Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "cara" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra cara para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- La cara sí.
- Se pinta la cara.
- ¿tengo mala cara?
- Reniego de mi cara.
- Yo conozco esa cara.
- Pero es cara para ti.
- Que te rompo la cara.
- Tienes cara de susto.
- No volverían la cara.
- A ver, a ver esa cara.
- ¿La cara de la Virgen?
- Siempre me dio la cara.
- Me basta verte la cara.
- Con qué cara le diría.
- La cara no era la misma.
- Y le acariciaba la cara.
- Cuál será su otra cara.
- Santa Cruz puso mala cara.
- Después le miró la cara.
- La cara te hace traición.
- Su cara esposa, Frígilis.
- Repíteme eso, en mi cara.
- Descubre la cara y míranos.
- Acompañaré a mi cara mitad.
- No me es desconocida su cara.
- No tienes tú cara de bromas.
- El barro le manchaba la cara.
- Me vuelvo, le miro a la cara.
- Por poco me traigo media cara.
- Su cara cubrióse de rasguños.
- Con mil amores, mia sposa cara.
- Sólo con ver su cara de usted.
- Se pasa los palpos por la cara.
- Y siempre nos da la misma cara.
- Sí, me mira usted con una cara.
- Parecían dos soles cara a cara.
- Esa cara tan triste y tan seria.
- No me pongas esa cara, vida mía.
- Aquella cara no debía de mentir.
- ¿Qué tenía que echarse en cara?
- Y se atrevió a mirarle a la cara.
- ¿Es que no tienes ojos en la cara?
- La cara era hocicuda y desagradable.
- Veo que pones una cara muy tétrica.
- Yo quiero conocer esta cara se dijo.
- Yo conozco esta cara se dijo Feijoo.
- Tenía una hermosa cara noble, roja.
- Toda la cara parecía de una estatua.
- Yo no me pinté la cara el otro día.
- Para conocer y explorar su otra cara.
- Después se tapó la cara con la mano.
- Interrumpió la labor, y alzó la cara.
- No te tapes así la cara con las manos.
- Mírame bien, mírame la cara, los pies.
- Venía con cara de sonreír a sus ideas.
- ¡Qué cara te vendes! ¿Has estado mala?
- La herida que tenía en la cara era leve.
- Visita volvió la cara y sacó la lengua.
- Y al decirlo se fijó en la cara que puso.
- Mas al punto volvió a poner cara de palo.
- Las cárdenas ojeras le cogían media cara.
- Y para que lo hiciese dile escudo como cara.
- ¡ni pensarlo! Pues qué, ¿tengo mala cara?
- Se echaba a la cara la formidable tercerola.
- Su cara pálida está ligeramente abotagada.
- Pero la cara de su madre pareciole de madera.
- No te apures ni pongas esa cara tan afligida.
- Pero la cara del chico no perdía su seriedad.
- Y en último caso, que me lo diga cara a cara.
- Se le va poniendo a usted una cara más dulce.
- Cara de jambre, zeñorito me dijo amablemente.
- La cara iba tomando una inmovilidad sospechosa.
- Contestó Segismundo con cara de muy mal genio.
- Tenía la cara llena de cicatrices de viruelas.
- Lo que es cara a cara ya nadie se reía de él.
- Pensó doña Lupe volviendo la cara con desdén.
- Pues esa víbora de Papitos, con su cara de mona.
- Tiene la cara bordada al realce, con seda blanca.
- No ponía aquella cara cuando contaba los cuentos.
- Cara de escupidera, zurrón, celemín de peinetas.
- Le dijo su tía, poniéndole las manos en la cara.
- Tenía la cara amarillenta, de color de membrillo.
- Dijo Don Evaristo inclinándose para verle la cara.
- Tenía pintada en su cara la ansiedad más terrible.
- Pero no sé, no recuerdo bien si le arañé la cara.
- Jacinta vio aparecer su cara inteligente y socarrona.
- Se afeitaba hoy, y mañana tenía toda la cara negra.
- Las despedidas cara a cara no son buenas para romper.
- Advertía Fortunata en aquella cara cierta severidad.
- ¡Cristo!, ¡qué cara me puso cuando le dije aquello.
- Yo conozco esa cara, fue lo primero que se me ocurrió.
- Me enfada esta niña con su inocencia y su cara bonita.
- Todo era cuestión de tiempo y de presentar buena cara.
- No sabía más que poner mala cara y parar poco en casa.
- La pobre siempre debajo, y las ricas pateándole la cara.
- Mejor dicho, lo sabes, te lo estoy conociendo en la cara.
- No era de madera de héroes, lo cual le salía a la cara.
- Tiene el rey austriaco ancha la cara de mentón saledizo.
- Se lo he conocido en la cara y en el modo de decir que no.
- ¿Creerás que se le descompone la cara siempre que me ve?