Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "causó" aquí tienes una selección de 16 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra causó para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Parece que te causo horror.
- La noticia causó honda impresión en la vega.
- No puedo pintarte el horror que me causó lo que vi.
- Causó estupefacción en el primer momento la presencia de Roseta.
- Del E.) Entonces ocurrió un hecho, una coincidencia que me causó mucho terror.
- En él sucedía algo que le causó un asombro casi mayor que el de la catástrofe de su abuelo.
- ¡Qué tropa, Dios! exclamó la zancuda con indignación de celador de ornato público, que no causó efecto.
- VII EL FUNERAL DE MI TÍO JUAN Una impresión de la infancia que me causó gran efecto, fué el funeral de mi tío Juan de Aguirre.
- Se excitó su fantasía, sobre todo, y, gracias a ella, no a don Carlos, aquel inoportuno estudio del desnudo clásico no causó estragos.
- Lo que más efecto causó en doña Manuela fue la afirmación de que la gente haría comentarios si no se mostraba en público como siempre.
- El caballejo que estuvo a punto de hacerle besar el suelo, la cruz negra que le causó escalofríos, pero sobre todo la cena, la bulla, el niño borracho.
- Esta arenga, tan elocuente como sencilla, que hermanaba el cumplimiento del deber militar con la idea religiosa, causó entusiasmo en toda la dotación del Nepomuceno.
- La persecución en esta materia llegó a tal extremo, tales disgustos le causó su afán de expresar por escrito sus ideas y sus penas, que tuvo que renunciar en absoluto a la pluma.
- No tardé en reconocer el rostro de Doña Flora, más pintorreado aquel día que un retablo, y ferozmente desfigurado con la alegría que mi presencia causó en el espíritu de la excelente vieja.
- Lo que más extrañeza y susto le causó fue observar que Primitivo, después del suceso, no se recataba ya para mirarle con fijeza terrible, midiéndole con una ojeada que equivalía a una declaración de guerra.
- Esto causó cierta impresión en el viejo, y mientras las niñas, de pie junto a la cama, contemplaban con el ceño fruncido y los labios apretados la agonía del pobre enfermo, don Juan dijo a su hermana en voz muy baja y titubeando como si se arrepintiera de su debilidad.