Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra comparar

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra comparar en el contexto de una oración.

Término comparar: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "comparar" aquí tienes una selección de 14 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra comparar para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • No hay que comparar.
  • Pues no hay más que tener ojos en la cara y comparar la fuerza de las escuadras.
  • No contaba con el suficiente número de ideas para comparar y obtener juicios propios.
  • Si hubiese conocido más y podido comparar, hubiera llegado a sentir estimación por Lulú.
  • En efecto, las estiró al lado de las del joven para que pudiesen comparar aquellos señores.
  • Con ellos debatía las mismas cuestiones que con Aracil y Montaner, y podía así apreciar y comparar sus puntos de vista.
  • Quintanar acabó por comparar el poder del Provisor en el caserón de los Ozores, con el que tuvieron los jesuitas en el Paraguay.
  • La idea vulgar, falsa y grosera de comparar al clérigo con el eunuco se le fue metiendo también por el cerebro con la humedad del cristal helado.
  • Echose a reír aquel vestiglo, enseñando unos dientes cuya blancura con la nieve se podría comparar, y dijo a las señoras que Don Pepe no estaba, pero que al momentico vendría.
  • Para lo único que le quedaba un poco de conciencia, fuera de lo presente, era para comparar las delicias que estaba gozando con las que había encontrado en la meditación religiosa.
  • Comparar aquella Edad media soñada ella colocaba a Don Juan Tenorio en la Edad media por culpa de Perales con los espectadores que la rodeaban a ella en aquel instante, era un triste despertar.
  • Como se había empeñado la imaginación exaltada en comparar lo que pasaba en Vetusta con lo que sucedía en Sevilla, sintió supersticioso miedo al ver el mal en que paraban aquellas aventuras del libertino andaluz.
  • ¡Hubiera querido veros como yo, para que supierais lo que es sufrir! Y siempre que podía asegurar una docena de veces que nada debía a nadie y comparar su abandono con el de un perro, quedaba tranquilo y satisfecho.
  • De conocer Martín la Odisea es posible que hubiese tenido la pretensión de comparar a Linda con la hechicera Circe y a sí mismo con Ulises, pero como no había leído el poema de Homero no se le ocurrió tal comparación.