Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "citas" aquí tienes una selección de 18 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra citas para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- ¿Tendrán citas?
- ¿a que no me citas tú ni media docena?
- Tú me dijiste que sí, y que tenían citas.
- ¿qué creías tú, que Obdulia sólo tenía citas en las carboneras?
- Que una mujer, al parecer honrada, iba a una casa de citas, le encantaba.
- Pero lo que es citas, amiga mía, me parece que no las hubo, digo, me parece.
- De las citas para el cielo, de las promesas fervientes, de las dulces confianzas.
- Sus citas históricas solían referirse a las queridas de Enrique VIII y a las de Luis XIV.
- Créete, como Dios es mi padre, que la mona del Cielo le quería también, y tenían sus citas.
- Hacía una semana que Santa Cruz no iba a las citas, y le había enviado, por medio de Cirila, un recadito.
- Y con multitud de citas explicaba y recomendaba Ozores la educación omnilateral y armónica, como la entendía él.
- ¿Quería dar por nulo todo lo que ambos sabían, las citas, sin citarse, en tal iglesia, en el teatro, en el paseo?
- Ronzal, Trabuco, que admiró aquel sermón, dos meses después sacaba partido de las citas de Glocester en las discusiones del Casino, y decía.
- Sin que él sospechara las aventuras peligrosas en que su amiga le metía, se dejaba querer y acudía a las citas que ella le daba en la barca de Trébol.
- Si usted descubre, repito, que falta a sus deberes y acude a misteriosas citas con un duque, con un grande de España, sí señor, con el mismísimo duque de Tal.
- Y De Pas volvía a ser quien era, se erguía, doblaba las puntas de acero y tornaba a descargar citas sobre los abrumados vetustenses, que salían de allí con jaqueca y diciendo.
- Pero a la tarde siguiente, Pseudo Narcissus odoripherus, fue a buscarle a la botica de Samaniego, y le dijo que Fortunata tenía citas con un señor en una casa del paseo de Santa Engracia, un poquito más arriba de los almacenes de la Villa.
- Se le figuraba que él también volvía a pensar en lo que mediaba entre ambos, en la aparición diabólica de la noche anterior, en el paseo por las calles, y en tantas citas implícitas, buscadas, indagadas, solicitadas sin saber cómo por él.