Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra conciencia

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra conciencia en el contexto de una oración.

Término conciencia: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "conciencia" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra conciencia para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Mi conciencia.
  • ¡Mi conciencia!
  • Pero su conciencia.
  • Ábrete, conciencia.
  • Sobre su conciencia va.
  • Es un caso de conciencia.
  • Me lo dice la conciencia.
  • ¿Cómo va esa conciencia?
  • Mi conciencia me aprobaba.
  • Tengo un caso de conciencia.
  • Y disparataba sin conciencia.
  • No le remordía la conciencia.
  • Cuando su conciencia le decía.
  • Tengamos la conciencia tranquila.
  • La conciencia clara de mí misma.
  • En teniendo la conciencia tranquila.
  • La conciencia le recordó a Teresina.
  • Claro que no, le decía la conciencia.
  • Sobre su conciencia tiene esa desgracia.
  • Yo estoy tranquilo, porque mi conciencia.
  • Cumplía con la conciencia y con el placer.
  • Me basta con tener conciencia de mi aptitud.
  • Porque esto es la medicina de tu conciencia.
  • A todos contesté que mi conciencia me lo impedía.
  • Quiere dejarle la carga de la conciencia de la otra.
  • Mi conciencia se vuelca como una urna llena que se cae.
  • En el paisaje veía Juanito una imagen de su conciencia.
  • Cuando trata de reventar a uno, lo revienta a conciencia.
  • Nadie, casi, tiene conciencia, de todos los de este trato.
  • Yo vivo en mi conciencia, por mí y antes y después de mí.
  • Abrumada por su conciencia, Fortunata no pudo contestar nada.
  • Que pesara sobre su conciencia la brutalidad que había hecho.
  • Fíjate bien y verás que no es nada, cuando no es la conciencia.
  • La conciencia se me vuelve ahora para aquí, después para allá.
  • Y al oírte hablar de conciencia en este tratado, me dan ganas de.
  • Yo tenía algo en mi conciencia, un hilito que me tiraba hacia allá.
  • Creyó entonces caso de conciencia hacer una observación a su amigo.
  • Todo se arregló, menos la conciencia de Ana que siguió intranquila.
  • Tengo motivos poderosos para exigir esto, son voces de mi conciencia.
  • Mi conciencia como presidente de la Comisión me obligaba a oponerme.
  • Eso que usted llama fe no es más que la conciencia de nuestra fuerza.
  • Quería rezar con devoción, tener conciencia de lo que pedía a Dios.
  • Pero a veces, aquí mismo he sentido mi conciencia tan alborotada, que.
  • Si era a veces importuno, descuidado, o poco hábil, era sin conciencia.
  • No parecía ser quien era, ni debía de tener conciencia de lo que hacía.
  • ¡Qué vida tan estúpida! Esta conciencia de la rebelión la desesperaba.
  • Doña Camila se creyó obligada en conciencia a indicar algo a la familia.
  • Algo avergonzadas, sin conciencia clara de ello, de su desarrollo temprano.
  • La otra, en cambio, se creció de repente por una sacudida de su conciencia.
  • Tú eres el espejo en que miro mi conciencia y te aseguro que me veo horrible.
  • Algo le decía en la conciencia que el oficio que había tomado era miserable.
  • Tenía la conciencia tranquila, señal de que había hecho bien por lo pronto.
  • Volvióse hacia su mujer, y como para tranquilizar su conciencia, preguntóle.
  • El más inocente de aquéllos tenía unas cuantas muertes, sobre la conciencia.
  • Su conciencia le gritaba que no era aquél el sacrificio que ella podía hacer.
  • Expurgación larga, repaso general de conciencia desde los tiempos más remotos.
  • Y, créalo usted, no tendría escrúpulo de conciencia en robar uno, si pudiera.
  • Le remordía la conciencia de no quererle como marido, de no desear sus caricias.
  • Ya que la conciencia no le remuerde por un lado, ¿cómo no le escuece por el otro?
  • ¡Vaya una manera de hacer examen de conciencia! pensó doña Ana algo avergonzada.
  • Sí, señor respondió Julián, no teniendo por cargo de conciencia revelar la edad.
  • ¡Ah, claro! ¿En dónde un pueblo del campo será un conjunto de gente con conciencia?
  • Don Víctor tuvo conciencia clara de que su voluntad estaba inerte, no podía resolver.
  • Pero al propio tiempo su conciencia no le permitía desmentir lo que acababa de sostener.
  • El examen de conciencia de sus pecados de la temporada lo tenía hecho desde la víspera.
  • Su conciencia giraba sobre un pivote, presentándole, ya el lado blanco, ya el lado negro.
  • Y al sobrinito se le alborotó la conciencia, haciéndole ver peligros donde no los había.
  • Y a decirme que la conciencia la había acusado, y que por medida perentoria de reparación.
  • Su conciencia está como un charco empozado en el cual no cae jamás la piedra más pequeña.
  • Aumentaba su mal humor con la conciencia de que estaba pasando un cuarto de hora de rebelión.
  • Como tenía la conciencia de mi formalidad, estas burlas más bien me causaron orgullo que pena.
  • Y el Arcipreste no está para casos de conciencia complicados, y el Magistral sabe mucho de eso.
  • Y con algo de remordimiento de conciencia, sentía de nuevo apego a la vida, deseo de actividad.
  • Lo que importaba era no llevarle la contraria en todo aquello de la conciencia y de las misiones.
  • Yo tenía contigo una deuda del corazón, y el cariño que te debía me pesaba en la conciencia.
  • ¡Sí, le remordía la conciencia, en medio de su embriaguez!, pero el hecho era que estaba allí.
  • Lo que más le irritaba era que su conciencia le envolvía a él también en el general desprecio.
  • Yo tengo verdadero odio a esa gente sin conciencia, que llena de carne enferma y podrida la tierra.
  • Este implícito convenio era una imposición de la conciencia, o del miedo a la opinión del mundo.
  • Tu conciencia se purificará, y ojalá te murieras con esta pena, porque te irías derecha al Cielo.
  • Entonces era cuando el Magistral vivía al lado de Ana libre de congojas, tranquilo en su conciencia.
  • Hágase usted cargo de lo que sufrirá una criatura con la conciencia alborotada y en esta situación.
  • Pero la conciencia refleja lo que puede aprehender sin interés, automáticamente y produce imágenes.
  • En fin, todo ello no es más que falta de conciencia, podredumbre del corazón, subterfugios del pecado.
  • Era muy soberbio, y el amor propio descollaba en él sobre la conciencia y sobre los sentimientos todos.
  • Mi conciencia está hoy tan tranquila no habiendo matado, como firme y decidida estuvo cuando pensé matar.
  • El lugar, la ocasión daban a su acto mayor fealdad, y así lo comprendió en un rápido examen de conciencia.
  • No tenía madre y hacía la vida de un idolillo próximamente, suponiendo actividad y conciencia en el ídolo.
  • Obsérvale bien ahora, examínale las facciones con imparcialidad, pero con imparcialidad y conciencia, ¿sabes?
  • Fortunata parecía estar fuera de sí y como el exaltado artista que no tiene conciencia de lo que dice o canta.
  • Parecía que el pequeñín, al irse del mundo, hubiese dejado clavada una espina en la conciencia de los vecinos.
  • Pero a la vista de esas pobres chicas me siento débil y no quiero que mi conciencia cargue con un remordimiento.
  • Pero mi amo era tolerante, y no me castigaba nunca, quizás porque tenía la conciencia de ser tan niño como yo.
  • Se presentaba ocasión de tranquilizar la conciencia amparando a la desventurada hija del hermano de sus pecados.
  • ¿le sacrificaría la tranquilidad de la conciencia y otras comodidades que ahora disfrutaba en su hogar honrado?
  • ¡Vaya una conciencia la tuya, vaya una manera de pagarle su fidelidad, tirando por el suelo la que me debes a mí!
  • ¡Vive Dios, que le remordía la conciencia destrozar aquella obra de arte! Pero la cosa se había hecho para comer.
  • Bien hacía ella en entregar las llaves del corazón y de la conciencia a tal hombre, a aquel santo, pensaría mejor.
  • Elástica era la conciencia de Santa Cruz, mas no tanto que no sintiera cierto terror al oír expresión tan atrevida.
  • Eran tormentos de la conciencia los que les ofrecía para el caso probable de no salvarse, a pesar de tantos disgustos.