Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "caminar" aquí tienes una selección de 14 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra caminar para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Llegó la hora de caminar.
- Una chapa de plata que hace un ruido al caminar, ¿eh?
- Con una chapa de plata que hacía un ruido sordo al caminar.
- Yo me despedí de él, aunque me pesaba, y comencé a caminar para el puerto.
- Y, con tanto, se apartó el coche, y yo y los compañeros comenzamos a caminar a casa.
- Volvía a caminar automáticamente, sin fijarse en las personas que pasaban junto a él.
- Para esto era necesario caminar en zig zas, hacer muchas curvas, andar mucho y subir poco.
- En verdad, señor, que lo tengo por más apacible caminar que el del coche, porque aunque V.
- Y no bien comenzó a caminar cuando unos y otros nos comenzaron a dar vaya, declarando la burla.
- Una sensación fresca le despertó de aquella pesadilla, que le hacía caminar como un sonámbulo aterrado.
- Y de pronto la enorme diligencia parte, con formidable estrépito de herrumbres, en dirección a Infantes, donde expiró Quevedo, hacia el antiguo y conocido campo de Montiel, por donde Cervantes hizo caminar a Alonso Quijano la vez primera.
- Y aclaróseme tanto en materia de ser pobre, que me confesó, a media legua que anduvimos, que si no le hacía merced de dejarle subir en el borrico un rato no le era posible pasar adelante, por ir cansado de caminar con las bragas en los puños.
- Yo había soñado que ya no era Vetusta para mí cárcel fría, ni semillero de envidias que se convierten en culebras, sino el lugar en que habitaba un espíritu noble, puro y delicado, que al buscarme para caminar en la vía santa de salvación, sin saberlo, me guiaba también por esa vía.
- Había recordado, como por inspiración, que ella había visto en Zaragoza a una mujer vestida de Nazareno, caminar descalza detrás de la urna de cristal que encerraba la imagen supina del Señor, y sin pensarlo más, había resuelto, se había jurado a sí misma caminar así, a la vista del pueblo entero, por todas las calles de Vetusta detrás de Jesús muerto, cerca de aquel Magistral que padecía también muerte de cruz, calumniado, despreciado por todos.