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Ejemplos de oraciones con la palabra conciencias

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra conciencias en el contexto de una oración.

Término conciencias: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "conciencias" aquí tienes una selección de 11 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra conciencias para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Era la ciudad oculta de las conciencias.
  • Ustedes, con esas conciencias cargadas de crímenes.
  • ¡Qué conciencias, válgame Dios, qué conciencias estas!
  • Las reglas psicológicas aplicables a las conciencias culpadas exigían que Sabel se turbase.
  • Cuando va cundiendo el corruptor materialismo, es preciso alentar la fe y dar apoyo a las conciencias honradas.
  • El clero corrompía las conciencias, el clérigo era como los demás, el celibato eclesiástico era una careta.
  • La conocía palmo a palmo, por dentro y por fuera, por el alma y por el cuerpo, había escudriñado los rincones de las conciencias y los rincones de las casas.
  • ¿Es muy higiénico que ciertos roedores se introduzcan en el seno del hogar para ir minando poco a poco y con influencia deletérea y pseudo religiosa, la paz de las familias, la tranquilidad de las conciencias?
  • No basta que lo dispongan o finjan disponerlo los políticos que son casi todos los políticos españoles a quienes conocemos por católicos (vehementes o discretos), y en cuyas familias arreglan los negocios y las conciencias diligentísimos y avisados diplomáticos del catolicismo.
  • Aquel clérigo, arreglador de conciencias, que se creía médico de corazones dañados de amor, era quizás la persona más inepta para el oficio a que se dedicaba, a causa de su propia virtud, estéril y glacial, condición negativa que, si le apartaba del peligro, cerraba sus ojos a la realidad del alma humana.
  • No cumpliría con un deber que a la vez imponen los fueros de la cortesía y el homenaje que las rectas conciencias rinden a la verdad, si al comenzar este trabajo, la Comisión no hiciese público el sentimiento de consideración que debe al que fue su dignísimo vicepresidente, don Pascual Verdú, el cual renunció su cargo en Julio último, no por disentimiento con sus compañeros, sino por tener que trasladar su residencia a Madrid.