Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra chasco

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra chasco en el contexto de una oración.

Término chasco: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "chasco" aquí tienes una selección de 22 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra chasco para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Pa chasco.
  • ¡pa chasco.
  • , ¡pa chasco!
  • ¡Chasco como este.
  • ¡Pa chasco! Por mí que lo traigan.
  • A lo mejor se lleva uno cada chasco.
  • Buen chasco se había llevado la señora.
  • Pero un chasco como este no me lo he llevado nunca.
  • Ya me estoy riendo del chasco que se va usted a llevar.
  • Repetir a cada instante pa chasco es costumbre ordinaria, etc.
  • Pues mira, si te figuras que voy a tener celos, te llevas chasco.
  • Ya sabía él a qué iba allí aquella buena pécora, pero chasco se llevaba.
  • Se estuvo riendo a solas un rato, pensando en el chasco que le iba a dar a su tía.
  • ¡Largo inmediatamente! Retiróse la moza cabizbaja y mohína, como quien acaba de sufrir pesado chasco.
  • Mañana, cuando venga el capellán y bajen esas tías pasteleras a la iglesia, ¡qué chasco se van a llevar!
  • Nada afligía tanto su honrado corazón como la idea de que Barbarita se enterara de aquel chasco del Viático.
  • Pero escarmentada y previsora, se contenía por no incurrir en la ridiculez de un chasco semejante al de marras.
  • Se celebró a carcajadas el chasco que se llevaría el pobre Joaquinito Orgaz, que había ido a caza de Obdulia.
  • ¡Pa chasco! A cuenta de que el hombre me debía de tener tirria, porque se remontó y dijo que él no tenía colocaciones.
  • Ahora, tras el chasco, se había retirado a la vida privada, y podía decir muy alto, como su compañero, que todos los de la casa del pueblo eran unos ladrones.
  • Lo que más ensoberbecía a doña Lupe era el chasco que se había llevado, pues aunque dijera otra cosa, ello es que había creído a Fortunata radicalmente reformada.
  • Y había tomado tan a contrapelo el chasco de González Bravo y la marcha de Isabel II, que se disparaba, poniéndose a dos dedos de ahogarse, cuando el sobrino, por molestarle, le contradecía, disculpaba a los revolucionarios, repetía las enormidades que la prensa y las lenguas de entonces propalaban contra la majestad caída, y aparentaba creerlas como artículo de fe.