino me gasta este mozo en lavatorios al cabo del año que yo bebo en dos.
- Al cabo, tanto insistió don Eugenio, que hubo de prometer, aplazando para el último día.
- Ella quería leer de cabo a rabo ciertas paginitas de la vida de su esposo antes de casarse.
- Por ventura no lo vee aquí a su contento decía yo y querrá que lo compremos en otro cabo.
- Pasamos por el Cabo Deseado y el de la Desolación, con un frío muy intenso y tiempo claro.
- Además, el lugar que él pudiera encontrar, al cabo tenía que parecerle repugnante a ella.
- Siempre parecía duro arrojarle de una casa donde, al fin y al cabo, el dueño era su padre.
- Aquí, en la ancha cocina de la posada, esta noche, al cabo de tres siglos, un viejo me dice.
- De modo que Jacinta, al fin y al cabo y a pesar del Sacramento, era tan víctima como Fortunata.
- Miró todo el arcaz de un cabo a otro y viole ciertos agujeros por do sospechaba habían entrado.
- Pero le costaba mucha plata lo que resultaba al cabo obra de los truqueurs, palabra del capitán.
- Pero al cabo de una semana encontré a Ortiz y me dijo que mi cadena le gustaba más que la suya.
- Vencido al cabo de su propia excitación, el cerebro del Delfín caía en estúpido embrutecimiento.
- Pasé con Wilkins cerca de ocho años, y al cabo de éstos mi capitán se retiró, ya viejo, a Sidney.
- Lo cierto era que don Víctor, al cabo, había cedido hasta cierto punto a las insinuaciones de Petra.
- Repitió Pepe los golpes, y al cabo de dos minutos se abrió un balcón y una voz agria dijo desde arriba.
- Mostréle el pan y las tripas que en un cabo de la halda traía, a lo cual él mostró buen semblante y dijo.
- El Atlántico le conocía desde Islandia y las islas de Lofoden, hasta el Cabo de Buena Esperanza y el de Hornos.
- Doblamos el Cabo y fuimos dando una gran vuelta por el mar de las Indias, en dirección del estrecho de la Sonda.
- Y viendo que arreciaba el fuego, gritó dirigiéndose a un pañolero que se había convertido en cabo de cañón.
- Aun no se había pensado en abrir el istmo de Suez, y el viaje a Filipinas se hacía por el Cabo de Buena Esperanza.
- Y en este desabridísimo noviazgo pasaron algunos meses, al cabo de los cuales Baldomero se soltó y despabiló algo.
- A cabo de tres semanas que estuve con él, vine a tanta flaqueza que no me podía tener en las piernas de pura hambre.
- Al pasar a la altura de Cabo Engaño recogimos al antiguo piloto Ugarte, que había salido en un junco a nuestro paso.
- Y hecho esto, sentóse cabo della, preguntándome muy por extenso de dónde era y cómo había venido a aquella ciudad.
- Si no llevaban las cosas tan al cabo, procuraban al menos por otros medios desterrar de los monasterios la odiosa acidia.
- Fortunata lo pensó, y al cabo de un ratito, la lealtad y buena fe con que se confesaba mostráronse en esta declaración.
- Bajamos por la costa de África a buscar los vientos alisios, atravesamos las calmas ecuatoriales y paramos en Cabo Verde.
- Y se lo atizó todo, de cabo a rabo, sin omitir letra, articulando correctamente las sílabas en voz baja a estilo de rezo.
- Y derribando el cabo de la capa sobre el lado izquierdo, sacó una llave de la manga y abrió su puerta y entramos en casa.
- Pero Pic no la suelta y logra afianzarla en un rincón, donde la mosca permanece cuatro minutos pataleando, y al cabo sucumbe.
- Si no hubiera sido por la carga del tesoro de Zaldumbide, hubiésemos desembarcado en seguida en una de las islas de Cabo Verde.
- En aquel mundo de flaquezas, de escándalos, ¿quién recordaba ya la aventura, poco conocida al cabo, de la sobrinilla enferma?
- Al cabo levantó la faz, con el orgullo de un gran estratégico, seguro siempre de inventar algún ardid para burlar al enemigo.