Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "conté" aquí tienes una selección de 19 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra conté para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Y no conté con mi mal humor.
- Yo conté lo mejor que pude mi viaje con don Ciriaco.
- Para aliviar mi pena le conté a don Ciriaco mis amores.
- Volvamos agora a que les enseñé el rosario y conté el cuento.
- Pero cuando le conté lo que te voy a contar a ti, se transformó.
- Recorrí luego la muralla y conté todos los barcos fondeados a la vista.
- Pues a lo que le conté el mismo día que fuimos a verle en este despacho.
- El capitán Sandow me llamó y le conté lo que nos había pasado, sin ocultarle nada.
- Me puso una cara, chica, cuando le conté la novedad, que parecía un juez de primera estancia.
- Yo les conté el caso y, al punto, como si en ellos no hubiera mal ninguno, se empezaron a santiguar, diciendo.
- VI UNA CANCIÓN PESADA Cuando, por la tarde, le conté a Mary lo que había pasado, vi a mi novia palidecer y llorar.
- Al fin se fijó el día para la boda, y unos cuantos antes del señalado ocurrió lo que ya conté y el proyecto de mi amo.
- Entré en ella, conté a mis padres el suceso, y corriéronse tanto de verme de la manera que venía que me quisieron maltratar.
- Quedé solo, llevéme el cofín a casa, conté la burla, y no quisieron creer que había sucedido así, aunque lo celebraron mucho.
- Le conté la conversación a mi segundo, e hicimos una serie de indagaciones entre capitanes, pilotos y contramaestres vascongados.
- Yo conté de mil maneras distintas las impresiones que se experimentaban en la cueva del Izarra y demostré que en ella no había nada maravilloso, sino restos del paso de contrabandistas.
- Le había interrogado a él sobre lo que yo le conté, y, al cerciorarse de que era verdad, se sintió humillado, porque sus aventuras eran completamente vulgares en comparación de las nuestras.
- Yo la conté su dinero y, estándosele dando, la desventura, que nunca me olvida, y el diablo, que se acuerda de mí, trazó que la venían a prender por amancebada, y sabían que estaba el amigo en casa.
- Al día siguiente conté a mi madre la escena de la noche anterior en Bisusalde, y no sé si dudó de la veracidad de lo dicho por su presunto hermano, o si creyó que querría quitarnos parte de la herencia.