Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra colgados

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra colgados en el contexto de una oración.

Término colgados: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "colgados" aquí tienes una selección de 12 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra colgados para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Lleva unos lentes colgados de una cinta negra.
  • En aquel telón había racimos de dátiles colgados de una percha.
  • Y todos estos pingajos que aquí veo colgados, están ahora demás.
  • Usted no tiene hechizos colgados del cuello, ni tenemos ídolos que echar al río.
  • Todo menos esos sólidos jamones que chorrean bermejo adobo, o penden colgados del humero.
  • Por los cristales empolvados se veían los cartelones con letras grandes y los mapas colgados de las paredes.
  • únicamente se fijó en unos hombres amarillos, completamente amarillos, que colgados de unas horcas se balanceaban a impulsos del aire.
  • Si los diez y siete chiquillos hubieran vivido, habría sido preciso ponerlos en los balcones como los tiestos, o colgados en jaulas de machos de perdiz.
  • En algunos portales, convertidos en talleres de curtidores, se veían filas de pellejos colgados y en el fondo el agua casi inmóvil del río Ega, verdosa y turbia.
  • La verdura se extiende en lo hondo bordeando el cauce, repta por el empinado tajo, se junta a la otra verdura de los huertos que respaldan las casas y aparecen colgados como pensiles.
  • ¡Qué hermosa sería una revolución decía Andrés a su patrona, no una revolución de oradores y de miserables charlatanes, sino una revolución de verdad! Mochuelos y Ratones, colgados de los faroles, ya que aquí no hay árboles.
  • Éste, conteniendo hasta el respirar, andando con paso furtivo, rápido y cauteloso el andar de la gata que lleva a sus cachorros entre los dientes, colgados de la piel del pescuezo, se dirigió a buscar la salida por el claustro, pues de cruzar la cocina era probable una sorpresa.