Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra callaba

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra callaba en el contexto de una oración.

Término callaba: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "callaba" aquí tienes una selección de 51 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra callaba para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • De Pas callaba.
  • Jacinta callaba.
  • Y Lulú callaba.
  • Doña Ana callaba.
  • Callaba Ana, oía.
  • Y callaba otro poco.
  • Paula sonreía y callaba.
  • Callaba, y comía y bebía.
  • Don Álvaro callaba y oía.
  • Pero el confesonario callaba.
  • La chulita callaba mirándole.
  • Callaba por miedo al presidio.
  • Repitió porque el otro callaba.
  • Nucha, viéndose libre, callaba.
  • En la Colonia, más cercana, todo callaba.
  • El niño callaba y se oían sus lengüetazos.
  • Entonces el Magistral, allá dentro, callaba.
  • Quería decir que callaba por pura discreción.
  • Vinculete callaba y seguía recibiendo codillos.
  • El Magistral no pensaba en otra cosa, pero callaba.
  • Petra callaba inmóvil, esperando servir a su dueño.
  • Cuando don Álvaro callaba, ella volvía a sus miedos.
  • Se callaba este ardiente deseo por no aumentar la pena de la otra.
  • Agitábase nerviosa en su asiento, pero callaba y seguía sonriendo.
  • Y Juanito callaba, a pesar de que tenía razones de sobra para responder.
  • Ésta era la más social de sus teorías, las más insociables se las callaba.
  • Fortunata callaba, mirando vagamente al suelo, con la barba apoyada en la mano.
  • Dijo al Marquesito, que callaba, pensando que todo aquello era muy soso sin mujeres.
  • Ana callaba, no veía, no oía, no hacía más que sentir un placer que parecía fuego.
  • También lo sabía Celedonio, pero callaba y sonreía complaciéndose en el pavor de su amigo.
  • Ana callaba, meditando las palabras del confesor, recogida, seria, abismada en sus reflexiones.
  • Maximiliano callaba, no quitándole los ojos a la santa, a quien nunca había visto tan de cerca.
  • Don Álvaro agradecía la delicadeza de sus cómplices y callaba también, tranquilo y satisfecho.
  • Gertrudis, toda encendida, bajaba la cabeza y se callaba, mientras le tocaba a rebato el corazón.
  • Pero la pícara se callaba lo principal, y lo principal era que tenía otro novio, a quien de veras amaba.
  • La esposa callaba, sospechando que su marido no tenía la cabeza buena, y que sería peor llevarle la contraria.
  • El sofá de ancho asiento amarillo, más prudente y con más experiencia que todo, callaba, conservando su puesto.
  • Así es que Bedoya, seguro de aquella superioridad, miraba por encima del hombro a los demás anticuarios y callaba.
  • Cuando su madre callaba y se ponía parches de sebo, daba a entender que no podía estar más enfadada, que estaba furiosa.
  • Pero callaba viendo que la hermana seguía sus consejos económicos y según sus palabras no estiraba el pie fuera de la sábana.
  • ¡Qué diablo! Ya estaban casi en la mitad del camino, cerca del Mercado, y él callaba, sin atreverse a decir lo que tan pensado tenía.
  • Pero él comprendió lo que decía y lo que callaba y declaró que el principal deber por entonces era librarse del peligro de la muerte.
  • Y el pobre muchacho callaba, sufriendo pacientemente las irritantes mentiras de doña Manuela, que seguía hablando de los sacrificios por los hijos.
  • Cuando creían conocerse uno a otro hasta el último rincón del alma, estaba pensando cada cual en la mala acción que cometía callando lo que callaba.
  • Paula callaba, pero estaba resuelta a sacar de allí a su hijo en tiempo oportuno, cuando ella pudiera asegurarle un porvenir fuera de aquella santa casa.
  • Las madres intervenían, y Mauricia callaba al fin, quedándose durante dos o tres horas taciturna, rebelde al trato, haciéndolo todo al revés de como se le mandaba.
  • Lo que doña Manuela callaba eran las sospechas vehementes de que su amiga explotaba sus apuros, guardándose los picos de las cantidades facilitadas por los prestamistas.
  • Pero callaba, por miedo a los energúmenos artísticos, y consolábase mirando abajo las rojas filas de butacas, donde se destacaban los lindos sombreros de sus hermanas y la majestuosa capota de mamá.
  • ¡Si no callas, viene un cocón y te come! ¡ Velo ahí viene! ¡Calla, soliño, paloma blanca, rosita! No por virtud de las exhortaciones, pero sí por haber conocido a su amigo predilecto, la niña callaba ya.
  • Sí, señor, comprendo perfectamente contesté a ver si se callaba, pues ni tenía humor de oírle, ni los violentos balances del buque, anunciando un gran peligro, disponían el ánimo a disertar sobre el engrandecimiento de la marina.
  • Segura de no ser vencida por la fuerza, enamorada a su modo del señorito, sobre todo por su audacia, acostumbrada a tales devaneos mudos, gimnásticos, callaba, forcejeaba, mordía con deleite, magullaba con voluptuosidad bárbara, y encontraba placer de salvaje en el martirio de mis sentidos, que tocaban su presa, y se sentían dominados por ella.