Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "conoces" aquí tienes una selección de 32 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra conoces para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- ¿Le conoces?
- Ya tú me conoces.
- Tú no la conoces.
- ¿pero no me conoces?
- ¡Ah!, no me conoces.
- No conoces tú el peine.
- ¿Le conoces tú desde ahí?
- Y si no le conoces, con decir.
- Parece que me conoces de ayer.
- Tú conoces a Dámaso Trujillo.
- ¿Conoces el Leviatán de Hobbes?
- ¿Es que aún no conoces a tu madre?
- Es natural, piensas en las que conoces.
- Sí, con otra mujer a quien tú conoces.
- ¿No conoces ya que has estado trastornada?
- Tú no sabes quién soy, tú no me conoces.
- ¿Y tú no conoces que así no se puede seguir?
- Tú eres tonta y no conoces la naturaleza humana.
- ¡Ay, chulita!, tú no conoces la naturaleza humana.
- Tú no conoces a mi hija decía el suegro a Melchor.
- Fortunata, querida amiga de mi alma, ¿no me conoces?
- Ese hombre está enamorado de otra mujer, y tú la conoces.
- ¡Ay, Tula, tú no conoces a los hombres! Tú no conoces a mi marido.
- A los diez minutos su fisonomía estaba tan variada, que si la ves no la conoces.
- ¡valiente apunte! Hijo mío, tú, como eres tan buenazo, no conoces a las personas.
- No conoces a nadie y es conveniente que, en caso de necesidad, puedas dirigirte a alguien.
- Y mi reloj, este reloj pequeñito que tú conoces, va marchando sobre la mesilla en un tic tac suave.
- Tú que eres de esas aldeas, y conoces todo eso, ¿no sabes por dónde podremos ir sin que encontremos a nadie?
- No conoces el mundo, no tienes sociedad y te extrañan y escandalizan muchas cosas que realmente carecen de importancia.
- Tú eres una inocente le dijo poniéndole la mano en el hombro, tú no conoces el mundo, ni sabes lo que es una pasión verdadera.
- Tú, Padilla, que le conoces, sales, te haces el encontradizo, le hablas de literatura dramática, le entretienes un rato volviéndole la cara para allá.
- Mira, si algún sujeto que tú no conoces, por ejemplo, un señorito flaco, de mal color, así un poco alborotado, te pregunta en la calle si vivo yo aquí, dices que no.