Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra compuesta

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra compuesta en el contexto de una oración.

Término compuesta: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "compuesta" aquí tienes una selección de 14 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra compuesta para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Es una cadena de oro, compuesta de dos finos ramales juntos.
  • Es una alameda compuesta de cuatro liños de olmos y acacias.
  • La lámpara era de aceite, compuesta de dos candilones de bronce unidos por un vástago.
  • La puerta, ancha y achaparrada, está compuesta por cuadrados y cuadrilongos cuarterones.
  • No se ha conocido en Madrid familia mejor avenida que la de Santa Cruz, compuesta de dos parejas.
  • En aquel tiempo frío, la cocina se convertía en tertulia, casi exclusivamente compuesta de mujeres.
  • No, hija mía, los higos chumbos los da esa otra planta baja, compuesta de unas palas erizadas de púas.
  • La señora jueza entró, sofocada y compuesta de fresco, según claramente se veía en todos los pormenores de su tocado.
  • La calma del crepúsculo, compuesta de murmullos imperceptibles, de lánguidos suspiros que exhala la Naturaleza próxima a adormecerse, invadía el ambiente.
  • Era una manada de salvajes, compuesta de dos tagarotes como de diez y doce años, una niña más chica, y otros dos chavales, cuya edad y sexo no se podía saber.
  • Llevaba toquilla de color corinto, que se quitaba al sentarse, y al punto se le armaba en la mesa una tertulia de hombres, compuesta de los siguientes personajes.
  • No, la oración no es tanto algo que haya de cumplirse a tales o cuales horas, en sitio apartado y recojido y en postura compuesta, cuanto es un modo de hacerlo todo votivamente con toda el alma y viviendo en Dios.
  • Celestina, desesperada, se acercó al lecho de su padre, lloró otra vez, de rodillas, con la cabeza hundida en el flaco jergón, mientras don Santos repetía con voz pausada, débil, que tenía una majestad especial, compuesta de dolor, locura, abyección y miseria.
  • Pero Villalonga y Santa Cruz lo pasaron peor, porque el primero recibió un sablazo en el hombro que le tuvo derrengado por espacio de dos meses largos, y el segundo fue cogido junto a la esquina del Teatro Real y llevado a la prevención en una cuerda de presos, compuesta de varios estudiantes decentes y algunos pilluelos de muy mal pelaje.