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Ejemplos de oraciones con la palabra casadas

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra casadas en el contexto de una oración.

Término casadas: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "casadas" aquí tienes una selección de 18 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra casadas para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • No le gustan más que las casadas.
  • A tu primo no le gustan más que las casadas.
  • Ninguna de estas casadas ricas lo es ni lo puede ser.
  • Tal vez las casadas, algunas por lo menos, podrían entenderle mejor.
  • Mujeres hay casadas con hombres infinitamente peores, y viven con ellos.
  • Aunque sin aludir ya a la Regenta, se volvió a hablar de mujeres casadas.
  • Estas casadas ricas, como viven con tantismo regalo, no quieren a sus maridos.
  • En París, y hasta en Madrid, se ama a las señoras casadas sin inconveniente.
  • Las dos hermanas casadas, Candelaria y Benigna, iban alguna vez, Jacinta casi siempre.
  • O divina, han desaparecido todas las mujeres que hay en el mundo, casadas, solteras y viudas.
  • Pero las vírgenes honradas (conocía él otra clase) y las casadas honestas se rinden al buen mozo.
  • Te aseguro que si me obedeces, te quitaré eso de la cabeza y serás lo que no eres, un modelo de mujeres casadas.
  • Las mujeres casadas no deben ser muy hermosas dijo la señora promulgando la frase con acento de convicción profunda.
  • Además, nunca faltaban casadas todavía ganosas de cuidar la honra de sus retoños o de divertirse por cuenta propia.
  • Jacinta recibía con gozo lo que su suegra llevaba para ella, y lo iba trasmitiendo a sus hermanas solteras y casadas, menos ciertas cosas cuyo traspaso no le permitían.
  • Contó el ex coronel aventuras con solteras y casadas, que a su amiga le parecían mentira, y no las habría creído si no las oyera de labios de persona tan verídica y formal.
  • El juez de primera instancia, que se dividía a sí mismo en dos entidades, 1.º el juez, incorruptible, intratable, puerco espín sin pizca de educación, y 2.º el hombre de sociedad, perseguidor de casadas de mala fama, consuelo de todas las que lloraban desengaños de amores desgraciados.
  • Pero volvió la idea a presentarse tentadora, y como en las novelas que saboreaba sucedía casi siempre que eran casadas las heroínas, pecadoras sí, pero al fin redimidas por el amor y la mucha fe, vino en averiguar y dar por evidente que se podía querer a una casada y hasta decírselo, si el amor se contenía en los límites del más acendrado idealismo.