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Ejemplos de oraciones con la palabra castidad

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra castidad en el contexto de una oración.

Término castidad: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "castidad" aquí tienes una selección de 18 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra castidad para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Es la castidad se dijo.
  • Y en aquel presidio de castidad no le quedaba ni el consuelo de ser tenida por mártir y heroína.
  • Algo que mostrase la indignación de una castidad hasta la rudeza, la insolencia de una virtud salvaje.
  • Allí la castidad de ella, que era viuda, y la de su hijo, que era sacerdote, se tenían por indiscutibles.
  • La belleza femenina no le conmovía o le conmovía muy poco, razón por la cual su castidad carecía de mérito.
  • Era un joven que predicaba moralidad, castidad, sobre todo a los curas de la comarca, y predicaba con el ejemplo.
  • ¡Con qué fervor predicaba el buen hombre después la castidad firme! ¡Un momento de debilidad te pierde, pecador.
  • Mucho valía la castidad del lecho nupcial, o ex nupcial mejor dicho, pero ¿no valía más la castidad de la esposa misma?
  • ¡ Tío morra !, repitiendo la frase un sinnúmero de veces con la furia de una virtud salvaje que quiere enterar a todo el mundo de su ruda castidad.
  • Doña Petronila no pensaba más que en su protección al culto católico y opinaba que los demás debían pasarse la vida alabando su munificencia y su castidad de viuda.
  • Y más que en su oración pensaba en que los muchachos que miraban desde abajo, podían verla las pantorrillas, que tapaba mal la falda, a pesar de los esfuerzos de la castidad instintiva.
  • Ni un solo vetustense, aun contando a los librepensadores que en cierto restaurant comían de carne el Viernes Santo, ni uno solo se hubiera atrevido a dudar de la castidad casi secular de don Cayetano.
  • ¡Y si no hubiese más que los ojos! ¡Pero aquella voz! ¡Aquella voz transformada por la emoción religiosa, por el pudor de la castidad que se desnuda sin remordimiento, pero no sin vergüenza ante un confesonario!
  • La castidad de Ana, su inocencia de mujer virtuosa, su piedad sincera, la fe con que creía en aquella amistad espiritual, sin mezcla de pecado, eran incentivo para la pasión de don Fermín y hacían mayor el peligro.
  • De tal modo se sutilizaron los sentimientos del joven Rubín con aquel extraordinario amor, que este le inspiraba no sólo las buenas acciones, el entusiasmo y la abnegación, sino también la delicadeza llevada hasta la castidad.
  • Era muy guapa, y con el hábito blanco de novicia, la cabeza prisionera de la rígida toca, muy coloradas las mejillas, lucientes los ojos, los labios hechos fuego, las manos en postura hierática y la modestia y castidad más límpida en toda la figura, interesaba profundamente.
  • Por los ribazos laterales, con un brazo en la cesta y el otro balanceante, pasaban los interminables cordones de cigarreras é hilanderas de seda, toda la virginidad de la huerta, que iban á trabajar en las fábricas, dejando con el revoloteo de sus faldas una estela de castidad ruda y áspera.
  • Él, el conquistador a lo Alejandro, el que había rendido la castidad de una robusta aldeana en dos horas de pugilato, el que había deshecho una boda en una noche, para sustituir al novio, el Tenorio repentista, en los casos graves procedía con la paciencia de un estudiante tímido que ama platónicamente.