Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "calor" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra calor para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Hacía mucho calor.
- Debes de tener calor.
- Hace un calor horrible.
- Comenzaba a hacer calor.
- Hacía un calor bestial.
- Hacía un calor horrible.
- Junio se metió en calor.
- Hacía un calor espantoso.
- Experimentó frío y calor.
- Necesita calor y no lo tiene.
- Hasta las nueve no hace calor.
- Luego les daba su calor natural.
- El calor se transforma en fuerza.
- El espacio vibraba de luz y de calor.
- Hacía en la calle un calor espantoso.
- La careta me da un calor que me abrasa.
- Huyendo siempre del calor de la familia.
- Todo estaba aletargado bajo el calor del sol.
- Hacía un vaho de calor imposible de resistir.
- Sintió un calor dulce y un contacto pegajoso.
- Debajo de la toldilla hacía un calor horrible.
- Allí solía pasear Andrés en las horas de calor.
- ¡Y conmigo! repitió Segismundo, con igual calor.
- ¡Qué calor, qué calor! exclama Orsi cuando acaba.
- Para él no había calor, ni frío, placer, ni dolor.
- Cuando se vio en la calle sintió un calor insufrible.
- Ya no se reñía, se discutía con calor, pero sin ira.
- Lo demás moría por el calor del sol y la falta de agua.
- Quiere calor de familia y no le encuentra en ninguna parte.
- Estas cenizas sólo para nosotros esconden un poco de calor.
- Y estrechó, con calor, la mano que don Álvaro le ofrecía.
- Seguía aquel calor exasperante, aquel aire inflamado y seco.
- En tierra, el máximum de frío y de calor es febrero y agosto.
- Dilo con un poquito de calor, siquiera como me lo decías antes.
- Ii Fortunata no se acostó en la cama, porque hacía mucho calor.
- El Chartreuse, con su calor de falsa juventud, hace pensar locuras.
- Quería palabras dulces, intimidad cordial, el calor de la familia.
- La noche está fría y necesito que las extremidades entren en calor.
- Sintió calor en el estómago y en la cabeza una deliciosa turbación.
- Siempre llevaba guantes, hiciera calor o frío, fuesen oportunos o no.
- Se ha cansado de esta sombra y se ha ido a buscar luz, calor, espacio.
- Al salir a la calle, la misma bofetada de calor le sorprendió a Andrés.
- Sentía en los pies, que pisaban las piedras y el lodo un calor doloroso.
- Entonces Mesía tomó con mucho calor la defensa del alimento obligatorio.
- Por otro lado, el calor, aquel sudor continuo, aquellas noches sin dormir.
- Pero no así de cualquier modo, sino con verdadero calor y arranque del alma.
- Por gradaciones lentas, Juanito llegó a defender con calor la idea alfonsina.
- Si no ¿para qué se inventarían teorías acerca del calor o acerca de la luz?
- Don Baldomero estaba muy sereno, y el golpe de suerte no le daba calor ni frío.
- El tío le rebatía con acritud y calor, alzando al cielo las gigantescas manos.
- Con aquel régimen de carne y con el calor, Andrés estaba constantemente excitado.
- Y yo también dijo el viejo con gran calor, yo también los quiero con toda mi alma.
- Sintió un agradecimiento dulcísimo, un calor en las entrañas completamente nuevo.
- ¡El humo! ¡el calor, la falta de costumbre, la polka después de cenar, las luces!
- ¡Qué año tan malo! ¿Creerás que anoche no pude entrar en calor hasta la madrugada?
- Aquel día hacía mucho calor y sequedad, motivo sobrado para que mi hombre se luciera.
- Así como así, el invierno había pasado, y el calor de la lareira no era apetecible ya.
- No me traiga usted a mí cuentos, que no me dan frío ni calor (con reprensión graciosa).
- Cuando he buscado un poco de calor y de abrigo, he encontrado frialdad, dureza y egoísmo.
- El propio calor de sus palabras llevó a Maximiliano a una exaltación que parecía insana.
- Es la fiebre de la época, y la juventud es la que con más calor apadrina las ideas nuevas.
- Que con ser poco tal calor era la más viva hoguera a que ella se había arrimado en su vida.
- El calor del fogón, las bromas y la faena habían encendido brasas en las mejillas de Obdulia.
- En el portal, mientras se echaba el manteo al hombro (y eso que hacía calor) pensó esta frase.
- Nada, es que me quiere convencer manifestó Maximiliano con calor, de que todo es fuerza y materia.
- Pero don Álvaro aprovechaba aquel intervalo de luz y calor, que no por efímero le agradaba menos.
- Así como así, la brisa que ya empieza a soplar, me quitará este calor, este aturdimiento, esta sed.
- Y como cerca se vio, pensó que allí en las pajas do yo estaba echado, al calor mío se había venido.
- La Pitusa tenía mucho calor, y cogiendo un abanico que junto a la almohada tenía, empezó a abanicarse.
- Pues tras la culebra anduve, y aun pienso se ha de ir para ti a la cama, que son muy frías y buscan calor.
- ¡Qué calor, don Fermín! decía la rubia, enjugando el sudor de la frente con pañuelo de batista barata.
- Los marineros dormían en las tarimas del sollado, y cuando hacia calor, ponían las hamacas en la cubierta.
- Al volverse a acostar sintió bastante frío, y con estas alternativas de frío y calor estuvo hasta la mañana.
- Cuando alguno se expresaba ante él con fe y calor, oíale con la paciencia compasiva con que se oye a los locos.
- Aquel calor con que defendía los intereses espirituales de la familia, les llegaba al alma a los amos de la casa.
- Venía la moza arremangada hasta el codo, con el pelo alborotado, seco y volandero, del calor de la cama sin duda.
- ¡Qué gusto ser bebé ! murmuró el Delfín, ¡sentirse en los brazos de la mamá, recibir el calor de su aliento y.
- El frío aquel de fiebre se trocó de improviso en calor violentísimo, y la risa convulsiva en explosión de llanto.
- Bulla y ambiente que soportan sin molestia los madrileños, como los herreros el calor y el estrépito de una fragua.
- Estaba el amo de la casa en mangas de camisa, como solía en cuanto llegaba el verano, aunque no tuviera mucho calor.
- Echándose un pañuelo por los hombros, porque el calor de la plancha la obligaba a estar al fresco, pasó al gabinete.
- Jacinta lo ha tomado con tanto calor, que hoy trabaja más que yo, y maneja el sable con un garbo que me deja tamañita.
- El recuerdo de esta noche quedó en la memoria de Juanito con una impresión de calor asfixiante y aburrimiento inmenso.
- Y durante la comida, aunque éste celebraba todos los platos con desusado calor, la implacable dama no cesaba de gruñir.
- Quiere arrimarse a mí, arropada por la tierra, allí abajo, donde no llega la luz, y que yo le preste no sé qué calor.
- Como solía de tarde en tarde, y dio a los motivos expuestos por su amigo, nueva fuerza con el calor de sus poéticas ideas.
- Aquella gente de las casas de vecindad, miserable, sucia, exasperada por el calor, se hallaba siempre dispuesta a la cólera.
- Después tiemblo dentro de la sábana y vuelvo gozosa al calor de mi cuerpo, contenta de la vida que siento circular por mis venas.
- Era rumboso y en el calor de la amistad improvisada en la taberna, abría créditos exorbitantes a los taberneros, sus consumidores.
- Si creía notar que se estremecía con escalofríos, apretaba sí dulcemente, liándose a él para comunicarle todo el calor posible.
- El calor, el andar al sol le producían una sed constante que le obligaba a beber cerveza y cosas frías que le estragaban el estómago.
- Había defendido el dogma heroico en Roma en el púlpito, con elocuencia entonces espontánea, con calor, como si el infalible fuera él.
- Mucho se incomodó el regente al enterarse de esto, y con desusada seriedad y calor hubo de negar lo que su amigo contara de la Samaniega.
- El día anterior, el domingo se había discutido con mucho calor en el Casino si la sociedad abriría o no abriría sus salones aquel año.
- Y entre Kempis y la Regenta, y el calor que empezaba a molestarle, y la prohibición de los baños le quitaron el humor al digno magistrado.
- Belén ponía con tanto calor sus facultades musicales al servicio de Dios, que cantaba coplitas hasta quedarse ronca, y cantaría hasta morir.
- Esos albañiles de los dramas populares que se nos vienen a quejar de que sufren el frío del invierno y el calor del verano, no son los únicos.
- En medio de este calor sofocante, las abejas rezongaban, las avispas iban a beber el agua del riego y las mariposas revoloteaban de flor en flor.
- La luna nueva se puso temprano, bajando al horizonte como una hoz, rodeada de aureola blanquecina que anunciaba más calor para el día siguiente.
- Durante los meses del calor disminuían bastante las limosnas, pero se hablaba mucho en las cofradías, preparando las fiestas de Otoño y de Invierno.