Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra chistes

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra chistes en el contexto de una oración.

Término chistes: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "chistes" aquí tienes una selección de 28 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra chistes para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Todos se esforzaban en decir chistes.
  • Todos reían los chistes y las picardías de todos.
  • Algunos se permitían decir chistes alusivos a la tormenta.
  • Fortunata no se reía tampoco de aquellos estúpidos chistes.
  • No tenía ese repertorio vulgar de chistes oídos en el teatro.
  • ¿Qué pudiera decir más me dijo el mismo inventor de los chistes?
  • El notario, coloradote y barbudo, osaban decir chistes, referir anécdotas.
  • Era hombre muy humorístico y tenía una baraja de chistes referentes al tiempo.
  • ¿Para vivir como un miserable conejo y recitar unos cuantos chistes estúpidos?
  • Hijo mío, estate calladito, y no chistes, que si tu mamá se va es porque Dios se lo manda.
  • En su cabeza, cada idea tosca y primitiva lleva como atornillada una serie de cuentos y de chistes.
  • Joaquinito Orgaz comenzó a decir chistes flamencos que hacían mucha gracia a la Marquesa y a Edelmira.
  • Había apretones de mano, golpecitos en el hombro, bromitas sempiternas, chistes, risas, secretos al oído.
  • Los dos saineteros hicieron gala de su ingenio, sacando a relucir una colección de chistes viejos y manidos.
  • Hubiese querido hablar con abandono y ligereza, saber hacer chistes y comparaciones y echármelas de Tenorio.
  • El comedor era un hervidero de alegría y de chistes, entre los cuales empezaban a sonar algunos de gusto dudoso.
  • Tener un almacén de cacao y de azúcar y otro almacén de chistes y de frasecitas, yo no llevaba camino de civilizado.
  • Allí estaba, oyendo con fingida complacencia los chistes picarescos del Arcipreste, cuya lengua temía, presente y ausente.
  • La jarana con que en el hogar se celebraban los chistes del señor Pepe impedía que nadie atendiese al silabeo de la vieja.
  • El hogar un cuartel místico, con chistes de cura por todo encanto, resuelven libremente meterse monjas, para gozar un poco de.
  • Como artículo de lujo se permite a las niñas que se rían a su gusto con los chistes del Arcediano, el diplomático señor Mourelo, alias Glocester.
  • Glocester, sacando fuerzas de flaqueza, se levantó, tendió la mano a doña Rufina, y salió diciendo chistes, haciendo venias y prodigando risas falsas.
  • Era un estudiante de Medicina, famoso entre los de su Facultad como hábil tocador de guitarra, alegre confeccionador de chistes y calavera de los más audaces.
  • Visitación se complacía en adivinar la cólera del Provisor y le abrumaba a chistes, y le mareaba con aquel atolondramiento que a él se le ponía en la boca del estómago.
  • El amante de Pura, además de un acreditado imbécil, fabricante de chistes estúpidos, como la mayoría de los del gremio, era un granuja, dispuesto a llevarse todo lo que veía.
  • Julio le presentó a un sainetero, un hombre estúpido y fúnebre, que a las primeras palabras, para demostrar sin duda su profesión, dijo unos cuantos chistes, a cual más conocidos y vulgares.
  • Se discutía a gritos, entre carcajadas, con chistes repetidos de generación en generación y de pueblo en pueblo, y con frases hechas inveteradas, si la mujer puede servir a Dios lo mismo en el siglo que en el claustro.
  • Parecía imposible que éste soportase las travesuras del estudiante, que traía revuelta toda la casa, persiguiendo a las criadas, entreteniendo con chistes a los tejedores e introduciendo algunas veces en su cuarto ciertos compañeros de Facultad tan levantiscos como él, que al menor descuido saqueaban la despensa, y cuando no, hacían temblar los viejos pavimentos del caserón ensayándose a saltos en el manejo de la pandereta.