Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra conmigo

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra conmigo en el contexto de una oración.

Término conmigo: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "conmigo" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra conmigo para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Diga conmigo.
  • Te irás conmigo.
  • Abrázate conmigo.
  • Cuidadito conmigo.
  • Conmigo no se juega.
  • Venga usted conmigo.
  • Que se metan conmigo.
  • Pues conmigo no juega.
  • Conmigo no juegas tú.
  • Ellas jugaban conmigo.
  • Ven conmigo, Andresito.
  • Tenga confianza conmigo.
  • Está incomodado conmigo.
  • ¿Querrás venir conmigo?
  • ¿Quieres venirte conmigo?
  • Tenía que hablar conmigo.
  • Lo que es conmigo no juega.
  • ¿Quieres cambiarte conmigo?
  • No las tenía todas conmigo.
  • Y si cree que puede conmigo.
  • No cuentes conmigo para nada.
  • No cuentes para nada conmigo.
  • No cuentes conmigo para nada.
  • Quédese usted aquí conmigo.
  • ¿Usted quiere venir conmigo?
  • ¿Quiere usted venir conmigo?
  • Conmigo no se juega, ¿estamos?
  • Mal se portó conmigo, muy mal.
  • Esas chafalditas no van conmigo.
  • A ver qué quiere hacer conmigo.
  • No creas que vas a jugar conmigo.
  • ¡ Mia que esto que hace conmigo!
  • ¿A qué esos escondites conmigo?
  • Tanto pudo conmigo la vergüenza.
  • ¿Quieres dar una vuelta conmigo?
  • ¿Está usted incomodada conmigo?
  • O de esperarme para salir conmigo?
  • No se divierta conmigo, Ballester.
  • Me ha dicho que se casará conmigo.
  • ¡Oh!, tenía mucha confianza conmigo.
  • Nunca quieres venir conmigo a su casa.
  • Hablo conmigo misma, secreto absoluto.
  • Prométeme no salir nunca sino conmigo.
  • Sin esa condición, no cuentes conmigo.
  • Olmedo, que iba conmigo, me le enseñó.
  • ¡Casarse conmigo! Sí, para mí estaba.
  • En ese caso los niños se irán conmigo.
  • Mañana dijo ella, irás conmigo a verle.
  • ¿Parece que vienes de mala gana conmigo?
  • Dame un abrazo, hija, y muérete conmigo.
  • ¿A que no te vienes conmigo a San Ginés?
  • ¿Ni dijo que había subido conmigo y que.
  • De esto no quiero hablar ni conmigo misma.
  • Más que estar conmigo te gusta el palique.
  • Francamente, se ha portado muy mal conmigo.
  • También usted será conmigo en la inmensa.
  • Si yo fuera soltera, ¿te casarías conmigo?
  • Sobre todo, no cuentes conmigo en los apuros.
  • Que ya vamos de vuelta y hoy comerás conmigo.
  • Si desde el principio hubieras hablado conmigo.
  • Usted no tiene que entenderse más que conmigo.
  • Porque en realidad te portabas muy mal conmigo.
  • ¿Vivir con tu hermana y conmigo o con tu madre?
  • ¿No quiere usted darse unas vueltecitas conmigo?
  • Ahora, escalera de mi casa, sé benévola conmigo.
  • Entonces, ¿para qué vienes conmigo a la iglesia?
  • Querida mía, o estás conmigo o estás contra mí.
  • Porque estando tú conforme conmigo, no deseo más.
  • ¡Y conmigo! repitió Segismundo, con igual calor.
  • Así es que anoche me planté conmigo mismo, y dije.
  • , y mejor vive el angelito con Severiana que conmigo.
  • Quiero que seas leal conmigo, como yo lo soy contigo.
  • Pero, lo que yo digo, ¿por qué no se casó conmigo?
  • Déjate de bromas conmigo, y no me ocultes la verdad.
  • Tened franqueza, y no hagáis más misterios conmigo.
  • Como tiene conmigo tanta confianza, se pone muy pesado.
  • ¿No le ha dicho a usted Julio que se entienda conmigo?
  • Conmigo no valen desaires ni sé ya lo que son sonrojos.
  • ¡Disimulan, disimulan conmigo!, pensó Petra con rabia.
  • Era verdad que, al toparse conmigo, me miraba de través.
  • Si quieres probarme que me quieres, huye de tu casa conmigo.
  • ¡qué traspaso! Chavala querida, muérete, y vente conmigo.
  • Está conforme conmigo, y por fin me ha revelado un secreto.
  • ¿Y si despertara a mi tío y le dijera que viniese conmigo.
  • Ellos, que sabían el misterio, apretaron conmigo, diciendo.
  • ¿No conviene usted conmigo en que los hombres son muy malos?
  • Pues, ya que conmigo tenía poca caridad, consigo usaba más.
  • Gabrielillo, abrázate conmigo, y apriétate bien contra mí.
  • ¡Conmigo nadie se insolenta! Y daba un puñetazo en la mesa.
  • ¿Creerás tú, creerá usted que conmigo valen marrullerías?
  • Vente conmigo y vamos a dar una vuelta por las rondas del Sur.
  • Y es que si conmigo es usted ingrata, lo es también con otros.
  • ¡Hombre! Yo no obligo a nadie a que venga conmigo dijo Martín.
  • Plantóse un parche en un ojo y púsose a hablar italiano conmigo.
  • Lo que se ha hecho allí conmigo no se hace con ningún cristiano.
  • ¡Voto a Dios que esto no se puede hacer conmigo y que a no ser Vs.
  • ¡Ah, sí! Si pudiera ser yo saldría a cojerte y llevarte conmigo.
  • No cabía el ama de contento conmigo, porque éramos dos al mohíno.
  • Usted vendrá conmigo, porque sola no conseguiría realizar mi plan.
  • ¿Estás dispuesta a tomar la llave de la puerta y escaparte conmigo?