Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra comodidad

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra comodidad en el contexto de una oración.

Término comodidad: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "comodidad" aquí tienes una selección de 13 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra comodidad para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Pero ¿y la comodidad?
  • Más que por el lujo, despuntaba la casa por la comodidad y el aseo.
  • Como he dicho, me fui a un mesón a esconder y aguardar comodidad para ir a la Corte.
  • Era un egoísta, no pensaba en su pobrecita mujer, sino en su comodidad, en sus caprichos.
  • A mí no me pareció mal la moza para el deleite, y lo otro la comodidad de hallármela en casa.
  • Le ponía en la mesa los platos de su gusto, y en su cuarto nada faltaba para su regalo y comodidad.
  • Ocupaban los dueños el principal, que era inmenso, con doce balcones a la calle y mucha comodidad interior.
  • Y resistió muchos días a las súplicas del amante que se quejaba de lo poco y deprisa y sin comodidad que gozaba de su amor.
  • A fin de no aletargarse del todo en la comodidad del lecho, tendióse en el banco del comedor, poniendo por almohada una cesta.
  • Y hasta en su misma casa introducía reformas radicales, pasando la familia con violento salto de la comodidad mediocre a la ostentación aparatosa.
  • Tras de esa puerta que abre hacia lo arbitrario una filosofía basada en la utilidad, en la comodidad o en la eficacia, entran todas las locuras humanas.
  • Se le permitía ir al departamento de Josefinas, y como tenía habitación aparte y pagaba buena pensión, gozaba de más comodidad que sus compañeras de encierro.
  • Apiñábase el público en el crucero, oprimiéndose unos a otros contra la verja del altar mayor, y la valla del centro, debajo de los púlpitos, y quedaban en el resto de la catedral muy a sus anchas los pocos que preferían la comodidad al calorcillo humano de aquel montón de carne repleta.