Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "comida" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra comida para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Comida de ricos.
- La comida transcurre lenta.
- Si la comida era mala, risas.
- Fue la comida alegre en extremo.
- Yo saqué mi ropa y comida horra.
- Pues ahora le traerán la comida.
- Yo no rezo nunca sobre la comida.
- Había que hacer una comida especial.
- Mejor te fuera tener la comida lista.
- El café entraba también en la comida.
- La comida era de confianza, ya se sabía.
- Durante la comida no había dicho una palabra.
- Por esto he querido que la comida fuese casera.
- Comieron una comida eterna, sin principio ni fin.
- No tenían a nadie, sería una comida de familia.
- Sólo de oír hablar de comida se ponía peor Mauricia.
- Parecía aquello la comida postrera de los reos de muerte.
- Cuidaba la huerta además y así ganaba comida y enseñanza.
- He ido al pueblo, he entrado en la tienda a comprar la comida.
- Lulú volvía de la tienda y la Venancia les servía la comida.
- A la hora de la comida llegó Andresito a casa de las de Pajares.
- Entre el almuerzo y la comida se reformaba, se innovaba una sociedad.
- No importaba que sus barracas estuviesen sucias y la comida por hacer.
- No hay sitio para ti, Fernando, ni probablemente tampoco habrá comida.
- Pidió el té que era su cena los días de caza y de comida de fiambre.
- A trangullones despachó la comida, apresurándose a largarse a la calle.
- El ruido, las luces, la algazara, la comida excitante, el vino, el café.
- Jacinta decía que en su vida había hecho una comida que más le supiese.
- No ha pazao por mi cuerpo en to el día a razón de doz cuartoz de comida.
- La comida le sorprendió a Andrés, porque no había más que caza y carne.
- Aprovechando sus descuidos, arrojaban cosas infectas en la cesta de su comida.
- El día que no había comida de campo había cena en la casa hasta la madrugada.
- Sentóse Julián avergonzado, y su confusión subió de punto durante la comida.
- ¡Brava manera de masticar! Confesaban que la comida les subía ya a la garganta.
- Pedro, sin dejar lo principal, que era la comida de sus amos, colaboraba sabiamente.
- Halléme sin dinero, porque los cien reales se consumieron en la cura, comida y posada.
- Es señal que, pues no le faltaba el agua, que no le había a mi amo sobrado la comida.
- ¿Y qué le importaba a él ni la familia, ni la Regenta, ni la comida de los marqueses?
- Pasaron al salón después de la comida, para la cual las muchachas se habían emperejilado.
- Fortunata se sentó a su lado, dejando la mesa a medio poner y la comida a punto de quemarse.
- Temían una y otra que no quisiese tomar nada, fundándose en que la comida estaba envenenada.
- Fuimos arrancándolas con la punta de la lima, y esto nos sirvió de comida para todo el día.
- La comida, siempre de carne y sazonada con especias picantes, le producía digestiones pesadas.
- Calla, sobrino, que algún día te dará éste, que en la mano tengo, alguna mala comida y cena.
- Ella misma se hacía la comida y limpiaba la casa, en cuyas operaciones se le iba casi todo el día.
- Ella misma se arreglaba su comida, y Segunda, que tenía puesto en la plazuela, le traía la compra.
- Pagamos las más veces los estómagos de vacío, que es gran trabajo traer la comida en manos ajenas.
- Pues yo os mandaré la comida indicó doña Lupe, poniendo la pantalla al quinqué y acortando la llama.
- Aquí habían dado por toda comida un caldo de berzas, allá por cena una colación de verduras cocidas.
- Luego en cada comida se atiza una píldora de hierro reducido por el hidrógeno, con extracto de ajenjos.
- Las mesas de comida barata, donde cenaban chorizos crudos y morcillas secas los soldados y los labradores.
- Si yo aprovechase la excitación de la comida me perdería para mucho tiempo en el ánimo de esta señora.
- La comida escasa y sólo vegetal, el baño, el ejercicio al aire libre le iban haciendo un hombre sin nervios.
- Sabel se eclipsaba apenas dejaba la comida puesta a la lumbre y confiada al cuidado de las mozas de fregadero.
- Sólo añadió a la comida tocino en la olla, por no sé qué que le dijeron un día de hidalguía allá fuera.
- La comida estaba dispuesta para los niños, porque los papás cenarían aquella noche en casa del tío Cayetano.
- Afligíme yo, considerando que aún teníamos en duda la comida, y repliqué afligido por parte de mi estómago.
- Pedro, el cocinero, y Colás, su pinche, preparaban la comida ordinaria, y parecía que se trataba de un banquete.
- Ana oía vagamente los ruidos de la cocina donde Pedro disponía con voces de mando los preparativos de la comida.
- Porque usted no me puede hacer creer que estamos en el mundo sólo para comer, dormir, digerir la comida y pasearnos.
- No era cosa de comer de fijo, porque había probado de cien golosinas y hasta algo de la comida del Marqués por chanza.
- Aquel día, que fue el 25, hubo gran comida, y Juanito se retiró temprano de la mesa muy fatigado y con dolor de cabeza.
- Y durante la comida, aunque éste celebraba todos los platos con desusado calor, la implacable dama no cesaba de gruñir.
- Este silencio tétrico en este casón vetusto antiguo convento, después de esta comida intragable, me apesadumbra y enerva.
- Se necesita dinero, mucho dinero para la casa, para la comida, para la modista, para el sastre, para el teatro, para el coche.
- Eso de que me mate un espadachín, que no ha tenido que trabajar para ganarse la comida, no lo consentirá el hijo de mi madre.
- Y Rafael, antes de salir, había sufrido un sermón de su madre recomendándole que estuviera en casa a la una en punto, hora de la comida.
- Desde entonces iba todas las semanas, y su sobrina la socorría, unas veces con dinero, otras con comida sobrante o alguna prenda de vestir.
- ¡Vaya un aperitivo para antes de la comida! Doña Manuela hablaba a la criada distraídamente, oyendo aquella música que nunca podía comprender.
- ¿Podía una copa de cognac, una comida algo fuerte, un poco de Burdeos, producir aquella irritación en la conciencia, en el cerebro o donde fuera?
- Lo mismo preparaba en la cocina una gran comida, que arreglaba una mesa a estilo de fonda, arte que había aprendido sirviendo a una familia inglesa.
- Pero no fue posible, porque hasta el término de la comida no se habló más que de Mauricia, de los protestantes y del insano vicio de la embriaguez.
- Visanteta a la cocina, a dar a la comida el último punto, y ella al salón, a mimar al hombre temible y preparar el golpe para después de la sobremesa.
- ¡Bendito Dios! ¡El ama de la casa sentadita en la escalera, como una pobre que está esperando las sobras de la comida! Pero qué, ¿no está esa diabla?
- El vaho ardoroso de la comida, el calor de los cuerpos, en los que empezaba la digestión, y lo agitado de las respiraciones, parecían caldear el ambiente.
- Su antigua vida parecíale la existencia soñolienta de una bestia amarrada a la estaca, rumiando la comida o durmiendo, sin noción alguna de un más allá.
- Pepa y Rosa y las demás criadas sonreían discretamente, sin atreverse a tomar parte en el desorden, pero un poco menos disciplinadas que al empezar la comida.
- Cerciorose de que a Maximiliano se le había servido conforme a sus órdenes, y después de cambiar de ropa, dispuso su propia comida, que era de lo más frugal.
- En otro tiempo, en épocas feudales, se alzó, fundado en peñasco vivo, un castillo roquero, hoy ruina comida por la hiedra y habitada por murciélagos y lagartos.
- Bien consideré que debía ser hombre, mi nuevo amo, que se proveía en junto, y que ya la comida estaría a punto tal y como yo la deseaba y aun la había menester.
- Salió la viuda del comandante renqueando por aquellas escaleras abajo, y a poco partieron Juan Antonio y los otros dos obreros con sus saquitos de comida en la mano.
- Se sorteaba quién había de dar la comida y el agua a los enfermos, y el designado solía ir llevando los víveres en una pértiga larga, los dejaba y echaba a correr.
- Cuando se trataba de una gran comida o merienda de la aristocracia, ella dirigía las operaciones en la cocina del marqués de Vegallana y entonces recurría al Europeo.
- Yo, pues, con ese lenguaje y con estas flores, llegué a Sevilla con el dinero de las camaradas, gané el alquiler de las mulas y la comida y dineros a los huéspedes de las posadas.
- La comida y los frecuentes tragos con que la roció excitaron más aún la vena inventora del viejo Malespina, quien por todo el camino siguió espetándonos sus grandes paparruchas.
- Concluida la comida, y mientras Nicolás leía La Correspondencia o El Papelito en el comedor, doña Lupe se encerraba en su cuarto para comerse la fresa bien espolvoreada con azúcar.
- Así es que, convidado a las funciones de iglesia, acostumbraba retirarse tan pronto como se acababan las ceremonias, sin aceptar jamás la comida que era su complemento indispensable.
- Muestra en su gesto y en sus ademanes como un desdén altivo, como un enojo reprimido hacia esta comida sórdida e indigesta que, poco a poco, con lentitud desesperante, nos van sirviendo.
- Además, era mujer de tal despacho que su ajuar quedaba dispuesto para todo el día, la casa limpia, la comida preparada antes que en otros lugares se diese un escobazo y se encendiese lumbre.
- Y para no pagar comida, cama ni posada, que montaba algunos reales, y sacar mi hato libre, traté con un licenciado Brandalagas, natural de Hornillos, y con otros dos amigos suyos, que me viniesen una noche a prender.
- Y sin embargo se aburría, le parecía estar allí de más, seguro de que aquella comida no le serviría para nada en sus planes, y de que la Regenta no era mujer que se alegrase en tales ocasiones, a lo menos por ahora.
- Concluida la comida, se diseminaban los comensales, unos a tomar café al despacho y a jugar al tresillo, otros a formar grupos más o menos animados y chismosos, y Guillermina a su sillita baja y al teje maneje de las agujas.
- El cuarto cuerpo tiene cuatro ventanas que dan luz a una espaciosa cámara, con vigas borneadas en el techo, colgada de ristras de pimientos y de horcas de cebollas y ajos, llena de simples mantenimientos para la comida cotidiana.
- Pusieron las mesas, y por una soguilla, en un sombrero, como suben la limosna los de la cárcel, subían la comida de un bodegón que estaba a las espaldas de la casa, en unos mendrugos de platos y retacillos de cántaros y tinajas.
- Grande fue su terror cuando empezó a desfilar interminable serie de platos, los veintiséis tradicionales en la comida del patrón de Naya, no la más abundante que se servía en el arciprestazgo, pues Loiro se le aventajaba mucho.
- El viejo capitán me llevó a un colmado de la misma calle de la Aduana, llamó al dueño, un montañés amigo suyo, y le recomendó una comida escogida, una comida para gente que comprende lo trascendental de la misión de engullir.
- Después, a la hora de la comida, eran los comentarios, los recuerdos agradables, los berrinches por supuestas ofensas que en el primer instante habían pasado inadvertidas, y que, agrandándose ahora en la imaginación, pedían venganza.
- ¡Y quién me había de decir a mí que le haría ascos a la comida, yo que jamás le he preguntado a ningún plato por sus intenciones! El estómago se me quiere jubilar antes que lo demás del cuerpo, y ya debes suponer que faltando el jefe de la oficina.
- V ¡Excelente y alegre cena la de aquella noche en casa de los opulentos señores de Santa Cruz! Realmente no era cena sino comida retrasada, pues no gustaba la familia de trasnochar, y por tanto, caía dentro de la jurisdicción de la vigilia más rigurosa.
- Doña Lupe le rogó varias veces que fuese a ver a Maximiliano, que continuaba encerrado en su cuarto, y le daban la comida por un tragaluz, no atreviéndose a entrar ni la señora ni Papitos, porque los aullidos que daba el infeliz eran señal de agitación insana y peligrosa.