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Ejemplos de oraciones con la palabra capellán

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra capellán en el contexto de una oración.

Término capellán: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "capellán" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra capellán para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • No decía capellán.
  • Gritó el capellán.
  • Servidor y capellán.
  • El capellán no comprendía.
  • Fue capellán de mi regimiento.
  • Así se consolaba el capellán.
  • El capellán no hizo aspavientos.
  • Preguntó asombrado el capellán.
  • Intentó el capellán disuadirla.
  • Recelaba el capellán interrogarle.
  • El capellán no apareció por allí.
  • Obra de romanos, decía el capellán.
  • El capellán murmuró como si rezase.
  • No manifestó el capellán su opinión.
  • Tardó bastante el capellán en dormirse.
  • Aquí el mayordomo fue siempre el capellán.
  • Una cosa preocupaba mucho al buen capellán.
  • El capellán no sabía lo que era la Bactriana.
  • La idea del capellán no le cogía de sorpresa.
  • El capellán ordenó al acólito que despejase.
  • Y como el capellán se echase a reír, añadió.
  • Pues así no puede seguir exclamaba el capellán.
  • ¡Será posible! murmuró el bueno del capellán.
  • Compadecido el capellán, levantó a la criatura.
  • El capellán no era un San Agustín pensaba Anita.
  • El capellán comprendía que no quedaba otro recurso.
  • El único a quien guardaba rencor era al tío capellán.
  • A don Pedro le divertía infinito el miedo del capellán.
  • Sonrió con dulzura al capellán, y le señaló una silla.
  • Y con todo, al capellán no le llegaba la camisa al cuerpo.
  • Nunca el timorato capellán sintió tantas ganas de mentir.
  • Entra, Chonito, entra murmuró lánguidamente el capellán.
  • Pues no ha de ser así resolvía el capellán con esfuerzo.
  • El capellán, muy respetuoso, se deshacía en explicaciones.
  • Y echó a andar, dialogando con el capellán que le seguía.
  • A un mismo tiempo exclamaron los dos, capellán y señorita.
  • El capellán pudo al fin expresar parte de sus sentimientos.
  • El capellán no vacila, no discurre quién le habrá matado.
  • Que la señora estaba en la capilla, con el señor capellán.
  • Semejante juego mortificaba al capellán tanto como a la chica.
  • ¿Pero no ha consultado usted este caso con el señor capellán?
  • ¡Suéltame, León, capellán de peinetas! rugió la visionaria.
  • Señor marqués, ¡yo me pasmo! arguyó el capellán eficazmente.
  • Ya puede usted ir rezando al bendito San Ramón, señor capellán.
  • Las velas seguían ardiendo, y el capellán volvió a arrodillarse.
  • Aunque de suyo confiado, creía notar el capellán que le espiaban.
  • Semejante espectáculo dio al traste con la prudencia del capellán.
  • Yo reconozco gritaba el capellán ahogándose, que soy un mal sacerdote.
  • De pronto el capellán recordó algo también y se dirigió a la cocina.
  • El capellán de la casa es tan amigo mío, que es como si fuera yo mismo.
  • Hizo que se pusieran de rodillas, y dijo al capellán con solemne acento.
  • Al capellán le pesaba en el alma la fundación de aquel hogar cristiano.
  • ¡Tremenda situación! El capellán le daba vueltas en su cerebro excitado.
  • Articuló el capellán, no menos alterado, no esté de pie, no esté de pie.
  • Repitió el capellán, quedándose en ayunas del sentido de la frase grosera.
  • El capellán bajaba la vista según costumbre, y fingía doblar la servilleta.
  • ¡Santa Bárbara bendita! articuló piadosamente el capellán, estremeciéndose.
  • Divididas las opiniones, el capellán del cuarto montado votaba por el Príncipe.
  • Corría entre tanto el invierno, y el capellán se habituaba a la vida campestre.
  • No cabía duda que el señorito se disponía a acogotar a su esposa y al capellán.
  • él no era el capellán complaciente que sirve a los grandes como lacayo espiritual.
  • Preguntó el capellán, sintiendo un sudor que le rezumaba por la raíz del cabello.
  • Antes de dar con el marqués, recorrieron el capellán y su guía casi toda la huerta.
  • El capellán cobró ánimos, pues la oscuridad alienta mucho a decir cosas difíciles.
  • Lo que no sucede en un año sucede en un día, Sabel advirtió gravemente el capellán.
  • Pero no iba a tener la desvergüenza de pegársela en sus barbas, con el mismo capellán.
  • Quien ha envejecido bastante, de un modo prematuro, es el antiguo capellán de los Pazos.
  • ¡Vaya una ocurrencia, don Julián! El capellán bajó los ojos y frunció el rubio ceño.
  • Cuando el señorito salió, Máximo se sirvió otra copa de ron y dijo en confianza al capellán.
  • Sin embargo, en tan pacífico interior veía el capellán desarrollarse un drama mudo y terrible.
  • Repuso éste evasivamente, mientras el capellán le miraba con interés rayano en viva curiosidad.
  • La encuentro a usted con muy buen semblante, señorita dijo el capellán mintiendo como un bellaco.
  • No me pasmo yo de ella respondió el capellán, sino de él, que le teme más al agua que al fuego.
  • No replicó el capellán, pero pocos días después, volviendo de Naya, se tropezó con el médico.
  • Yo le respondo a usted de que, como este indigno capellán dé el pase, toda la familia dirá amén.
  • El capellán perfeccionaba sus nociones del arte de tener un chico en brazos sin que llore ni rabie.
  • No pesaba más que un ramo de flores, pero el capellán juró y perjuró que parecía hecha de plomo.
  • En su habitación pudo el capellán notar mejor que en la cocina la escandalosa suciedad del angelote.
  • IV Y el capellán lidió con ellos a brazo partido, sin tregua, tres o cuatro horas todas las mañanas.
  • Había sido cura de tropa, y a las monjas no les acababa de gustar la marcial diligencia de su capellán.
  • Cierto día entró el capellán en la habitación de la señorita y encontró un inesperado espectáculo.
  • Sí replicó Sor Natividad con un poco de humorismo, y el capellán me ha dicho que la meta en la perrera.
  • Por depresiva que fuese para el amor propio del capellán la observación, hubo de reconocer su exactitud.
  • Que el capellán está con la señora encerrado en la capilla y que te echaron de allí para quedar solos.
  • El capellán, como candidato reventado, ponía de oro y azul al obispo de la diócesis y a todo el cabildo.
  • Era Sabel, a quien el capellán miró con sorpresa, pues hacía bastante tiempo que no se presentaba allí.
  • ¡Pícara, malvada! Reparó el capellán que estas palabras suyas produjeron singular efecto en el marqués.
  • El capellán había recibido una carta de su madre que encerraba quizás la clave de los disgustos de Nucha.
  • Mañana, cuando venga el capellán y bajen esas tías pasteleras a la iglesia, ¡qué chasco se van a llevar!
  • La esposa hincó más sus ojos en los del capellán e hizo dos o tres interrogaciones concretas, terminantes.
  • Engolfóse el capellán en las tenebrosas profundidades de corredor y bodega, y llegó velozmente a la cocina.
  • Lleno de esperanza, el capellán se reprendió a sí mismo por haberse juzgado inútil en momentos semejantes.
  • Y el marqués se terció la carabina y dejó para siempre jamás amén a su capellán bregar con los documentos.
  • La preparación fue como la de un examen de grado, y el capellán tomo aquel caso con gran solicitud y atención.
  • Y el capellán experimentó otra vez compasivos remordimientos, causados por la vista de la ya repudiada criatura.
  • O te levanto con la escopeta! Sabel se incorporaba ayudada por el capellán, gimiendo y exhalando entrecortados ayes.
  • Que se escapa! Comprendió entonces el alucinado capellán lo que ocurría, con no poca vergüenza y confusión suya.
  • El capellán leía el Año cristiano en alta voz, y poblábase el ambiente de historias con sabor novelesco y poético.
  • El capellán comenzaba a sentirse confuso viendo en ausencia suya tanto arreglo, y a temer que su venida lo trastornara.
  • Entró Primitivo, y sin mostrar alteración ni susto dijo que subiese don Máximo, que al capellán le había dado algo.