Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "convento" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra convento para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Aquello es un convento.
- Al convento de Recoletas.
- El convento o el americano.
- En el convento de Recoletas.
- Llegaron por fin al convento.
- ¡Oh! el convento, el convento.
- Pero el convento no es la muerte.
- O al convento, llámelo usted hache.
- A los diez o los once van al convento.
- Una campana de un convento comenzó a tocar.
- Y a ella habría que llevarla a un convento.
- Y cuando me metieron en el convento, también.
- La ciudad es monasterio, convento de solitarios.
- Triscan sobre el tejado del convento los pájaros.
- Si ellos se me morían, podía entrar en un convento.
- ¿Te has olvidado ya de la que hiciste en el convento?
- ¡Más maldiciones le he echado a ese dichoso convento.
- Se diría que el convento de las Salesas era un matadero.
- Al llegar cerca del convento de Recoletos, era ya de noche.
- La metieron en un convento, la casaron después como por sorpresa.
- El jardín del convento se hallaba rodeado por árboles frondosos.
- Lucero del convento, ven y escucha, que te quiero decir una cosita.
- Cuando ella salió del convento con corona de honrada para casarse.
- Cuando esto nos falta, ya tenemos sopa de algún convento aplazada.
- Uno era de un colegio de niñas, el otro de un convento de frailes.
- Habían sido educadas en el convento que había escogido don Fermín.
- Mas no había en el convento espejos en que mirar si caía bien o mal.
- La ponían en un convento para moldearla de nuevo, después la casaban.
- Mientras que en el convento, la que empieza sin amor acaba desesperada.
- Parézcanos bien o mal, nuestra carrera es el matrimonio o el convento.
- Había oído hablar de aquella casa, que era el convento de las Micaelas.
- Hecha esta recomendación, Martín, muy erguido, se dirigió al convento.
- Es que en el convento en que entrases serías tú la abadesa, la superiora.
- Somoza volvió a describir la falta de condiciones higiénicas del convento.
- También se paseaba por aquellos andurriales, sin perder de vista el convento.
- No había manera decorosa de salir de allí a no ser el matrimonio o el convento.
- Cuando el coche se detuvo frente al convento, Bautista, al salir Zalacaín, le dijo.
- Esta facultad del alma, o lo que sea, les queda en el convento como un trasto inútil.
- ¿Y quién te ha dicho, hermana, que desde el convento no se puede servir a los hombres.
- ¡a la ciudad, a la ciudad! En la ciudad estaba su convento, su hogar, y en él su celda.
- Las Salesas están haciendo, como usted sabe, su convento junto a la fábrica de pólvora.
- Suele bordar en el convento, cerca de la ventana, y por la tarde sale a pasear a la huerta.
- ¡Sangre del corazón daría él por ver a Nucha en un convento! ¿Qué arbitrio adoptar ya?
- Como estoy aquí desde el día antes de salir usted del convento, ya conozco a toda la vecindad.
- Resaltan en el cielo azul diáfano el caserón rojizo del convento y la aguda torre de la iglesia.
- Pues qué, ¿crees tú que Juanito no viene a rondar este convento desde que sabe que estás aquí?
- En el jardín del convento próximo, dos monjas de toca blanca han estado mirándome y hablando entre ellas.
- Pero cuando el convento esté edificado y las mujeres puedan trasladarse a él, nuestra Rosita habrá muerto.
- Está como un cuerpo muerto decía Fortunata, acordándose de las escenas que había presenciado en el convento.
- Tía de mi alma, yo me quiero retirar del mundo, y entrar en un convento donde pueda vivir a solas con mis ideas.
- Pasando junto a la carcomida puerta del convento de la Latina, no pudo menos que mirarse en ella como en un espejo.
- Las rejas, con sus cruces, daban una impresión de romanticismo y de misterio, de tapadas y escapatorias de convento.
- Este silencio tétrico en este casón vetusto antiguo convento, después de esta comida intragable, me apesadumbra y enerva.
- Sí, estamos entendidos contestó Martín .Esta señorita es mi novia y no quiere estar en el convento, sino casarse conmigo.
- Doña Silvia no había podido resistir la curiosidad y se plantó en la casa el mismo día en que la novia salió del convento.
- Saltó al patio, única manera de comunicarse con el convento desde la sacristía, y abalanzándose a Mauricia le sujetó ambos brazos.
- Desemboco en una anchurosa plaza formada por viviendas terreras y tapias de corrales, cerrada por la enorme masa rojiza de un convento.
- VII La boda y la luna de miel i Por fin se acordó que Fortunata saldría del convento para casarse en la segunda quincena de Setiembre.
- Su domicilio tenía algo de convento, y su vecino en el segundo de la izquierda era un arqueólogo, poseedor de colecciones maravillosas.
- El caserón de los Ozores era su convento, su marido la regla estrecha de hastío y frialdad en que ya había profesado ocho años hacía.
- Y el otro día, las señoritas, recordando los deseos de su mamá, todavía me ofrecieron costearme el dote para que entrase en un convento.
- Acostumbrada la prójima a levantarse a las nueve o las diez de la mañana, éranle penosos aquellos madrugones que en el convento se usaban.
- Sin duda la monja recuperó su ascendiente sobre Catalina en vista de la falta de Martín y la convenció de que volviera con ella al convento.
- Pero si ya no se veía nada, se oía, pues el tiqui tiqui del taller de canteros parecía formar parte de la atmósfera que rodeaba el convento.
- Catalina, llorando, contó que su madre estaba muy enferma, su hermano se había ido con los carlistas y a ella querían meterla en un convento.
- Toda la tarde estuvieron platicando acerca de la ida al convento y también sobre cosas relacionadas con la parte material de su existencia futura.
- Aquella idea de llevarla al convento como a una casa de purificación, pareciole a Maxi prueba estupenda del gran talento catequizador de su hermano.
- Hacia aquel ejido, en el cual había un poste con letrero anunciando venta de solares, caían las tapias de la huerta del convento, que eran muy altas.
- Las señoras que protegían la casa sosteniéndola con cuotas en metálico o donativos, eran admitidas a visitar el interior del convento cuando quisieren.
- Martín salió de la iglesia, tomó por la calle Mayor hacia el convento de las Recoletas, paseó arriba y abajo, horas y horas sin llegar a ver a Catalina.
- Acordábase de cuanto le enseñaron Don León y las Micaelas, y volvían a su mente las impresiones de la vida del convento con frescura y claridad pasmosas.
- Era un espectáculo imponente y aun divertido el que de tiempo en tiempo, comúnmente cada quince o veinte días, daba Mauricia a todo el personal del convento.
- Y si se necesita más virtud para atreverse a resistir las tentaciones que asedian en el mundo a una buena madre y fiel esposa, que para encerrarse en un convento.
- Sabía Julián por su madre que Nucha manifestaba a veces inclinación a la vida monástica, y daba en la manía de deplorar que no hubiese entrado en un convento.
- Ciertamente, el convento provisional de las Salesas no era buena vivienda, estaba situado en un barrio bajo, en lo más hondo de una vertiente del terreno, sin sol.
- El metal de la voz, vibrante, poco agradable, hierático en su monotonía, expresaba bien el fanatismo casi inconsciente de un alma que preparaban para el convento.
- Lo malo era que el tontaina de Nicolás, a los cinco meses de estar la pobre chica en el convento, decía que no era bastante y que por lo menos debían esperar al año.
- Después le señaló hacia el lado del Oriente una mole de ladrillo rojo, parte en construcción, y le dijo que aquel era el convento de las Micaelas donde ella iba a entrar.
- Si hubiera ella ido al convento algunos días antes, habría asistido a la solemne misa, con obispo y todo, que se dijo en acción de gracias por haberse puesto bueno el tal.
- Hablaron de la ida al convento, resolución que la tía de Maxi alabó mucho, esforzándose en sacar de su cabeza los conceptos más alambicados y los vocablos más requetefinos.
- Gran enemigo del coro y de comer en el convento, perdido por andar fuera, amicísimo de negocios seglares y visitar, tanto que pienso que rompía él más zapatos que todo el convento.
- Las niñas vuelven a su tierra diciendo de todo corazón que se han aburrido en la Corte, que su convento de su alma, que cuánto más se divertían allí con las Madres y las compañeras.
- Iii A la mañana siguiente, Maximiliano encaminó sus pasos al convento, no por entrar, que esto era imposible, sino por ver aquellas paredes tras de las cuales respiraba la persona querida.
- En aquel instante llamó alguien a la puerta del convento, y a poco entró una señora, de visita, que pasó al salón, y enterándose de lo que ocurría, asomose también a la ventana baja.
- Del convento ampuloso y plateresco de las Clarisas había hecho el Estado un edificio para toda clase de oficinas, y en cuanto a San Benito era lóbrega prisión de mal seguros delincuentes.
- San Benito y Santa Clara, Convento de Recoletos donde yo me paseaba! Ya ve usted dijo el extranjero que, aunque a usted le parezca este pueblo tan desagradable, hay gente que le tiene cariño.
- Rosa Carraspique en el mundo, sor Teresa en el convento, murió de una tuberculosis, según Somoza, de una tisis caseosa, según el médico de las monjas, que era dualista en materia de tisis.
- El mucho pensar en ella la llevó, al amparo de la soledad del convento, a tener por las noches ensueños en que la señora de Santa Cruz aparecía en su cerebro con el relieve de las cosas reales.
- Ha fallecido en su celda del convento de las Salesas la señorita doña Rosa Carraspique y Somoza, hija del conocido capitalista ultramontano don Francisco de Asís, monja profesa con el nombre de sor Teresa.
- Seguía en tamaño las Recoletas, donde se habían reunido en tiempo de la Revolución de Septiembre dos comunidades de monjas, que juntas eran diez y ocupaban con su convento y huerto la sexta parte del barrio.
- Pero como mi tía Úrsula, sintiendo cierta veleidad mística, había manifestado el deseo de entrar en el convento de Santa Clara, y mi madre no quería para vivir la antigua casa solariega, decidieron alquilarla.
- Cuando Fortunata entró en el convento, las papeletas de alhajas y ropas de lujo que estaban empeñadas quedaron en poder del joven, que hizo propósito de liberar aquellos objetos en cuanto tuviese medios para ello.
- Pero lo más visible y lo que más cautivaba la atención del desconsolado muchacho era un motor de viento, sistema Parson, para noria, que se destacaba sobre altísimo aparato a mayor altura que los tejados del convento y de las casas próximas.
- Las Salesas Reales, arrojadas del convento que les hizo doña Bárbara, tienen también domicilio nuevo, y otras monjas históricas, las que recogieron y guardaron los huesos de Don Pedro el Cruel, acampan allá sobre las alturas del barrio de Salamanca.
- Pero siempre que venga a Madrid, he de ir a tomarle el pulso y a ver cómo anda esa educación, sin perjuicio de que antes de entrar en el convento, le he de dar a usted un buen recorrido de doctrina cristiana para que no se nos vaya allá enteramente cerril.
- Para hacer nuestras excursiones solíamos reunimos a la mañanita en el muelle, pasábamos por delante del convento de Santa Clara, y por una calle empinada, con cuatro o cinco tramos de escaleras, salíamos a un callejón formado por las tapias de unas huertas.
- Alejándose hasta más allá de la acera de enfrente, y subiendo a unos montones de tierra endurecida, se veía, por encima de la iglesia en construcción, un largo corredor del convento, y aun se podían distinguir las cabezas de las monjas o recogidas que por él andaban.
- Frígilis opinaba que todo aquello estaba bien en las comedias, pero que en el mundo un marido no está para divertir al público con emociones fuertes, y lo que debe hacer en tan apurada situación es perseguir al seductor ante los tribunales y procurar que su mujer vaya a un convento.
- Le entraba tal rabia, que no podía ni siquiera rezar, y la rabia, más que contra el ratón, era contra Sor Natividad, que se había empeñado en que no hubiera gatos en el convento, porque el último que allí existió no participaba de sus ideas en punto al aseo de todos los rincones de la casa.
- Los preparativos diabólicos de la gran aventura, del asalto del convento, llegaron al alma de la Regenta con todo el vigor y frescura dramáticos que tienen y que muchos no saben apreciar o porque conocen el drama desde antes de tener criterio para saborearle y ya no les impresiona, o porque tienen el gusto de madera de tinteros.