Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra chicas

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra chicas en el contexto de una oración.

Término chicas: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "chicas" aquí tienes una selección de 46 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra chicas para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Y a las chicas.
  • Habrá chicas guapas.
  • Hay chicas muy guapas.
  • Unas chicas amigas mías.
  • Las chicas estaban sanas.
  • Dicen las chicas que vengas.
  • Que faltan chicas.) Señores.
  • ¡Diablo de chicas! iba pensando.
  • Las buenas comidas, las buenas chicas.
  • Parecen otras las chicas dicen los pollos.
  • Que las chicas ignorasen sus preocupaciones.
  • Son unas chicas hijas de una viuda pensionista.
  • Harto estará usted de saber cosas de las chicas.
  • La tercera de las chicas, llamada Jacinta, pescó marido al año siguiente.
  • Los pescadores le odian porque anda rondando a las chicas guapas del barrio.
  • A ella misma le gustaban más las chicas, y no es que tuviera instintos viciosos.
  • Entre estas chicas había una que llamaban la Clavariesa, muy guapa, muy perfilada.
  • A medida que las prendas iban quedando limpias de polvo, las chicas se las probaban.
  • Las chicas por el estilo de Rita siempre encuentran su media naranja en un forastero.
  • Si las chicas quieren un novio marino me dijo, tienen que besar la cruz por el lado del mar.
  • Seguían a las chicas, y a la salida se sentaban a tomar horchata o limón en algún puesto del Prado.
  • Como se expresaba muy bien, oíanle todos con gran atención, y las chicas del partido le ponían buenos ojos.
  • El que las chicas se llamaran Niní y Lulú procedía de la niñera que tuvieron por primera vez, una francesa.
  • El carrito se detuvo frente a una casa baja encalada, con su puerta azul muy grande y tres ventanas muy chicas.
  • El sobrino no me había de salir de aquí sin una de las chicas, y como se le antojó Nucha, hubo que dársela.
  • Pero a la vista de esas pobres chicas me siento débil y no quiero que mi conciencia cargue con un remordimiento.
  • A veces le faltaba el humor y tenía esos silencios llenos de pensamientos de las chicas inquietas y neuróticas.
  • Después de María Jesús, que solía llegar la primera, venían a la casa otras chicas y chicos de la misma edad.
  • Lo referente a esta insigne dama lo sabe mejor que nadie Zalamero, que está casado con una de las chicas de Ruiz Ochoa.
  • Aún se destacaba en la obscuridad la blancura del nítido enjalbegado con que sus chicas las cubrieron tres meses antes.
  • A Pedro (el cocinero), a Colás (el pinche) y a las chicas, que ayuden a estas señoras y que vayan por todo lo que necesiten.
  • Mientras Rita se atrincheraba tras los restos de una silla de manos y una desvencijada cómoda, huyeron dos chicas, las menos valientes.
  • Don Pedro no podía estar allí de pie, y las chicas, al menor descuido, se pegaban coscorrones en la cabeza contra la armazón del techo.
  • Los sábados por la tarde, durante la primavera y el verano, Catalina y otras chicas del pueblo, en compañía de alguna buena mujer, iban al campo santo.
  • Que fuese agarrada al arado con todas sus arrobas de carne, y las dos chicas de los lacitos uncidas y tirando de él, y entonces sería su legítima dueña.
  • Quenoveva nos pasó a Mary y a mí al despacho del torrero, lo mejor de la casa, y cerró la puerta para que la prole de chicos y chicas no se nos amontonara encima.
  • ¡Qué chicas éstas! ¡Qué cosas dicen! Otro tipo de la casa muy conocido era el Maestrín, un manchego muy pedante y sabihondo, droguero, curandero y sanguijuelero.
  • Toda la parentela suponía que los señores de Santa Cruz tenían puestas sus miras en alguna de las chicas de Casa Muñoz, de Casa Trujillo o de otra familia rica y titulada.
  • Maximiliano contempló un rato el grupo fotográfico de las chicas de Samaniego, Aurora y Olimpia, con mantilla blanca, enlazados los brazos, la una muy adusta, la otra sentimental.
  • El quid estaba en colocar bien las siete chicas, pues mientras esta tremenda campaña matrimoñesca no fuera coronada por un éxito brillante, en la casa no podía haber grandes ahorros.
  • Las chicas no eran malas, pero eran jovenzuelas, y ni Cristo Padre podía evitar los atisbos por el único balcón de la casa o por la ventanucha que daba al callejón de San Cristóbal.
  • Su padre, un campesino arruinado, había ido huyendo de un pueblo de Irlanda a Liverpool, en busca de trabajo, dejando en la miseria, al morir, a la viuda y a una porción de chicos y chicas.
  • Y por último, tras de referir varios chascarrillos adecuados al asunto y contados en dialecto, acabó por declarar que a las demás chicas les daría algo al contraer matrimonio, pero que a Nucha.
  • Recorrieron los dos hombres las calles del barrio viejo y luego salieron fuera de puertas, y tomando por el puente, seguidos de una turba de chicos y chicas llegaron al prado de Santa Ana, se acercaron a la barraca y se detuvieron ante ella.
  • Cuando iba a la escuela con su carita sonrosada, un traje gris y una boina roja en la cabeza rubia, todas las mujeres del pueblo la acariciaban, las demás chicas querían siempre andar con ella y decían que, a pesar de su posición privilegiada, no era nada orgullosa.
  • Tío y sobrino alzaban la voz mucho más de lo regular, y después de algún descompasado grito o frase dura, había instantes de armado silencio, de muda hostilidad, en que las chicas se miraban y Nucha, con la cabeza baja, redondeaba bolitas de miga de pan o doblaba muy despacio las servilletas de todos deslizándolas en las anillas.