Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra cabra

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra cabra en el contexto de una oración.

Término cabra: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "cabra" aquí tienes una selección de 36 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra cabra para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Cabra loca.
  • Pozo de la Cabra, con 15.
  • Decía Cabra a cada sorbo.
  • Cabra los miraba y decía.
  • Al ruido entró Cabra, diciendo.
  • Pero la cabra siempre tira al monte.
  • Dieron las seis y llamó Cabra a lición.
  • Sentóse el licenciado Cabra y echó la bendición.
  • Le dijo Guillermina empujándola, callejera, cabra montés.
  • Masco como una cabra, y 110 divierte ver un viejo entre la gente joven.
  • Repito que buen provecho te haga tu oveja, mejor dicho, tu cabra descarriada.
  • La cabra tira al monte, y se te despega el señorío, créetelo, se te despega.
  • Como que había nacido de siete meses y luego se le criaron con biberón y con una cabra.
  • Vino Cabra y, viéndolo, dijo que me echasen a mí la otra, que luego tornarían a don Diego.
  • Se apoya en un bastón de color de avellana, con el puño de cuerno, en forma de pata de cabra.
  • Cabra, por no gastar, detuvo el llamar médico hasta que ya él pedía confesión más que otra cosa.
  • Y la vez que podía echar cabra u oveja no echaba carnero, y si había huesos, no entraba cosa magra.
  • Y por si no, le diré más claro aún que su cuñado corre peligro, y que si cae en él, le cabrá culpa.
  • Quejábamonos nosotros a don Alonso, y el Cabra le hacía creer que lo hacíamos por no asistir al estudio.
  • La pusimos en el camino de la regeneración, y le ha faltado tiempo para echarse por los senderos de la cabra.
  • Enojóse Cabra conmigo y dijo que él me echaría de su casa, que bien se echaba de ver que era bellaquería todo.
  • En vísperas de fiesta y tiempo de oblata le obsequian con leche de cabra, queso de oveja, manteca en orzas de barro.
  • Yo no hacía a solas sino considerar cómo casi era peor lo que había pasado en Alcalá en un día que todo lo que me sucedió con Cabra.
  • Yo me resistía, pero no me valió, porque, teniéndome Cabra y otros, me la echó la vieja, a la cual de retorno di con ella en toda la cara.
  • ¿Pues, y eso de que las cerillas se saquen de los huesos, y que el sonido del violín lo produzca la cola del caballo pasando por las tripas de la cabra?
  • En estas pláticas vimos los muros de Segovia, y a mí se me alegraron los ojos, a pesar de la memoria, que con los sucesos de Cabra me contradecía el contento.
  • Supo que había en Segovia un licenciado Cabra que tenía por oficio el criar hijos de caballeros, y envió allá el suyo y a mí para que le acompañase y sirviese.
  • Entretúveme a ver mi tierra toda la tarde, pasé por la casa de Cabra, tuve nueva de que ya era muerto, y no cuidé de preguntar de qué sabiendo que hay hambre en el mundo.
  • Don Juan rumiaba, moviendo sus desdentadas encías a derecha e izquierda como una cabra vieja, y sus ojillos alegrábanse al ver comer a la familia, y especialmente a Juanito.
  • Era éste un conjunto de cabañas miserables, hechas con palos, piedras y barro, cubiertas unas con hierbas y otras con un tejido especial formado por pelo de camello o de cabra.
  • Todo el día gastábamos en dar gracias a Dios por habernos rescatado de la captividad del fierísimo Cabra, y rogábamos al Señor que ningún cristiano cayese en sus manos crueles.
  • Mientras hablaba con la frescachona Sabel, la fantasía de un artista podía evocar los cuadros de tentaciones de San Antonio en que aparecen juntas una asquerosa hechicera y una mujer hermosa y sensual, con pezuña de cabra.
  • Y preguntando a uno un día que qué sería (porque Cabra se enojó de que se lo preguntase) respondió que los unos tenían sarna y los otros sabañones y que en metiéndolos en aquella casa morían de hambre, de manera que no comían desde allí adelante.
  • Divulgóse por el pueblo el caso atroz, llegó a oídos de don Alonso Coronel y como no tenía otro hijo, desengañóse de los embustes de Cabra y comenzó a dar más crédito a las razones de dos sombras, que ya estábamos reducidos a tan miserable estado.
  • Y todo esto creerá quien supiere lo que me contó el mozo de Cabra, diciendo que una Cuaresma topó muchos hombres, unos metiendo los pies, otros las manos y otros todo el cuerpo en el portal de su casa, y esto por muy gran rato, y mucha gente que venía a sólo aquello de fuera.
  • él atado por los pies con un trapo ignominioso, como un presidiario, como una cabra, como un rocín libre en los prados, él, misérrimo cura, ludibrio de hombre disfrazado de anafrodita, él tenía que callar, morderse la lengua, las manos, el alma, todo lo suyo, nada del otro, nada del infame, del cobarde que le escupía en la cara porque él tenía las manos atadas.