Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "conocer" aquí tienes una selección de 97 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra conocer para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Lo que es conocer.
- Me llevará a saber, a conocer.
- Yo quiero conocer esta cara se dijo.
- Para conocer y explorar su otra cara.
- Tendría mucho gusto en conocer a usted.
- Gruñó Primitivo al conocer a su nieto.
- Yo no tenía el gusto de conocer a usted.
- ¿Cómo no se han de conocer las puntadas?
- Él debe conocer la marcha de la enfermedad.
- No tenía datos, necesitaba conocer la mujer.
- Pues usted debe conocer perfectamente a Rita.
- A Martín le dió la impresión de conocer esta voz.
- ¡Tengo unas ganas de conocer a esa célebre hermosura.
- Le parecía una fatiga tener que conocer a nueva gente.
- El cochero daba a conocer su aburrimiento e impaciencia.
- Además, así no se podía conocer su verdadero carácter.
- He sentido siempre una gran pena por no haberle llegado a conocer.
- Y lo que siento es irme sin ver, sin conocer, al que ha de llegar.
- Pero a un extraño no le era fácil conocer esta falta de armonía.
- ¿Para qué he venido a España sino para conocer a la madre patria?
- Cuando Andrés llegó a conocer a fondo a Montaner, se hizo amigo suyo.
- Pocos podían jactarse de conocer la casa del Provisor de arriba abajo.
- ¿Quién había de conocer a don Pedro, tan metamorfoseado como venía?
- De manera que, si mi teoría es cierta, servirá para conocer a la gente.
- Afirmó Papitos dando a conocer gráficamente las dimensiones de la herida.
- Pero si, basta tener ojos decía, para conocer que esta hucha no es aquella.
- Al día siguiente hizo averiguaciones para conocer con exactitud lo ocurrido.
- Pero no hace falta conocer a un hombre para decir lo que le parece a una de él.
- No osamos decir calentura, porque no la teniendo era fácil de conocer el enredo.
- Pero tenía curiosidad por conocer a la familia, y fué una tarde con Julio a verla.
- Recordaba el terrible momento en que Juanito había caído inerte al conocer su ruina.
- El médico viejo dejó de hablar y se quedó mirándome, buscando conocer mi opinión.
- Tú eres demasiado inexperta para conocer la importancia que tiene en el mundo la forma.
- Lleva su pierna por delante como si fuera una cosa bonita que el público desea conocer.
- Pero no dejaba de conocer que eran excelentes, y que debió al pie de la letra seguirlos.
- Azorín, horrorizado a la sola idea de conocer a López Silva, se ha apresurado a protestar.
- Sentía la tranquilidad del que cree conocer el fondo de las cosas y de las acciones humanas.
- El hombre, cuya necesidad es conocer, es como la mariposa que rompe la crisálida para morir.
- ¡Pobre gente! A otro, llamado Anchusa, de la partida del Cura, debía usted también conocer.
- El hombre que no habla con mujeres se suele conocer en que habla mucho de la mujer en general.
- Y determinéme el día de San Juan Evangelista, porque acabé de conocer lo que son las monjas.
- Quintanar tardó en conocer que su Anita, su querida Anita quería convertirle a la piedad verdadera.
- Mas él daba a conocer con suspiros profundos que la tormenta de su alma no estaba del todo extinguida.
- A pesar de que allí he llegado a conocer bastante aproximadamente a la realidad, lo que pasa por usted.
- Sí, ya me decía el pobre tío que yo era como Eva, empeñada en conocer la ciencia del bien y del mal.
- De Pez que deseaba conocer las publicaciones de las casas de Barcelona que tengo el honor de representar.
- Algo le habría gustado a Don Baldomero que el Delfín diera a conocer sus eximios talentos en la política.
- Pero doña Manuela, a pesar de su superioridad, no pudo ocultar la sorpresa que le produjo conocer la verdad.
- Tenía ella los ojos encendidos como de haber llorado, y no era difícil conocer que disimulaba una gran pena.
- Lo mismo fue entrar este en el comedor que conocer en la cara impertinente de su hermano que ya sabía aquello.
- Lloro de amor, llena el alma de la presencia del Señor a quien usted y la santa querida me enseñaron a conocer.
- Voy a dar una sorpresa al tío Manolo, y a conocer a las primas, que sólo las he visto cuando eran unas mocosas.
- La edad viril le había enseñado y dado a conocer cuánto es el mérito y debe ser la corona del sacerdote puro.
- Contó ella lo de Juanito Santa Cruz, pasando no poca vergüenza, y dando a conocer la triste historia incoherente.
- Al ofrecerle una silla, Ballester parecía poner especial cuidado en dar a conocer sus botas nuevas, resplandecientes.
- También le parecía una ciencia profunda y hermética la de conocer las indicaciones del barómetro y del termómetro.
- El insufrible tacaño, el voraz usurero, al conocer su desgracia le ofreció ayuda con una bondad paternal y conmovedora.
- Juanito husmeó en el ambiente algo terrible e inesperado, y se olvidó de todo, atento únicamente a conocer el misterio.
- Doña Paula le miraba como los demás, como la gente con que había tropezado en la calle, sin conocer que moría desesperado.
- Decididamente, no quería pedir préstamos a una gente inferior, que la trataría con desdeñosa confianza al conocer sus apuros.
- Teníamos el recelo de que si entrábamos en cualquier puerto pudieran conocer el barco, y por primera providencia nos prendiesen.
- La apetencia por conocer se despierta en los individuos que aparecen al final de una evolución, cuando el instinto de vivir languidece.
- Lo que oí con frecuencia de boca de Marcial, unido a lo que después he sabido, pudo darme a conocer la formación de nuestra escuadra.
- A pesar de conocer a Orense y haber estado en Santiago cuando niño, discurría y fantaseaba a su modo lo que debe ser una ciudad moderna.
- Pero cuando le llamaron a comer, y fue al comedor y se encaró con su tía, pensó que esta le iba a conocer en la cara lo que había hecho.
- Mas la repugnancia y hastío que inundaban su alma en aquel instante eran de tal modo imperiosos, que le costó trabajo no darlos a conocer.
- Adorar, idolatrar y otros cumplían mejor su oficio de dar a conocer la pasión exaltada de un joven enclenque de cuerpo y robusto de espíritu.
- Y la cruel sospecha de que Juanito pudiera conocer el secreto de aquel lujo que la familia había ostentado en medio de la ruina martirizaba a doña Manuela.
- Sentíase él tan propenso a la emoción, que cuando los labios de la santa tocaron su frente, le entró una leve congoja y a punto estuvo de darlo a conocer.
- Vuestra merced crea, cuando esto le oí, que estuve en poco de caer de mi estado, no tanto de hambre como por conocer de todo en todo la fortuna serme adversa.
- Había vuelto a pasar, había mirado mejor y con disimulo, y pudo conocer, a pesar de las sombras de la capilla, que una de aquellas damas era la Regenta en persona.
- La adoro, porque no tendríamos medio de sentir el amor de Dios, si Dios no nos lo diera a conocer figurando que sus atributos se transmiten a un ser de nuestra raza.
- Maximiliano es un tarambana afirmó el clérigo con la seguridad burlesca del que se siente frente a un interlocutor demasiado débil, y usted lo debe conocer como lo conozco yo.
- Pero, a pesar de no conocer nada o casi nada la historia de mi país, cuando después de un largo viaje he visto desde lejos la costa de España, he sentido siempre una gran impresión.
- Quemé la carta porque, perdiéndoseme acaso, no la leyese alguien, y comencé a disponer mi partida para Segovia, con fin de cobrar mi hacienda y conocer mis parientes para huir de ellos.
- En una fonda de la calle del Arenal tuve ocasión de conocer bien a esa Obdulia, a quien antes apenas saludaba aquí, a pesar de que éramos contertulios en casa del Marqués de Vegallana.
- Seguir, mirando de lejos, era un lenguaje o telegrafía sui generis, y la persona seguida, aunque no volviese la vista atrás, debía de conocer en sí los efectos del fluido de atracción.
- De tanto pensar en esto, parecía en ocasiones monomaniaca, y tenía que apelar a su buen juicio para no dar a conocer el desatino de su espíritu, que casi casi iba tocando en la ridiculez.
- Los que quieran conocer su rostro, miren el de Rossini, ya viejo, como nos le han transmitido las estampas y fotografías del gran músico, y pueden decir que tienen delante el divino Estupiñá.
- Sentí un frío intensísimo, y sólo este accidente me dio a conocer la propia existencia, pues ningún recuerdo de lo pasado conservaba mi mente, ni podía hacerme cargo de mi nueva situación.
- Era como una preocupación en la tía la de ir sustrayendo al niño, ya desde su más tierna edad de inconciencia, de conocer, ni en las más leves y remotas señales, el amor de que había brotado.
- Examinar con algún detenimiento a los habituales sacerdotes de este culto ceremonioso y circunspecto de la espada y el basto, es conocer a Vetusta intelectual en uno de sus aspectos característicos.
- Y para que me tuviesen por hombre de partes y conocido no hacía sino quitar el sombrero a todos los oidores y caballeros que pasaban, y sin conocer a ninguno les hacía cortesías como si los tratara familiarmente.
- ¡Cuidado que sabía el tal! Toda la ciencia del mundo la poseía al dedillo, y la naturaleza humana, el aquel de la vida, que para otros es tan difícil de conocer, para él era como un catecismo que se sabe de memoria.
- El entusiasmo de la juventud, el ansia de vivir, manifestábanse en él con extraordinaria fuerza, como frutos tardíos del árbol de su vida, que había pasado invierno tras invierno sin conocer hasta ahora la primavera.
- De conocer Martín la Odisea es posible que hubiese tenido la pretensión de comparar a Linda con la hechicera Circe y a sí mismo con Ulises, pero como no había leído el poema de Homero no se le ocurrió tal comparación.
- Alborotábase Teresa al conocer los atentados de que eran objeto sus hijos, y como mujer ruda y valerosa nacida en el campo, sólo se tranquilizaba oyendo que los suyos habían sabido defenderse, dejando al enemigo malparado.
- Sus infortunios como carretero le habían hecho conocer las bestias, y se reía interiormente de algunos curiosos que, influídos por el mal aspecto del caballo, discutían con el gitano, diciendo que sólo era bueno para enviarlo á la Caldera.
- El futuro suegro de mi amita, Don José María Malespina, que no tenía parentesco con el célebre marino del mismo apellido, era coronel de Artillería retirado, y cifraba todo su orgullo en conocer a fondo aquella terrible arma y manejarla como nadie.
- Parece que en mi cerebro entra de improviso una gran luz que ilumina y da forma a mil ignorados prodigios, como la antorcha del viajero que, esclareciendo la obscura cueva, da a conocer las maravillas de la geología tan de repente, que parece que las crea.
- En Cádiz pude conocer en su conjunto la acción de guerra que yo, a pesar de haber asistido a ella, no conocía sino por casos particulares, pues lo largo de la línea, lo complicado de los movimientos y la diversa suerte de los navíos, no permitían otra cosa.
- Le explicó la manera de acogotar una gallina sin que alborotase, le mostró la manera de coger los higos y las ciruelas de las huertas sin peligro de ser visto, y le enseñó a conocer las setas buenas de las venenosas por el color de la hierba en donde se crían.
- Amó locamente a su esposa sin conocer su verdadero carácter y murió en el error, como hubiese muerto él, jurando que su madre era la mejor de las mujeres, a no haberle conducido la fatalidad al salón de su casa para hacer el más terrible de los descubrimientos.
- Ya se ve, ¡un hombre sin estudios! Mi hermano el arcediano, que es partidario del príncipe Fernando, dice que ese señor Godoy es un alma de cántaro, y que no ha estudiado latín ni teología, pues todo su saber se reduce a tocar la y a conocer los veintidós modos de bailar la gavota.
- Así, como he contado, me dejó mi pobre tercero amo, do acabé de conocer mi ruin dicha, pues, señalándose todo lo que podría contra mí, hacía mis negocios tan al revés, que los amos, que suelen ser dejados de los mozos, en mí no fuese ansí, mas que mi amo me dejase y huyese de mí.
- Contra la tendencia agnóstica de un Du Boie Reymond que afirmó que jamás el entendimiento del hombre llegaría a conocer la mecánica del universo, están las tendencias de Berthelot, de Metchnikoff, de Ramón y Cajal en España, que supone que se puede llegar a averiguar el fin del hombre en la Tierra.
- Una tarde fueron a comer a un bodegón de Triana, porque decía Juanito que era preciso conocer todo de cerca y codearse con aquel originalísimo pueblo, artista nato, poeta que parece pintar lo que habla, y que recibió del Cielo el don de una filosofía muy socorrida, que consiste en tomar todas las cosas por el lado humorístico, y así la vida, una vez convertida en broma, se hace más llevadera.