Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "católica" aquí tienes una selección de 30 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra católica para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- La cruz de Isabel la Católica!
- ¿Qué dirían en la Juventud Católica?
- El sitiador era la moral, la moral católica.
- Seguía siendo tan católica y tan clerical como antes.
- La hazaña le valió la gran cruz de Isabel la Católica.
- Fui también socio del Ateneo y de la Juventud Católica.
- Esto no es una manifestación anti católica observó el maestro de escuela.
- Sin ser beata, las más ardientes fanáticas la consideraban buena católica.
- Esto lo ignoraba don Carlos, que admitió el aya en calidad de católica liberal.
- Gracias a que era un vate aplaudido en la Juventud Católica y tenía ideas muy cristianas.
- Y luego lo almacenado por la moral católica, sacarlo de sus rincones y echarlo a la calle.
- Fui socio del Rat Penat, de la Sociedad de Agricultura, de la Academia de la Juventud Católica.
- Cuando yo leía en la Juventud Católica, Selgas (1876) dijo una vez a Monasterio (el violinista).
- ¿Pues qué cree usted, que a mí me costaría trabajo cuidar enfermos y dármelas de muy católica?
- En cambio, asistí al centenario de Santa Teresa y en su honor publiqué en La Unión Católica una poesía.
- Porque figúrense ustedes que consigo hacer de esta samaritana una señora ejemplar y tan católica como la primera.
- En este círculo fue donde se coló Juan Pablo, con su clerofobia y su pegadizo saber de teología y filosofía católica.
- Cierto que cuando allí la creencia pura, la fe católica arraigaba, era con robustas raíces, como con cadenas de hierro.
- La Juventud Católica me designó como su representante para asistir al certamen que se celebró en Sevilla en honor de Murillo.
- Por fin, acudió la católica al Gobernador, y el Gobernador mandó que saliese Mauricia del poder de Poncio Pilatos, o sea de Don Horacio.
- Lo cual demuestra que la civilización bien entendida no la rechazaba el clero, así parroquial como catedral de la Vetusta católica de Bermúdez.
- Lo aseguraba él, que era persona competente en tal materia, por ser poeta y no inédito, pues sus triunfos había alcanzado en la Juventud Católica.
- La casa de las Hermanitas de los Pobres que se construía cerca del Espolón, en terrenos regalados por doña Petronila con admiración y aplauso de toda Vetusta católica.
- Lo que yo te decía, chica, lo mismo fue enterarse de que estabas en las Micaelas haciéndote la católica, que se le encendió el celo, y todas las tardes pasaba por allí en su featón.
- De labios de varios prelados, que de paso en Madrid asistían a las veladas de la Juventud Católica, he oído lo que nadie ha oído, y lo mismo de los nuncios y demás sacerdotes ilustrados.
- ¡Qué labor más católica, más conservadora podía haber, que dirigir una casa de prostitución! Solamente teniendo al mismo tiempo una plaza de toros y una casa de préstamos podía concebirse algo más perfecto.
- Mientras había escrito, casi por máquina, una defensa, calamo currente, de la Infalibilidad, con destino a cierta Revista Católica que leían católicos convencidos nada más, había estado madurando su plan de ataque.
- ¡Antes muerta! Pues Ronzal, aunque se llama conservador y quiere la unidad católica y otros principios que contiene nuestra política, no es buen cristiano, no lo es como se necesita que lo sea el marido de una Carraspique.
- El cortejo entró en el cementerio, pero no por la puerta principal, sino por una especie de brecha abierta en la tapia del corralón inmundo, estrecho y lleno de ortigas y escajos en que se enterraba a los que morían fuera de la Iglesia católica.
- A esto hubiera objetado don Pompeyo, si no despreciara tales hablillas, abroquelado en el santuario de su conciencia, hubiera contestado que don Leandro Lobezno, el obispo de levita, el Preste Juan de Vetusta, el seráfico presidente de la Juventud Católica, era millonario gracias a los bienes nacionales que había comprado cierto tío a quien heredara el don Leandro.