Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra calumnias

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra calumnias en el contexto de una oración.

Término calumnias: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "calumnias" aquí tienes una selección de 23 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra calumnias para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Por viles calumnias.
  • Para estar a los pies del mártir que matan a calumnias.
  • El de usted a quien tanto he ofendido haciéndome eco de calumnias.
  • La madre había hablado de las calumnias con que le querían perder.
  • Ya no pensaba en las torpes calumnias de los enemigos del Magistral.
  • Mi mujer, entiéndelo bien, está muy por encima de todas las calumnias.
  • Sus íntimos amigos le oyeron hablar de calumnias y de celadas traidoras.
  • Que esto no tiene nada que ver con todas esas otras calumnias de antaño.
  • Yo no quiero separarme del mártir que persiguen con calumnias como a pedradas.
  • Las calumnias con que la maledicencia perseguía a De Pas tenían un aislador en don Víctor.
  • Estas calumnias le servían de desahogo y si le preguntaban el motivo de su inquina, contestaba.
  • Primero su madre tratándole como a un chiquillo, recordándole las calumnias con que le perseguían.
  • Las tentativas del mísero don Víctor eran para la Regenta, gracias a las calumnias de Álvaro, delitos consumados.
  • Adquirían pronto una familiaridad importuna que daba ocasión a las calumnias de los necios y de los mal intencionados.
  • Él, a pesar de las calumnias de sus enemigos había convertido al gran ateo de Vetusta haciéndole morir en el seno de la Iglesia.
  • Creía, o por lo menos propalaba todas las injurias con que se quería derribar al Provisor, y le envidiaba por lo que pudiera haber de cierto en el fondo de tantas calumnias.
  • Nadie supo aquella hazaña, ni el mismo don Santos Barinaga que andaba a caza de las calumnias y verdades que corrían contra La Cruz Roja, como él llamaba, colectivamente, al Provisor y a su madre.
  • Hay que ir allá, como he ido yo, para hacerse cargo de las intrigas de la gentualla de sotana, que todo lo quiere para sí, y no va más que a desacreditar con calumnias y chismes a los que verdaderamente trabajan.
  • Aquellas confusiones, mezcla de malicia y de inocencia, en que la habían sumergido las calumnias del aya y los groseros comentarios del vulgo, la hicieron fría, desabrida, huraña para todo lo que fuese amor, según se lo figuraba.
  • Las mentiras fraguadas por los perdidos de casa de Copa, toda una urdimbre de calumnias inventada por Pimentó, que cada vez se sentía menos dispuesto á atacar cara á cara á Batiste, y pretendía hostilizarlo, cansarlo y herirlo por medio del insulto.
  • Con la Regenta, en casa del Marqués, ¡bueno iba a estar aquello! Pero, Señor ¡qué luego, qué luego había empezado la gentuza, la miserable gentuza vetustense a murmurar de aquella amistad! ¡en dos días todo aquel run run, su madre con los oídos llenos de calumnias, de malicias, y el alma de sospechas, de miedos y aprensiones!
  • No quería más que hundir el alma en aquella pasión innominada que le hacía olvidar el mundo entero, su ambición de clérigo, las trampas sórdidas de su madre de que él era ejecutor, las calumnias, las cábalas de los enemigos, los recuerdos vergonzosos, todo, todo, menos aquel lazo de dos almas, aquella intimidad con Ana Ozores.
  • A su calor no se contaban antiguas consejas, como presumía Trifón Cármenes que había de suceder por fuerza en todo hogar señorial, pero se murmuraba del mundo entero, se inventaban calumnias nuevas y se amaba con toda la franqueza prosaica y sensual que, según Bermúdez, era la característica del presente momento histórico, desnudo de toda presea ideal y poética.