Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "cobarde" aquí tienes una selección de 44 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra cobarde para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- No soy cobarde.
- Era un cobarde.
- Llamaba a Dupanloup cobarde.
- ¡Canalla! ¡Cobarde! rugió.
- Si no lo hacía era un cobarde.
- ¡Cobarde, seductor de meretrices!
- ¿A que no me coges otra vez, cobarde?
- ¿Era un cobarde aplazando su venganza?
- ¡Baixa, cobarde! ¡Asómat, morral! 19.
- El catalán me trataba de cobarde y vil.
- Pero por no pasar por un cobarde, se quedó.
- Cobarde, criminalmente consentidas por ella.
- Una de ellas era verdaderamente odiosa y cobarde.
- ¿Iba a ser él más cobarde que aquellas dos mujeres?
- Ana dio gritos, se asustó mucho, se sintió muy cobarde.
- ¡Es mía! ¡ese Magistral debe de ser un cobarde! Es mía.
- Corneta era un cobarde, y que la próxima función sería buena.
- No le faltaban motivos para creer muy cobarde al don Juan Tenorio.
- Es un cobarde y un traidor, que vendiendo amistad, hiere por la espalda.
- En cuanto vea que es un cobarde y que la abandona antes que pelear por ella.
- ¡Porque tuviste miedo a la justicia, y a mí también, cobarde! se dijo Frígilis.
- Pero de repente pensó en Ana, en la fiebre y se llenó su alma de tristeza cobarde.
- ¡Déjale! No, porque es un miserable, un canalla cobarde, y te va a pedir perdón de rodillas.
- ¡Y él, el miserable, hombre indigno, cobarde, estaba filosofando y su honor sin vengar todavía!
- Perdulario, cobarde, que te ensañas con los débiles de cuerpo, con los enfermos que no se pueden tener.
- Miré a los marineros, que con gran algazara se ocupaban en aquella faena, y por un instante me sentí cobarde.
- Cuando su mujer se quedó sola con él sintió Rubín que aquella furibunda cólera se trocaba en un dolor cobarde.
- Se sentía dominado por él y desahogaba la colerilla sorda, cobarde, bonachona en el fondo, en estas confidencias.
- 19 ¡Baja, cobarde! ¡Asómate, morral! Y la barraca permanecía silenciosa y cerrada, como si la hubiesen abandonado.
- La pasó en vela, revolviéndose inquieto en su cama, y declarando en voz alta que era el más cobarde de los hombres.
- La moral del cobarde que exige valor en otro, en el soldado en el campo de batalla, en el histrión, o en el torero en el circo.
- Al oír este insulto, Gravina se levantó ciego de ira y echó en cara al francés su cobarde comportamiento en el cabo de Finisterre.
- No transijo, pues, con nada que sea apropiarse lo ajeno, ni con mentiras que dañan al honor del prójimo, ni con nada que sea vil y cobarde.
- ¡Qué cobarde soy! Con una palabra la haré caer redonda, y me tendrá un miedo tan grande que no le darán ganas de volverme a hacer preguntitas.
- Hay momentos críticos en que la mente acaricia dos o tres soluciones violentísimas, extremas, y la lengua, más cobarde, no se atreve a formularlas.
- Por entonces no daba al rostro este defecto apariencias de vejez, sino expresión de prudencia de la que toca en cobarde hipocresía y anuncia frío y calculador egoísmo.
- Frígilis no tuvo más remedio que obedecer, porque al saber Quintanar que el otro pensaba escapar, amenazó con seguirle al fin del mundo y llamarle cobarde en los periódicos, en la calle.
- Aunque fuera para volver a encontrar el recuerdo de un adulterio infame y de un marido burlado, herido por la bala de un miserable cobarde que huía de un muerto y no había huido del crimen.
- Al amanecer, cuando la luz pálida y cobarde se arrastraba por el suelo, después de entrar laminada por los intersticios del balcón, despertaba sofocada por aquellas visiones, como náufrago que sale a la orilla.
- ¡Viejo cochino! ¡Cobarde! Marqués contestaba a los insultos con un ladrido suave, que parecía una quejumbrosa protesta, movía la cola como un péndulo y se ponía a andar en zig zag, olfateando por todas partes.
- Aquel tipo miserable y siniestro era fanático, violento y cobarde, se recreaba contando sus fechorías, manifestaba crueldad bastante para disimular su cobardía, tosquedad para darla como franqueza y ruindad para darle el carácter de habilidad.
- Si algo en ella temía el engaño, veía el sofisma debajo de aquella gárrula turba de ideas sublevadas, que reclamaban supuestos derechos, Ana procuraba ahogarlo, y como engañándose a sí misma, la voluntad tomaba la resolución cobarde, egoísta, de dejarse ir.
- Y poco después, mientras Benítez traía a la vida con antiespasmódicos a la Regenta y recetaba nuevas medicinas para combatir peligros nuevos, complicaciones del sistema nervioso, Frígilis en el tocador leía la carta del que siempre llamaba ya para sus adentros cobarde asesino.
- él atado por los pies con un trapo ignominioso, como un presidiario, como una cabra, como un rocín libre en los prados, él, misérrimo cura, ludibrio de hombre disfrazado de anafrodita, él tenía que callar, morderse la lengua, las manos, el alma, todo lo suyo, nada del otro, nada del infame, del cobarde que le escupía en la cara porque él tenía las manos atadas.