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Ejemplos de oraciones con la palabra confesó

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra confesó en el contexto de una oración.

Término confesó: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "confesó" aquí tienes una selección de 23 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra confesó para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Le confesó que estaba encinta.
  • Así me lo confesó el otro día.
  • Ya desalentado se lo confesó al marqués.
  • Confesó que de noche tenía a veces miedo.
  • Confesó un día que no sabía quién fue Colón.
  • Confesó que, en efecto, no andaba bueno desde que.
  • Dos días antes de la salida, confesó con el padre Pintado.
  • Fortunato confesó que parecía un subteniente de los sometidos a descuento.
  • Y confesó que al fin, después de resistir mucho tiempo, años, como un José.
  • Ana confesó al cabo que habían dormido juntos, pero que había sido sin querer.
  • Lulú le confesó que estaba deseando morirse, de verdad, sin romanticismo alguno.
  • Recalde me confesó que pasó momentos de miedo terrible en aquella maldita cueva.
  • El tío Garrota confesó su participación en las muertes del Pollo y del Cañamero.
  • Confesó luego todo el caso y dijo cómo vivíamos todos y que éramos caballeros de rapiña.
  • Dos meses más tarde, Lulú, con la mirada brillante, le confesó a Andrés que debía estar embarazada.
  • Hablaron con él y el hombre les confesó que había estado dispuesto a dispararles al ver que le perseguían.
  • La Ignacia negó los rumores que habían llegado hasta su hermano, pero al último confesó que Carlos la pretendía, pero con buen fin.
  • Sí, esto lo confesó Ana, ella no amaba a su don Víctor como una mujer debe amar al hombre que escogió, o le escogieron, por compañero.
  • Puede decirse que lleva cuarenta y ocho horas sin probar alimento, pues me confesó que antes de avisar a su marido, mucho antes, ya se sintió mal y no pudo comer.
  • Sucedió, pues, uno de los primeros que hubo escuela por Navidad, que viniendo por la calle un hombre que se llamaba Poncio de Aguirre, el cual tenía fama de confeso, que el don Dieguito me dijo.
  • Pues siendo yo niño de ocho años, achacaron a mi padre ciertas sangrías mal hechas en los costales de los que allí a moler venían, por lo que fue preso, y confesó y no negó y padeció persecución por justicia.
  • Y aclaróseme tanto en materia de ser pobre, que me confesó, a media legua que anduvimos, que si no le hacía merced de dejarle subir en el borrico un rato no le era posible pasar adelante, por ir cansado de caminar con las bragas en los puños.
  • Y desque fue bien vuelto en su acuerdo, echóse a los pies del señor comisario y demandóle perdón, y confesó haber dicho aquello por la boca y mandamiento del demonio, lo uno por hacer a él daño y vengarse del enojo, lo otro y más principal, porque el demonio recibía mucha pena del bien que allí se hiciera en tomar la bula.