Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra carne

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra carne en el contexto de una oración.

Término carne: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "carne" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra carne para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Si comió carne.
  • Cuando come carne.
  • La carne se pudre.
  • De carne y muy brutos.
  • Dormía la mona de carne.
  • El diablo harto de carne.
  • Como carne y me pongo peor.
  • Croquetas y carne estofada.
  • ¡Le sentaba tan mal la carne.
  • Se me está quemando la carne.
  • Un cuarterón de carne de falda.
  • Es uña y carne de Romero Robledo.
  • Pablos, abre el ojo que asan carne.
  • Tenía bastante carne, pero blanda.
  • Los médicos me dicen que coma carne.
  • Si llego a traer la de carne y hueso.
  • Ana, yo soy de carne y hueso también.
  • Ahora come la carne asada con cuchara.
  • La mitad de carne, la mitad de algodón.
  • Y sobre todo Anita era de carne y hueso.
  • Ve a la plaza y merca pan y vino y carne.
  • A cansar la carne con paseos interminables.
  • Ya estoy harto de pedacitos de carne frita.
  • Hay que dar al corazón sus miajitas de carne.
  • Cualquiera tiene un desliz, la carne es flaca.
  • Vino pescado y carne, y todo con apetitos de sed.
  • ¡La Regenta! ¿Dejaría de ser de carne y hueso?
  • ¿Por qué le excitaba más el velo que la carne?
  • El carretero de la carne pone a Dios de vuelta y media.
  • Vida alegre, buenos alimentos, carne y leche sobre todo.
  • Ballester había recomendado que se le diera carne cruda.
  • Si soy otro, si no tengo ya carne ni para nada la quiero.
  • Un olor de carne adobada y putrefacta, de vino y de sudor.
  • La carne sin hueso, ¡quién lo había de decir!, a peseta.
  • Andrés le aconsejaba que no comiera carne y que anduviera.
  • Cinco blancas de carne era su ordinario para comer y cenar.
  • Y más si llegaba a darme hijos de mi carne y de mi sangre.
  • Ella te cortará los pedacitos de carne y te los irá dando.
  • ¿Sabe usted que se murió el sordo, el del puesto de carne?
  • Pero tras de la ropa, sólo la mitad de su seno era de carne.
  • Si comió carne, volvieron a ver sus ojos cargados de sueño.
  • Y él, don Fermín, sería su maestro vivo, de carne y hueso.
  • Se veía la carne blanca de la madera, que chorreaba el agua.
  • La carne es carne, y mientras tenga vida hace la gracia de doler.
  • No sé cómo, es un pedazo de carne con un rabito que es de hueso?
  • Bien dicen, señora, que la carne es uno de los enemigos del alma.
  • Jamás asomó entre ellos el punzante deseo, la audacia de la carne.
  • No le había visto más que los párpados, cargados de carne blanca.
  • Yo infeliz, yo miserable, yo carne flaca, qué haría sino sucumbir.
  • Sólo se sirvió carne a Juan, que estaba ya mejor y pudo ir a la mesa.
  • O, mejor dicho, ¿para qué amar a las mujeres vivas, de carne y hueso?
  • Traía de la mano una muchachona color de tierra, un castillo de carne.
  • La comida le sorprendió a Andrés, porque no había más que caza y carne.
  • Aplíquese el mismo sistema a la carne, al puerco, al pescado y al cabrito.
  • Por un cacho de carne fofa, relamida por todas las mujeres malas del pueblo.
  • Luego, el brazo se puso también como carne muerta, resistiéndose a moverse.
  • No como más que un pedacito de carne, una copa de Jerez y una taza de café.
  • Yo como filosóficamente de la carne frita e intento sorber el acedo brebaje.
  • Amor anafrodítico, incapaz de mancharse con el lodo de la carne ni en sueños.
  • Al otro, doña Manuela, la satisfacción de la carne, el alimento de su vanidad.
  • Yo pienso que las conjuraba por sacarles los espíritus, ya que no tenía carne.
  • Con aquel régimen de carne y con el calor, Andrés estaba constantemente excitado.
  • Su madre no le había hecho nunca traición, su madre era suya, era la misma carne.
  • La mesonera trae un cuenco de recia porcelana con diminutos pedazos de carne frita.
  • Ella tenía la llave de los cajoncitos secretos de la que se fué en carne y sangre.
  • Este demagogo, que negaba la utilidad de comer carne, indignaba a la gente acomodada.
  • Estoy tan obligada a esos niños como estaría su madre de carne y sangre si viviese.
  • Yo no sé de dónde saca el amo estas piernas de perro tan hermosas y con tanta carne.
  • Una, hermosa, de cuatro libras lo menos, y la otra, pequeñita, que apenas tenía carne.
  • ¿Con qué unto singular, milagroso, hacía incombustible la carne flaca aquella hembra?
  • Venía un nabo aventurero a vueltas de la carne (apenas), y dijo el maestro en viéndole.
  • La ensalada fue de coliflor, y a los postres se sirvió carne de membrillo de las monjas.
  • Entretanto el galgo ha puesto los pies sobre la mesa y va devorando el resto de la carne.
  • Otro, con una cartica en la mano, a uso de cazador con carne, parecía que llamaba halcón.
  • ¿Quería satisfacer caprichos de la carne ahíta, gozar delicias delicadas de los sentidos?
  • Paula era entonces una joven alta, blanca, fresca, de carne dura y piel fina, pero mal hecha.
  • Pues, con permiso del señor canónigo, yo aconsejaría carne cruda, mucha carne a la inglesa.
  • La carne no guardaba en manos de la ama la orden retórica, porque siempre iba de más a menos.
  • La comida, siempre de carne y sazonada con especias picantes, le producía digestiones pesadas.
  • Sí, señor, a pesar de estos colores y de esta carne, como dice don Robustiano, estoy enferma.
  • Había tomado el gusto a la carne de nómina, y ya no podía ser más que empleado o pretendiente.
  • Le ordenaban con amenaza de muerte que abandonase sus tierras, que eran como la carne de su cuerpo.
  • Yo tengo verdadero odio a esa gente sin conciencia, que llena de carne enferma y podrida la tierra.
  • Acordose, no obstante, de que el médico le recetaba siempre comer carne, y cuanto más cruda mejor.
  • Es una onza de carne que hay que dar, que lo mismo le pueden sacar a uno del brazo que del corazón.
  • Luego hundió sus uñas crueles en el desgarrón de la carne y tiró de los bordes, haciéndole rugir.
  • Asensio Lapurrá (Asensio el Ladrón) y Asenchio Araguiarrapatzallia (Asensio el decomisador de carne).
  • Pero lo que produjo en su alma inmenso trastorno fue el ver a la propia Jacinta, viva, de carne y hueso.
  • En la vida de carne y sangre y hueso el entrañable ¡te quiero! y el más entrañable aún callárselo.
  • Sintió también que le asían las manos otras manos despojadas de carne, consuntas, amojamadas y momias.
  • Y al poco rato, la blanca carne de la merluza, revuelta con los sabrosos adornos, estaba en todos los platos.
  • Y aunque parta muy bien el ave, pan o carne el que fuere, para tomar ocasión de engullir un bocado, decimos.
  • Condenado a una vida sedentaria, se advertía que le sobraba sangre y carne, de la cual no sabía qué hacer.
  • Y no eran escépticos sino cínicos, ni seductores más o menos auténticos, sino compradores de carne humana.
  • Los que estaban furiosos eran los libre pensadores que comían de carne en una fonda todos los viernes Santos.
  • Sobrino, por este pan de Dios que crió a su imagen y semejanza, que no he comido en mi vida mejor carne tinta.
  • Andrés decidió limitar la alimentación, tomar sólo vegetales y no probar la carne, ni el vino, ni el café.
  • Ana quería fuerzas, salud, colores, carne, hermosura, quería poder librar pronto a sus tías de su presencia.
  • Así contestaba don Víctor a las sugestiones de la mísera carne que pretendía volverse a las ociosas plumas.
  • Luego, al ver al niño dormido y sereno, con los labios en flor entreabiertos vió al amor hecho carne que vive.