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Ejemplos de oraciones con la palabra comprendió

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra comprendió en el contexto de una oración.

Término comprendió: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "comprendió" aquí tienes una selección de 85 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra comprendió para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Ella lo comprendió.
  • Juanito lo comprendió todo.
  • Bien lo comprendió su tía.
  • Entonces Yurrumendi comprendió.
  • Pero todo el mundo lo comprendió.
  • Mas al punto comprendió lo que era.
  • De golpe lo comprendió todo Julián.
  • Frígilis comprendió lo que deseaban.
  • Comprendió que se apocaba y afligía.
  • Ana comprendió su obligación inmediata.
  • Bien lo comprendió y lo agradeció De Pas.
  • Comprendió que lo ridículo se le venía encima.
  • Comprendió de repente que acababa de ser desbancado.
  • Comprendió que el tener razón era allí lo de menos.
  • ¡Víctor! ¡Víctor! Ana comprendió que Petra mentía.
  • Aunque tan inexperto, Julián comprendió lo que ocurría.
  • Fortunata comprendió que también quería meterse con ella.
  • O mejor, comprendió que nada positivo podía añadir Visita.
  • En este momento comprendió la causa de su malhumor repentino.
  • El Marquesito comprendió que a don Álvaro le estorbaba Orgaz.
  • Éste sintió un golpe en el muslo y comprendió que estaba herido.
  • Andrés, con lucidez, comprendió que no debía discutir este punto.
  • Al encontrarse en la calle comprendió su falta brutal de atención.
  • Hurtado comprendió que aquel no era su centro y dejó de ir por allí.
  • De Pas comprendió, con ira, que el del balcón no se daba por vencido.
  • Cracasch comprendió que había dado un tropiezo y para enmendarlo, dijo.
  • El canónigo comprendió que debía mirar al estudiante como a cosa suya.
  • La presa lo comprendió así, apresurándose a devorar la cena para abreviar.
  • Fortunata no comprendió bien, y él se envalentonó con el silencio de ella.
  • A los ocho días comprendió que aquello era una hipocresía mayor que todas.
  • Nunca como entonces comprendió Batiste la carga que pesaba sobre sus espaldas.
  • Al ver que no le respondían, comprendió que estaba muerto, y cayó desmayada.
  • Por el usted y la ironía comprendió Ana que doña Anuncia se había disgustado.
  • Al fin, cediendo a nuestros ruegos, comprendió que era preciso abandonar el mando.
  • Zalacaín lo comprendió y se mostró indiferente y contempló sin turbarse al cura.
  • La infeliz no comprendió al principio que su conducta podía causar nuevos estragos.
  • La señora, al oir mi voz, comprendió que la situación estaba salvada y abrió la puerta.
  • No pensó mucho tiempo, porque comprendió enseguida que era una locura pedir recibo o fianza.
  • Recalde, el terrible Recalde, comprendió que allí no estaba en su barco, y se fué a navegar.
  • Quintanar comprendió que aquello era una insolencia, pero estaba furioso y no quiso recogerla.
  • Él mismo, aunque de lejos, y como si se tratara de otro, comprendió que estaba siendo sublime.
  • Comprendió el Magistral por qué torcidos senderos conocía el ex regente las ligas de su mujer.
  • Perucho comprendió que poseía en las espigas un recurso inestimable para divertir a la pequeña.
  • Al despertar al día siguiente, saliendo de sueños poblados de larvas, comprendió que tenía fiebre.
  • Ana al saber la noticia, comprendió que aquello era todo lo contrario de irse a la Almunia de don Godino.
  • El juez, después de repetidos interrogatorios, comprendió la inocencia del prendero y lo dejó en libertad.
  • El lugar, la ocasión daban a su acto mayor fealdad, y así lo comprendió en un rápido examen de conciencia.
  • Don Cayetano contuvo su verbosidad, comprendió que algo deseaba decirle el Magistral, que estorbaba Glocester.
  • Comprendió Rubín que los de la derecha eran asentadores de víveres y los de la izquierda filósofos de café.
  • La taimada viuda de Jáuregui comprendió que una sujeción absoluta sería perjudicial, y empezó a darle libertad.
  • Pero, al ver que el teniente le saludaba, comprendió que el uniforme, cogido por él en Estella, era de un general.
  • Que se escapa! Comprendió entonces el alucinado capellán lo que ocurría, con no poca vergüenza y confusión suya.
  • ¡Cuánto envidió esta frase Ronzal! Comprendió que todos habían interpretado lo mismo que él aquellas ocupaciones.
  • Comprendió además que él necesitaba con el tiempo crear una familia, y entró en la carrera judicial a regañadientes.
  • No se había hablado palabra del negocio y hasta el mismo Peláez comprendió que había que abordar la cuestión espinosa.
  • Así lo comprendió Joaquín que propuso a Paco dejar el concierto de Quintanar y don Cayetano y correr detrás de aquellas.
  • Ana, que tuvo valor para sufrir hasta la última palabra, comprendió que sus tías lo perdonaban todo menos las apariencias.
  • Cuando Carlos comprendió que era con Martín con quien hablaba, sintió un dolor agudísimo y una impresión sofocante de ira.
  • Al llegar al faro, Genoveva salió a abrirnos, y al vernos a los tres comprendió rápidamente lo que pasaba y se alejó llorando.
  • El Magistral, con una mirada sola, comprendió que su cliente ( él era un médico del espíritu ) se resistía a tomar la medicina.
  • Pero él comprendió lo que decía y lo que callaba y declaró que el principal deber por entonces era librarse del peligro de la muerte.
  • Santa Cruz, en su perspicacia, lo comprendió, y trataba de librar a su esposa de la molestia de complacer a quien sin duda no lo merecía.
  • Tellagorri lo comprendió así y se puso serio, hizo una confesión rápida, arregló sus cosas y, llamando a Martín, le dijo en vascuence.
  • Viendo el gobernador que el cacique perdía absolutamente la sangre fría, comprendió que el negocio andaba mal parado, y le preguntó severamente.
  • Pronto comprendió que no podía apetecer mejor coyuntura para plantarse rápidamente en la calle y dar por terminado el enojoso trámite de la ruptura.
  • ¡Qué había de ser sino alguna barbaridad de Juanín! Así lo comprendió Benigna, corriendo alarmada al comedor, de donde el temeroso estrépito venía.
  • Después dijo un refrán desvergonzado en que se insultaba a su madre y a ella, según comprendió mucho más tarde, porque entonces no entendía aquellas palabras.
  • Ella comprendió que estaba siendo una ingrata, no sólo con Dios, sino con su apóstol, aquel apóstol todo fuego, razón luminosa, lengua de oro, de oro líquido.
  • V MÉDICO DE HIGIENE A los pocos días de recibir el nombramiento de médico de higiene y de comenzar a desempeñar el cargo, Andrés comprendió que no era para él.
  • Don Álvaro, que si no era tan buen político como se figuraba, de diplomacia del galanteo entendía un poco, comprendió pronto que, sin saber cómo, había acertado.
  • Cuando la prójima le vio entrar aquel día con el sombrero echado hacia atrás, los ojos chispeantes, los movimientos ágiles, comprendió que las noticias eran buenas.
  • Cuando la vió gozar, sufriendo al darle su primer hijo, es cuando comprendió cómo es el amor más fuerte que la vida y que la muerte, y domina la discordia de éstas.
  • Demasiado comprendió que el comercio iba a sufrir profunda transformación, y que no era él el llamado a dirigirlo por los nuevos y más anchos caminos que se le abrían.
  • Cuando iban por la calle, doña Lupe, que comprendió cuánto había impresionado a su sobrina el encuentro con la señora de Santa Cruz, intentó dos o tres veces aludir a esto.
  • Comprendió que la guiaban hacia el estrado, y que le ofrecían uno de los sitiales, y apenas se hubo sentado en él, conoció con terror que el asiento se desvencijaba, se hundía.
  • Pero don Víctor comprendió que el cómico en España no vive de su honrado trabajo si no se entrega a la vergüenza de servir al público el arte en las compañías de comediantes de oficio.
  • Lo más gracioso es que el mismo Godoy se vio obligado a concluir la guerra en el verano del 95, cuando comprendió su ineficacia, y entonces se adjudicó a sí mismo el retumbante título de Príncipe de la Paz.
  • Comprendió el señor Guimarán que los tiempos no estaban para secularizar la caridad y las primeras letras y presentó su dimisión sacrificándose, decía, no a las imposiciones del fanatismo, sino al bien de los niños abandonados.
  • Dirigiose a su cuarto sorprendido de ver luz en él, y al encarar con su tía, que estaba revolviendo el tercer cajón de la cómoda, comprendió que su secreto había sido descubierto, y le corrieron escalofríos de muerte por todo el cuerpo.
  • Desde luego comprendió el aventurado plan de Nelson, que consistía en cortar nuestra línea por el centro y retaguardia, envolviendo la escuadra combinada y batiendo parcialmente sus buques, en tal disposición, que éstos no pudieran prestarse auxilio.
  • La vio siempre desconfiada, mostrando antipatía mal oculta hacia Petra, y comprendió además que era muy nueva la Regenta en esta clase de aventuras, para llegar al cinismo de ampararse de domésticas, y menos sabiendo de ellas que eran solicitadas por su marido.
  • Cruzó setos, saltó hondonadas y zanjas, no comprendió por dónde ni cómo, pero el caso es que, arañado, ensangrentado, sudoroso, jadeante, se encontró en los Pazos, y maquinalmente volvió al punto de partida, la capilla, donde entró, enteramente olvidado de los cuatro cuartos, primer móvil de sus aventuras todas.
  • En cuanto comprendió de qué se trataba, antes de oír las frases crudas con que pintó la rubia lúbrica el asalto del caserón de los Ozores por el Tenorio vetustense, don Fermín giró sobre los talones, como si fuera a caer desplomado, dio dos pasos inciertos y llegó al balcón contra cuyos cristales apoyó la frente.
  • El cuerpo de Ingenieros de Montes comprendió que tenía delante un enemigo, y, aparte de fundar La Revista Forestal, sin duda (aunque otra cosa quisiera dar a entender) con el principal objeto de contrarrestar las doctrinas desamortizadoras sostenidas por mí y toda la escuela economista, delegó en el ilustrado y elocuente escritor y orador don Juan Navarro Reverter la tarea de contestar a mis artículos.
  • Aunque en la primer ocasión oportuna Don Álvaro se había hecho ofrecer por el mismo Quintanar el caserón de los Ozores, y ya había aventurado algunas visitas, comprendió que por entonces no debía ser aquel el teatro de sus tentativas, y donde se insinuaba era en el Espolón, con miradas y otros artificios de poco resultado, o en casa de Vegallana y en las excursiones al Vivero con más audacia, aunque no mucha, pero con escasa fortuna.