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Ejemplos de oraciones con la palabra confesaba

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra confesaba en el contexto de una oración.

Término confesaba: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "confesaba" aquí tienes una selección de 31 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra confesaba para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Lo demás se confesaba que valía poco.
  • Él confesaba que no entendía aquello.
  • La confesaba por los mandamientos y se acabó.
  • ¿No confesaba Anita que le agradaba don Víctor?
  • Doña Lucía, su esposa, confesaba con el Magistral.
  • Por lo menos Paco Vegallana lo confesaba ingenuamente.
  • Abandonada a sí misma, Ana se confesaba que sucumbiría.
  • Oía su misa los domingos y confesaba muy de tarde en tarde.
  • Ni aun ésas le servían, pues Nucha no se confesaba con él.
  • Se confesaba que era virtuosa, en cuanto no se le conocía ningún trapicheo.
  • Sin embargo, Visita confesaba a veces con don Fermín, a pesar de los desaires de este.
  • Verdad era que la idea de ser objeto de los ensueños que confesaba la Regenta, le halagaba.
  • Confesaba cosas de su alcoba, se desnudaba ante la celosía entre llanto de falso arrepentimiento.
  • Por su parte se confesaba todo lo enamorado que él podía estarlo de quien no fuese don Álvaro Mesía.
  • Hablaba de tentaciones en general y de ensueños lascivos, pero no confesaba amar a un hombre determinado.
  • Confesaba atrocidades en tono confidencial, como podía referírselas en su tocador a alguna amiga de su estofa.
  • Sólo Paco, franco y noble, confesaba que se sentía mejor que nunca, a pesar de haber vivido tanto como cualquiera.
  • El mismo Álvaro confesaba que era difícil encontrar semejante rincón seguro en un pueblo tan atrasado como Vetusta.
  • Pero él se confesaba ingenuamente a sí mismo, que, a pesar de sus éxitos, no hacía casi nunca un diagnóstico bien.
  • Don Álvaro no se confesaba a sí mismo, que había habido un tiempo en que perdiera la esperanza de vencer a la Regenta.
  • Fortunata lo pensó, y al cabo de un ratito, la lealtad y buena fe con que se confesaba mostráronse en esta declaración.
  • Ahora se trataba ya de si don Víctor confesaba muy de tarde en tarde, si perdía o no muchas misas, (y sí que las perdía).
  • Celestina, la hija de Barinaga, era una beata ofidiana, confesaba con don Custodio y trataba a su padre como a un leproso que causa horror.
  • Visitación se confesaba cada dos o tres meses, no conocía a punto fijo los días fastos y nefastos, ignoraba cuándo se sentaba el Provisor y cuándo no.
  • Las muchachas de Vetusta eran incapaces de comprenderle, así como él se confesaba a solas que no se atrevería jamás a acercarse a una joven para decirle cosa mayor en materia de amores.
  • Eso creo yo solía afirmar Ronzal la mujer es así urbicesorbi (en todas partes, en el latín de Trabuco.) Además, don Álvaro era profundamente materialista y esto no lo confesaba a nadie.
  • Ello mucho debió de ser, pero no debía obligar a restitución, porque el ama confesaba y comulgaba de ocho a ocho días y nunca la vi rastro de imaginación de volver nada ni hacer escrúpulo, con ser, como digo, una santa.
  • El mismo banquero confesaba que esta vez se había equivocado, aunque no por ello dejaba de sonreír, asegurando que lo mismo que había ocurrido una alza contra todas sus previsiones, podía sobrevenir una baja, pues no todos los tiempos son iguales.
  • Cuando era niña, pero ya confesaba, siempre que el libro de examen decía pase la memoria por los lugares que ha recorrido, se acordaba sin querer de la barca de Trébol, de aquel gran pecado que había cometido, sin saberlo ella, la noche que pasó dentro de la barca con aquel Germán, su amigo.
  • La cual siempre había sido hija de confesión de don Cayetano, pero este, que de algunos años a esta parte sólo confesaba a algunas pocas personas, señoras casi todas, de alta categoría, escogidísimos amigos y amigas, al cabo se había cansado también de esta leve carga, pesada para sus años.
  • Por de pronto, adiós teatro para muchos días, y aunque se trataba ahora de una compañía de zarzuela, que era un género híbrido, sin embargo, él confesaba que empezaba a saborear las bellezas suaves y sencillas de la zarzuela seria, y había encontrado noches pasadas cierto color local en Marina, y sabor de época en El Dominó Azul, sin contar con los amores contrarios del Juramento, que eran cosa delicada.