Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra coger

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra coger en el contexto de una oración.

Término coger: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "coger" aquí tienes una selección de 85 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra coger para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Hizo ademán de coger la palmatoria.
  • Pero si va usted a coger una pulmonía.
  • Coger un látigo y dar el mismo trato a Sabel.
  • Ir hacia la percha, coger su bata y ponérsela.
  • Andando bien, tenemos tiempo de coger el coche.
  • Jacinta le volvió a coger en brazos y a mirarle.
  • La respuesta fue coger el mantón, y decirme vamos.
  • Sería preferible que se alejaran a coger Guetaria.
  • Pero tuvo que suspenderlo para coger la trompetilla.
  • Me va a coger el invierno sin un hilo sobre mi cuerpo.
  • Fue a coger a su hijo en brazos, y apenas podía con él.
  • No tenía fuerzas para coger la escopeta caída á sus pies.
  • Iba con alguno de sus hermanos, en lancha, a coger calamares.
  • Inclinose para coger los libros que se habían caído al suelo.
  • Salimos de allá con la intención de coger la isla de Lanzarote.
  • Creo que no habían oído misa y quisieron coger la de la fiesta.
  • Quiero decir, que por ella he de coger el cabo del hilo, y verás.
  • Al dejar el martillo para coger la sierra don Víctor vio a su mujer.
  • Pero aquello de llegar y en la misma estación coger el billete y zas.
  • Y se puso la trompetilla en la oreja para coger con ella la respuesta.
  • ¡Acusón! le dijo por lo bajo la chicuela al coger la lámpara, feón.
  • No sea cosa que por empezar tu vida nueva, vayas a coger una pulmonía.
  • Smiles y yo nos echamos al agua y, nadando, llegamos a coger la goleta.
  • , pues coger el zorro, las escobas, una esponja grande y un cubo de agua.
  • Hazme el favor de coger todos esos polvos y tirarlos por la ventana al patio.
  • Juanín se sube sobre una silla y empieza a coger el arroz con leche a puñados.
  • Sabía coger las disciplinas cuando era menester, y sabía ser indulgente a tiempo.
  • Tristán de Ugarte, ya capitán de hecho, mandó coger a todos los chinos y bajarlos a la bodega.
  • Únicamente alguna vez nos recomendó, en tono de malhumor, que no volviéramos a coger el Cachalote.
  • Anteayer, ¡San Antonio bendito!, cuando estuvo en mi celda moviendo los trastos para coger el ratón.
  • ¡Pero bueno era el otro para dejarse coger! Y para todo tenía el ingenioso culpable palabras bonitas.
  • Si me muero, me llevo a mi hijo conmigo dijo la diabla, volviéndole a coger y estrechándole contra sí.
  • A Fortunata le hizo esto tan mal efecto, que sintió ganas de coger la palmatoria y tirársela a la cabeza.
  • No cabía duda, ser prudente, coger el codiciado fruto, entrar en aquella canonjía, en casa del Magistral.
  • , y después de registrar todo y de coger los papeles, trincaron a mi sobrino, y en el Saladero me le tienes.
  • Van las mozas con sus cántaros a coger el agua en las fuentes de rojo mármol, donde los caños caen rumorosos.
  • Mira tú por dónde podríamos llegar a entendernos le dijo una tarde que la volvió a coger a mano para el caso.
  • Sabía dónde había palomas torcaces é intentaba coger sus nidos, robaba fruta y cogía moras y fresas silvestres.
  • Mesía gozaba del arte supremo de entrar en carboneras, cocinas y hasta molinos, sin coger tiznes, grasa, ni harina.
  • Sólo me acuerdo de que vi a la Pura y Limpia, y después quise entrar en la iglesia y coger al Santísimo Sacramento.
  • Quedose parado un largo rato mirando a la luz y viendo en ella a doña Lupe en el acto de coger la hucha falsa y decir.
  • Picando con el tenedor en el plato, para coger los garbanzos uno a uno, la señora de Jáuregui se decía lo siguiente.
  • Confeccionada la medicina en un dos por tres, volvió Ballester a coger la vara, y continuó la filípica de este modo.
  • Muchas noches se acostaba con fiebre porque no le habían dejado satisfacer su anhelo de coger para sí aquellas monerías.
  • Pero al fin se hizo tan tarde y estaba tan fatigado, que no tuvo más remedio que coger el tranvía de Chamberí y retirarse.
  • Barbarita creía que se podrían coger flores a puñados, hacer ramilletes o guirnaldas, llenar canastillas y adornarse el pelo.
  • El criminal se embozó bien en la capa y apagó la luz de su cuarto para coger los restos de la víctima y sacarlos ocultamente.
  • Cuando Catalina solía ir allí con la criada a coger flores, Martín las seguía muchas veces y se quedaba a la entrada del seto.
  • No se atrevía a coger con la otra mano las tenazas que la oprimían, y no se libraba de ellas aunque seguía sacudiendo el brazo.
  • Díganme, si no, ¿de dónde se sacan que puede ser buena crianza el coger a una señorita por la cintura y apretarla contra el pecho?
  • Tiene una plaza donde hay un hondo estanque de aguas diáfanas que las mujeres bajan por una ancha gradería a coger en sus cántaros.
  • Abierta esta, se metían todos dentro con tanta prisa como si fueran a coger puesto en una función de gran lleno, y empezaban las misas.
  • Zalacaín se fiaba en su serenidad, en su buena vista y en la fuerza de su brazo, que le permitía coger la pelota y lanzarla a lo lejos.
  • ¡Qué gusto poder coger de punta a punta una calle tan larga como la de Santa Engracia! El principal goce del paseo era ir solita, libre.
  • El joven repetía con obstinación su frase, como el que, acostado, masculla sin cesar la misma oración para aturdirse y coger el sueño.
  • ¿No cabía en lo posible que la Regenta, aquella santa, y el don Alvarito, se entendieran y quisieran coger en una trampa al pobre Fermo?
  • No tenía el beneficiado la pretensión excesiva de coger para sí tan buen bocado, pero quería que a lo menos no se lo comiera su enemigo.
  • Rato hacía que se le había ocurrido que él, gracias a su estatura, podría coger cómodamente la barquilla y arrancarla de sus prisiones.
  • Las lonas, cuadradas y triangulares, se extendieron para coger el mayor viento, los anillos chirriaban, las vergas eran estiradas con fuerza.
  • Pero el Marqués, aun subido al palo más alto no llegaba a coger la barquilla del columpio, de modo que pudiera hacer fuerza para descolgarla.
  • Y dio un chillido y se agarró a don Saturno que, patrocinado por las tinieblas, se atrevió a coger con sus manos la que le oprimía el hombro.
  • La rabia surgió terrible en su alma, y sin reparar en lo que hacía, incorporose en el lecho, alargando las manos a la percha para coger su ropa.
  • Yo te quería coger por mi cuenta y hacerte confesar, porque diciéndole tú misma al Señor lo buena pieza que eres, el Señor te daría su gracia.
  • Era el movimiento inicial del obrero que se aligera las manos antes de empezar una ruda faena, o del cavador que se las escupe antes de coger la azada.
  • De veras que desconfiaba, porque cuando ella extendió sus manos para coger las papeletas, acudió él a defenderlas como se defiende una propiedad sagrada.
  • Yo con esto quedé como muerto y dime por novillo de legítimo matrimonio, determinado de coger lo que pudiese en breves días y salirme de en casa de mi padre.
  • Y por la noche, cuando Maxi se durmió, y estaba ella dando vueltas en la cama sin poder coger el sueño, vínole a la imaginación una idea que la hizo estremecer.
  • El fin práctico de nuestros viajes a las rocas era coger esos cangrejos grandes y obscuros que aquí llamamos carramarros, y, en otros lados, centollas y ermitaños.
  • A las diez o poco más comía la chiquita su sopa y era la risa del mundo verla con el hocico embadurnado de puches, empeñada en coger la cuchara y sin acertar a lograrlo.
  • En cuanto vea que el perro se para explicábale don Eugenio al novel cazador, que apenas sabía por dónde coger el arma mortífera, se prepara usted y le anima para que entre.
  • Hacíale gracia su propia desvergüenza, sus instintos truhanescos, su afán por apandar huevos y fruta, su avidez al coger las monedas, su afición al vino y a los buenos bocados.
  • Si en el mismo instante y muy de sopetón su señorita tenía la destreza suficiente para coger un asador que muy cerca de su mano estaba y metérselo por los ojos, la cosa era hecha.
  • Después de esta observación, y otras por el estilo, Petra se paraba a coger florecillas en los setos, se pinchaba los dedos, se enganchaba el vestido en las zarzas, daba gritos, reía.
  • Lo primero era romper la primitiva para coger el oro y la plata, pasando a la nueva la calderilla, con más de dos pesetas en perros que al objeto había cambiado en la tienda de comestibles.
  • El tal vicario tenía la costumbre de coger su sueldo, cambiarlo en plata y dejarlo encima de la mesa formando un montón, no muy grande, porque el sueldo no era mucho, de duros y de pesetas.
  • Pero ya que no lo podía remediar, ¡ojalá que las heridas de Maxi fuesen de poca importancia! Después de esto, su más vivo deseo era coger la puerta y huir para siempre de la casa aquella.
  • Y ahora venía á apretarle la argolla, á hacerle morir con sus recordatorios, aquel viejo sin entrañas que era el amo, aunque no sabía coger un azadón ni en su vida había doblegado el espinazo.
  • Después de este diálogo, parte del cual mantuvieron por el camino de la estación a casa, y parte dentro del portal, fue cuando Quintanar se acercó a la puerta para coger el aldabón, y cuando Frígilis exclamó.
  • Subir por orden suya al naranjo del patio para coger los azahares de las más altas ramas, era para mí la mayor de las delicias, posición o preeminencia superior a la del mejor rey de la tierra subido en su trono de oro.
  • Era una máquina que, según Frígilis y Quintanar, sus inventores, serviría para coger zorros en los gallineros en cuanto acabasen ellos de vencer cierta dificultad de mecánica que retardaba la aplicación del artefacto.
  • Magistrados, catedráticos, autoridades, abogados, hasta clérigos, están deseando todo el día, sin darse cuenta, la hora de las tiendas, los días que hace bueno y pueden las damas decorosamente coger la mantilla y echarse a la calle.
  • ¡Horrible familia ilegal, enraizada en el viejo caserón solariego como las parietarias y yedras en los derruidos muros! Al capellán le entraban a veces impulsos de coger una escoba, y barrer bien fuerte, bien fuerte, hasta que echase de allí a tan mala ralea.
  • Le explicó la manera de acogotar una gallina sin que alborotase, le mostró la manera de coger los higos y las ciruelas de las huertas sin peligro de ser visto, y le enseñó a conocer las setas buenas de las venenosas por el color de la hierba en donde se crían.
  • Y el sol de oro, mostrándose en medio de tal aparato, enloquecía a la muchedumbre levantina, pronta siempre a entusiasmarse por todo lo que deslumbra, e inconscientemente, lanzando un rugido de asombro, empujábanse unos a otros, como si quisieran coger con sus manos el áureo y sagrado astro, y los soldados que guardaban el palio tenían que empujar rudamente con sus culatas para conservar libre el paso.
  • Y los que no vivían como yo, me parecían seres excepcionales del humano linaje, pues en mi infantil inocencia y desconocimiento del mundo yo tenía la creencia de que el hombre había sido criado para la mar, habiéndole asignado la Providencia, como supremo ejercicio de su cuerpo, la natación, y como constante empleo de su espíritu el buscar y coger, ya para arrancarles y vender sus estimadas bocas, que llaman de la Isla, ya para propia satisfacción y regalo, mezclando así lo agradable con lo útil.