Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra convidado

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra convidado en el contexto de una oración.

Término convidado: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "convidado" aquí tienes una selección de 20 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra convidado para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Un convidado de mi clase.
  • ¿estaba convidado De Pas?
  • Le he convidado a almorzar.
  • Estoy convidado hace días.
  • ¿Para esto me has convidado.
  • Nadie le había convidado a comer.
  • Iba a escribirle yo misma, pero dese usted por convidado.
  • Estoy convidado en casa de otro Francisco hace tres días.
  • Corazón, ¡cómo estás hoy! Algún indino te ha convidado.
  • XIV ORIHUELA Este buen hombre que es obispo ha convidado a almorzar a Sarrió y Azorín.
  • Como Pepe es el factor, ha convidado a todos los curas de la comarca, catorce salvo error.
  • Pero tengo convidado a mi hermano, que es un rancio y me requema la sangre como si fuese una despilfarradora.
  • Cuando el Magistral llegó al Vivero no había ningún convidado en la casa, ni los Marqueses, ni los de Quintanar estaban tampoco.
  • Así es que, convidado a las funciones de iglesia, acostumbraba retirarse tan pronto como se acababan las ceremonias, sin aceptar jamás la comida que era su complemento indispensable.
  • Aunque el palco de los Marqueses tocaba con el de Ronzal, pocas veces los abonados del último se atrevían a entablar conversación con los Vegallana o quien allí estuviera convidado.
  • Cuando volvió de la calle don Víctor muy contento, cantando trozos de zarzuela, propuso a su mujer, de repente, acceder a la súplica de la Marquesa que los había convidado a tomar café, después de almorzar, para ir juntos a paseo.
  • Yo me ofrecí mucho a su cuñado y hermana, y ellos, no persuadiéndose a otra cosa sino a que yo venía convidado por venir a tal hora, comenzaron a decir que si lo supieran que habían de tener tan buen huésped que hubieran prevenido algo.
  • Estaba convidado también, así como el vientecillo indiscreto que movía los flecos de los guardamalletas de raso, los cristales prismáticos de las arañas, y las hojas de los libros y periódicos esparcidos por el centro de la sala y las consolas.
  • Yo que los vi que ya, en suma, multiplicaban, metí en paz la brega, desasí a los dos, y levanté del suelo al corchete, el cual estaba llorando con gran tristeza, eché a mi tío en la cama, el cual hizo cortesía a un velador de palo que tenía, pensando que era convidado.
  • Y porque el otro lo llevase mejor, que ni me había convidado ni le pasaba por la imaginación, de rato en rato le pegaba yo con la mozuela, diciendo que me había preguntado por él y que le tenía en el alma y otras mentiras de este modo, con lo cual llevaba mejor el verme engullir, porque tal destrozo como yo hice en el ante no lo hiciera una bala en el de un coleto.