Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "cómica" aquí tienes una selección de 17 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra cómica para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- La González era cómica por amor.
- Yo también soy cómica, soy lo que mi marido.
- Y tú, Rita, recógete esas melenas, mujer, que pareces una cómica.
- ¡Ah, tuno! exclamó Jacinta con ira cómica, aunque no enteramente cómica.
- El único pescado fresco eran las ranas, cosa un poco cómica como alimento.
- Porque se sonreía, y tranquilo en apariencia, díjole en tono de seriedad cómica.
- Hay una frase de un escritor francés que quiere ser trágica y es enormemente cómica.
- Y hacía, al decir esto Tellagorri, una reverencia cómica, y continuaa con voz gangosa.
- Era que una aventura cómica alegraba al concurso, sacándole de su estupor malsano y corrosivo.
- Que una cómica, por hacer un papel importante, se entendía con un empresario viejo y repulsivo.
- Andrés hacía alguna reflexión filosófica que a Lulú le parecía muy cómica, cenaban y después de cenar paseaban los dos un momento.
- Yo me separé de las tres muchachas y fuí a ver al gran Urbistondo, que me explicó sus ideas acerca del sentimentalismo de las mujeres con una seriedad un tanto cómica.
- El doctor había mandado que se le diera doble dosis de la nuez cómica, seguir con las cucharadas por la noche, las papeletitas por el día, y a sus horas el Jerez o Pajarete.
- El no debía notar en mí suficiente respeto, y el que yo me permitiese tener opinión acerca de las cosas le producía una mezcla de cólera y de asombro que ahora me hubiera parecido cómica.
- Todo aquello, que había podido ser trágico, se había convertido en una aventura cómica, ridícula, y el remordimiento de lo grotesco empezó a pincharle el cerebro con botonazos de jaqueca.
- Como apareciese en la acera de enfrente el célebre crítico, Segismundo se vio acometido a la ira cómica que le producía la presencia de aquel personaje de tan indudable importancia en la república de las letras.
- ¡Qué fue el primer día en que una sonrisa borró la grave y cómica seriedad de la diminuta cara y entreabrió con celeste expresión el estrecho filete de los labios! No era posible dejar de recordar el tan traído como llevado símil de la luz de la aurora disipando las tinieblas.