Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "convencimiento" aquí tienes una selección de 16 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra convencimiento para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Su convencimiento se me comunicó.
- Tenía el convencimiento de que ella lo sabía todo.
- Pero el convencimiento de ella no lo podía echar de mí.
- Y este convencimiento era lo que más desesperaba a Juanito.
- Tenía el convencimiento de que él era el único que hacía bien las cosas.
- Martín y Bautista adquirieron el convencimiento de que el pueblo estaba abandonado.
- Ni la más ligera duda ni la más pequeña desconfianza enturbiaba su convencimiento.
- Era un ejemplo de lo que puede el convencimiento de la propia fuerza aun entre gente bestial.
- Algo dijo que llevó al ánimo de don Evaristo el convencimiento de que su chulita se veía en un mal paso.
- Había huido el día anterior, con el convencimiento de que no podía pagar sus deudas, avergonzado sin duda de su ruina.
- Sabel fijaba pesadamente en Julián sus azules pupilas, siendo imposible discernir en ellas el menor relámpago de inteligencia o de convencimiento.
- Dentro de mí anida este convencimiento como un germen de esperanza, como una semilla que está dentro de la tierra y que no ha brotado pero que vive.
- Andrés, a pesar de que tenía el convencimiento de que no había tal catalepsia, sacó el estetoscopio y auscultó al cadáver en la zona del corazón.
- Patricia tenía la discreción del traidor, y cuanto dijo fue encaminado a introducir en el cerebro de Maxi el convencimiento de que su mujer era punto menos que canonizable.
- Tenía tal convencimiento Martín de que sólo a fuerza de audacia se salvaría, que se desnudó con rapidez, se puso el uniforme y la boina, luego se ciñó la espada, se echó el capote por encima y comenzó a bajar las escaleras, taconeando.
- Y no fue esto la única conquista, pues también prendió en ella la idea de la resignación y el convencimiento de que debemos tomar las cosas de la vida como vienen, recibir con alegría lo que se nos da, y no aspirar a la realización cumplida y total de nuestros deseos.