Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "comen" aquí tienes una selección de 25 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra comen para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Se lo comen vivo.
- Nos comen, nos comen.
- La comen los señores.
- Las velas no se comen, no.
- Ya ve usted que no se la comen.
- Me están saqueando, me comen vivo.
- Duermen en cualquier rincón amontonadas, no comen apenas.
- Quería saber lo que comen los pequeños, qué ropa les pongo.
- Eso no vale, ¡so tísica! ¿qué sé yo lo que comen los señores?
- Que si comen, que si se indigestan, que si se caen y se abren la cabeza.
- Muchachos y muchachas se comen a miradas, se quieren, hasta se lo dicen.
- Hoy les he dado un arroz con leche, que no lo comen mejor los que me oyen.
- Si no lleva usted panderetas con figuras de toros, chulos u otras porquerías así, se lo comen vivo.
- ¡A la casa lóbrega y obscura, a la casa triste y desdichada, a la casa donde nunca comen ni beben! Acá, señor, nos le traen.
- Paco y la Marquesa, que han venido a darnos posesión del Vivero, comen con nosotros y de tarde, al caer el sol, se vuelven a Vetusta.
- ¡Ah, si viera usted lo furioso que se ponía cuando le decía yo que me gusta un guisado de falda y pechos como los que se comen en los bodegones! Pues nada.
- Yo había oído decir que en algunos puntos de Escocia y de Irlanda comen esas algas que se llaman laminarias, y era tal nuestra hambre, que intentamos tragarlas.
- ¡A la casa triste y desdichada, a la casa lóbrega y obscura, a la casa donde nunca comen ni beben! Yo que aquello oí, juntóseme el cielo con la tierra, y dije.
- ¡Y qué atrevidas! ¡Degüellan a los polluelos, se comen las crías, y cualquier día creo que bajarán para devorarnos a Vicenta y a mí! ¿Y lo desvergonzadas que son.
- Si es en el muslo, contamos que vimos un soldado atravesado desde tal parte a tal parte, y señalamos con las manos aquellas que nos comen, rascándonos en vez de enseñarlas.
- ¡Figúrate lo que harán esas malditas cuando estén solas! Se comen más palomas y gallinas que yo, rompen los huevos, y resulta que hago gastos para mantenerlas regaladamente.
- Está una diez o doce meses sin verle, y al fin, si no se le comen los señores salvajes, vuelve hecho una miseria, tan enfermo y amarillo que no sabe una qué hacer para volverle a su color natural.
- El obispo es uno de esos hombres espirituales que cuando comen lo hacen como a pesar de ellos, con discreción, dando a las elegantes razones que se cruzan entre los comensales, más importancia que a las viandas.
- Como los palomos no comen sino del pico de la madre, Fortunata se los metía en el seno, ¡y si vieras tú qué seno tan bonito!, sólo que tenía muchos rasguños que le hacían los palomos con los garfios de sus patas.
- Vi Iban pasando los cansados días del verano, que es en Madrid la estación de las tristezas, porque el sueño y el apetito escasean, la sociedad disminuye, y los que aquí se quedan parece que comen el pan de la emigración.