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Ejemplos de oraciones con la palabra ciento

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra ciento en el contexto de una oración.

Término ciento: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "ciento" aquí tienes una selección de 50 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra ciento para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Y ciento.
  • Mil ciento uno.
  • Mil ciento dos.
  • El veinte por ciento.
  • Pudieran vivir ciento.
  • Tres reales por ciento.
  • Fueron ciento, puede que mil.
  • Dijo que un loco hacía ciento.
  • Seis mil reales al quince por ciento.
  • Ciento y tantas oraciones sabía de coro.
  • Cuestión de ciento veinte ó ciento treinta.
  • El veinte por ciento sería una cantidad enorme.
  • Que sean al treinta por ciento, como la otra vez.
  • El año pasado eran sesenta y ya llegan a ciento diez.
  • Su capitalito ha aumentado en un cincuenta por ciento.
  • El veinticinco por ciento y tú el cincuenta por ciento.
  • ¿Reparto yo dinero por las aldeas al treinta por ciento?
  • Hija, gracias a Dios, creía que era el desaire ciento uno.
  • Los versos engendraban los versos, como un beso provoca ciento.
  • ¿Sabe usted que las letras ascienden a ciento veinte mil duros?
  • Cada uno me tiene que dar el veinticinco por ciento para mi obra.
  • Dioles mucha risa y, apartándose, ya estaban juntos hasta ciento.
  • El veinticinco por ciento es mucho para la gente menuda dijo Don Baldomero.
  • El patrón ha dicho que daría el veinte por ciento, si le trajeran las letras firmadas.
  • Ellos necesitan gente que conozca sus máculas y les dé ciento de ventaja en picardía.
  • Los Samaniegos, oriundos, como los Morenos, del país de Mena también son ciento y la madre.
  • El Santa Ana había tenido en el combate del 21 noventa y siete muertos y ciento cuarenta heridos.
  • Guillermina hacía camisolas, calzones y chambritas para sus ciento y pico de hijos de ambos sexos.
  • Más viejo es un perro de diez años que un cuervo de ciento, si es cierto que los cuervos duran siglos.
  • Llegué a Dunkerque y me embarqué en una goleta de ciento cincuenta toneladas, para ir a Islandia a la pesca del bacalao.
  • Contaba ciento y tantos santos abogados suyos, y en verdad que había menester todas estas ayudas para desquitarse de lo que pecaba.
  • El ciento de pintón, que estaba la semana pasada a diez reales, ahora me lo quieren cobrar a once y medio, y el pardo a diez y medio.
  • Desplazaría de seiscientas a setecientas toneladas, tendría unos ciento sesenta o ciento ochenta pies de largo y más de treinta de ancho.
  • Si esos catalanes no fabrican más que adefesios decía Arnaiz entre tos y tos, y reparten dividendos de sesenta por ciento a los accionistas.
  • De los cuatrocientos hombres que salieron con Ursúa, no le quedaban a Lope más que ciento cincuenta, y de éstos, muchos iban, por días, desertando.
  • Según ese disparatado modo de pensar que usa vuecencia, también se podrá asegurar lo que dice el vulgo de los préstamos del Magistral al veinte por ciento.
  • La tripulación sana constaba de unos quinientos hombres, cifra a que quedaron reducidos los mil ciento quince individuos de que se componía antes del combate.
  • Este acreedor era Samaniego, el boticario de la calle del Ave María, y su crédito ascendía, con el interés vencido de seis por ciento, a sesenta y tantos mil reales.
  • Como la línea era tan perfecta, disparé, y ¡zas!, la bala se llevó ciento cuarenta y dos cabezas, y no cayeron más porque el extremo de la línea se movió un poco.
  • Prestando a réditos del ocho por ciento al mes, y más los años de hambre, y metiendo miedo a todo el mundo para que le paguen bien y no le nieguen una miserable deuda de un duro.
  • Había millonario que le había dicho que él no podía exponer dinero sin base, que después de hechas las pruebas con éxito, no tendría inconveniente en dar dinero al cincuenta por ciento.
  • No existen en Madrid alturas mayores, y para vencer aquellas era forzoso apechugar con ciento veinte escalones, todos de piedra, como decía Plácido con orgullo, no pudiendo ponderar otra cosa de su domicilio.
  • El primero cayó sobre Santa Cruz para hablarle de los préstamos al Tesoro que hacía con dinero suyo y ajeno, ganándose el ciento por ciento en pocos meses, y el segundo se metió de rondón en el cuarto del Delfín.
  • Además, el gobernador tiene, de los maravedís que en nombre de Su Majestad se ejecutan, ciento y cincuenta maravedís cuando la cantidad llega a cinco mil maravedís, y no más aunque pase, y de allí abajo, a real de plata.
  • Los dos mil duros de doña Lupe crecieron como la espuma en el término de tres años, renovando obligaciones, acumulando intereses y aumentando estos cada año desde dos por ciento mensual, que era el tipo primitivo, a cuatro.
  • Quisímosle jugar sobre prendas, y él, tras haberme ganado a mí seiscientos reales, que era lo que llevaba, y al soldado los ciento, dijo que aquello era entretenimiento, y que éramos prójimos, y que no había de tratar de otra cosa.
  • Hablaban de las modas del verano, de lo que iba a llevarse, mientras los hombres, formando grupo cerca de los balcones, daban en su conversación eternas vueltas en torno del cuatro por ciento interior y de los billetes hipotecarios de Cuba.
  • Sé que es condición precisa del amor la no duración, y que todos los que se comprometen a adorarse mientras vivan, el noventa por ciento, créetelo, a los dos años se consideran prisioneros el uno del otro, y darían algo por soltar el grillete.
  • Según allí refirieron, la lucha había sido horrorosa, y los dos poderosos navíos, cuyos penoles se tocaban, estuvieron destrozándose por espacio de seis horas, hasta que herido el general Álava, herido el comandante Gardoqui, muertos cinco oficiales y noventa y siete marineros, con más de ciento cincuenta heridos, tuvo que rendirse el Santa Ana.
  • Y era pendiente de veras aquel repecho del camino real de Santiago a Orense en términos que los viandantes, al pasarlo, sacudían la cabeza murmurando que tenía bastante más declive del no sé cuántos por ciento marcado por la ley, y que sin duda al llevar la carretera en semejante dirección, ya sabrían los ingenieros lo que se pescaban, y alguna quinta de personaje político, alguna influencia electoral de grueso calibre debía andar cerca.