Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "comprendo" aquí tienes una selección de 36 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra comprendo para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Yo comprendo.
- No comprendo.
- Y lo comprendo.
- Yo lo comprendo.
- No lo comprendo.
- No lo comprendo.
- Todo lo comprendo.
- Ahora lo comprendo todo.
- Comprendo el misticismo.
- Pero comprendo lo que es.
- Comprendo tu exaltación.
- Pero no comprendo una cosa.
- Comprendo que tienes razón.
- No comprendo esa jerga filosófica.
- Sí, sí, comprendo y usted dispense.
- Ahora es cuando comprendo lo que te quería.
- Pero la verdad, chica, es que no comprendo nada.
- Mujer ésa, bien comprendo que rabia por largarse.
- Sí, ya comprendo que no puede usted salir al monte.
- Comprendo, comprendo articuló con viveza el Gobernador.
- Porque yo comprendo un hombre como tú que es un puritano.
- Sí, sí que se lo comprendo, pero no quiero comprenderlo.
- Comprendo que lo mejor debe caerle a él por ser de la familia.
- ¡Pero qué abandonada me tienen! Comprendo que te dé tan fuerte.
- No comprendo cómo os puede gustar ese ardor, ese picor de mil demonios.
- Es que la indicación está en vascuence, y no comprendo bien el sentido.
- Sí, sí, bien lo comprendo ahora decía, no ha habido más remedio, pero.
- ¡Válgame Dios, cómo está todo! Comprendo que los pobres no puedan comer.
- ¡Como es usted tan así! Lo que no comprendo es por qué han elegido ustedes este café.
- Quiero entrar antes, para que vea usted si comprendo perfectamente que todas son necedades.
- Viéndote, parece que comprendo mejor las cosas, y que se me abren las compuertas del entendimiento.
- Yo no comprendo bien el entusiasmo que ha habido en la España del siglo XIX por cultivar la mezquindad.
- Comprendo expuso la señora con acento parlamentario, que tengas cortedad para confesarme ciertas cosas, y por mi parte, te soy franca.
- Yo no comprendo que pueda ser cosa inocente e inofensiva que un sacerdote tropiece con los codos de todas las señoritas majas del pueblo.
- Comprendo que usted, por la vida mala que ha llevado y por no haber tenido a su lado buenos ejemplos, no podrá durante algún tiempo meter en cintura a la loca de la casa.
- Sí, señor, comprendo perfectamente contesté a ver si se callaba, pues ni tenía humor de oírle, ni los violentos balances del buque, anunciando un gran peligro, disponían el ánimo a disertar sobre el engrandecimiento de la marina.