Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra comer

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra comer en el contexto de una oración.

Término comer: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "comer" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra comer para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • A comer.
  • A comer.
  • ¿Y comer?
  • ¿Y comer?
  • Comer poco.
  • ¿Y de comer?
  • No quiso comer.
  • ¿A la de comer?
  • ¡Comer de fonda!
  • Es preciso comer.
  • Les daba de comer.
  • No te voy a comer.
  • Era hora de comer.
  • Pero poco que comer.
  • Sentáronse a comer.
  • Era la hora de comer.
  • ¿Cómo ibas a comer?
  • Después iba a comer.
  • Pues es preciso comer.
  • ¿Acaso me va a comer?
  • Y ahora se van a comer.
  • Pero no daban de comer.
  • Fuí después de comer.
  • Después de comer dijo.
  • Vas a comer cosas ricas.
  • ¿Y el vivir y el comer?
  • Salió después de comer.
  • Ya pueda empezar a comer.
  • Él se la tiene que comer.
  • Más cuenta te tiene comer.
  • ¿Me traerá usted de comer?
  • Yo encargo de comer y salgo.
  • ¿Qué quiere usted de comer?
  • Yo intento comer en silencio.
  • A comer con ellos alguna vez.
  • Lo que tú dices, el no comer.
  • Entre todos me querían comer.
  • Solía comer con los pastores.
  • ¡Voy a comer! Espero un poco.
  • A la noche te traeré de comer.
  • ¿honrada comiendo o sin comer?
  • Y después, a la hora de comer.
  • ¿Me voy a comer toda la vianda?
  • Pues yo quisiera comer legumbres.
  • La familia y los hijos sin comer.
  • Papá espera a usted hoy a comer.
  • Unos a comer, otros por la tarde.
  • Nadie le había convidado a comer.
  • Entre tanto, se hizo hora de comer.
  • Comer no la has de comer, coco feo.
  • Y le den de comer aquellas bazofias.
  • Se comenzó a comer sin mucho ruido.
  • Se lo dijo cuando acababan de comer.
  • Coman, que me huelgo de verlos comer.
  • Teresa y su hija no pensaron en comer.
  • O faltaba pan para cenar o para comer.
  • Quédense ustedes a comer con nosotros.
  • No siempre se ocupaban de cosas de comer.
  • Para comer mal siempre se llega a tiempo.
  • Puedes comer todos los frutos del jardín.
  • A todas éstas habían concluido de comer.
  • Yo no soy de mucho comer, aunque lo parezca.
  • Come, hijo, que el comer no es pecado gordo.
  • Yo no les he visto comer, pero todo se sabe.
  • Después de comer, Azorín se tumba un rato.
  • Daba gozo verla comer, mejor dicho, engullir.
  • Además, comer no es lo mismo que alimentarse.
  • Creo que es malsano trabajar después de comer.
  • Cuando comían, le examinaba la manera de comer.
  • Que tenía que esconderme para comer a mi gusto.
  • Con esto vaya el hombre descuidado de comer hoy.
  • A lo menos, en casa bien lo estuvimos sin comer.
  • Nos detuvimos para comer en el parador de Conil.
  • Tengo que comer muy a menudo y muy poca cantidad.
  • Sí, era preciso darle bien de comer, engordarla.
  • Yo no debo, en Torrijos, querer comer más cosas.
  • ¿Por qué no vienes a comer con nosotros mañana?
  • Estuvimos ocupados en esto hasta la hora de comer.
  • Los demás huéspedes no querían comer legumbres.
  • No llegas al plato y te quieres comer las tajadas.
  • Crea que me dan un disgusto no quedándose a comer.
  • Cazaron hasta las doce, hora de comer sus fiambres.
  • Pues ¿qué diré del modo de comer en casas ajenas?
  • ¡ay qué hombre! ¿Cree que me voy a comer la pieza?
  • El Magistral opinaba que a la fuerza no debía comer.
  • No hay para ella más recurso que comer de su belleza.
  • Das de comer al señorito Nicolás y al señorito Maxi.
  • Quede esto para los criados, que también han de comer.
  • Vino una mujer, a quien pregunté si podía comer algo.
  • Nunca se sentaba a comer sin rezar antes el Benedicite.
  • ¿No la has dejado comer sola, o mejor dicho, no comer?
  • Me era tan preciso vengarme como el respirar y el comer.
  • A la hora de comer entró Quevedo muy fatigado, diciendo.
  • Pero quédese usted a comer, don Eugenio dijo la señora.
  • Ciertas mañanas, llegaba muy contento a la hora de comer.
  • Cinco blancas de carne era su ordinario para comer y cenar.
  • Heme de comer mañana por la mañanita trempano a la nené.
  • Hacía más de veinticuatro horas que llevábamos sin comer.
  • También se quería comer una vela dijo Ramoncita implacable.
  • El Deán era un viejo que no hacía más que comer y temblar.