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Ejemplos de oraciones con la palabra corrió

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra corrió en el contexto de una oración.

Término corrió: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "corrió" aquí tienes una selección de 84 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra corrió para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Corrió a abrir la puerta.
  • Aquel día se corrió más.
  • Corrió Julián a obedecer.
  • Corrió Petra a su encuentro.
  • Corrió allá Pepe y yo detrás.
  • Don Fermín corrió un cristal y gritó.
  • Salió del templo, corrió, entró en su casa.
  • Petra corrió a la cocina sin esperar órdenes.
  • Ahora sí que corrió de veras hacia su barraca.
  • Le corrió una exhalación fría por todo el cuerpo.
  • Jacinta corrió al comedor y a poco volvió aterrada.
  • Corrió Fortunata al ventanillo, miró con cuidado y.
  • Después de comérselo, la Delfina corrió al comedor.
  • Papitos corrió a abrir, y doña Lupe fue a la cocina.
  • Ana sintió asco, vergüenza y corrió a buscar la puerta.
  • Diciéndolo, corrió hacia la puerta vidriera y la empujó.
  • Y cerró las contraventanas de golpe y corrió el pestillo.
  • Su fama de perfecta ama de cura corrió por toda la provincia.
  • Y corrió aturdido a ponerse la levita y el sombrero de copa alta.
  • Inmediatamente corrió a dar parte a los amigos de su descubrimiento.
  • Un amigo corrió á la taberna para traer una larga ristra de guindillas.
  • Al ver que la seguían, Paula corrió por la callejuela que bajaba al valle.
  • Jacinta se echó la bata, y corrió a sentarse al borde del lecho de su marido.
  • Y Batiste corrió á través del campo, asustado por el tono de voz de su mujer.
  • Una lágrima asomó a sus ojos, que eran garzos, y corrió hasta mojar la sábana.
  • Corrió como un loco, sin saber lo que iba a hacer si encontraba allí lo que esperaba.
  • Así, a boca de jarro, de que me iba a casar contigo, ¡me corrió un frío por todo el espinazo.
  • Nelet salió rápido de la cocina, y haciéndolo retemblar todo con sus zapatos, corrió a abrir.
  • Auxiliado por este, Maxi logró levantarse y corrió un buen trecho por el camino abajo, gritando.
  • Allen corrió por la toldilla y vino al poco rato, deslizándose con nuestras sandalias de madera.
  • Pronto corrió la voz de que estaba malo, y cuantos le conocían sintieron vivísimo interés por él.
  • Observó entonces que el cerrojo no estaba echado, y lo corrió con mucho cuidado para no hacer ruido.
  • Salió descalza de la alcoba, cogió el devocionario que estaba sobre el tocador y corrió a su lecho.
  • Le corrió un frío por el espinazo y vínole cierto picor a la nariz como cuando se ha bebido gaseosa.
  • El padre, presintiendo una nueva desgracia, corrió tras él, sin comprender sus atropelladas palabras.
  • Corrió allá Fortunata muy afligida, y le vio incorporado en el lecho, afectando tranquilidad y alegría.
  • Además, se corrió por Vetusta que don Carlos se había hecho masón, republicano y por consiguiente ateo.
  • Obdulia oyó la voz de Ana y corrió al balcón, sin cuidarse de reparar el desorden de su traje y peinado.
  • La santa se corrió en el cofre que le servía de asiento para aproximarse a la silla en que estaba la otra.
  • Corrió a abrir la mona, y Fortunata no supo lo que le pasaba cuando vio entrar en la sala a Mauricia la Dura.
  • En otra temporada corrió chocolates, pañuelos y chales galería, conservas, devocionarios y hasta palillos de dientes.
  • Y movida del mismo impulso mecánico, la señora de Rubín corrió al balcón de la sala, y abrió quedamente la madera.
  • Calló el piano, guardándose su ronca y temblona voz de viejo, y el enjambre joven, atropellándose, corrió al comedor.
  • Ballester se corrió gallardamente aquel día a convidar a Izquierdo y a Ido del Sagrario en el próximo café de Levante.
  • Corrió la gente curiosa, agrupándose en torno á Batiste y el gitano, que seguían con sus miradas la marcha del animal.
  • Según él, la interfecta, al sentirse herida en la cabeza por los golpes de la badila, corrió a la ventana a pedir socorro.
  • Desde que entró en San Ginés, corrió hacia ella Estupiñá como perro de presa que embiste, y le dijo frotándose las manos.
  • Un temblor frío, como precursor de un síncope, le corrió por el cuerpo al ex regente, mientras añadía, procurando una voz serena.
  • ¡Pobrecito! Doña Lupe corrió a ver a Maximiliano, que después de empezar a vestirse, había tenido que echarse otra vez en la cama.
  • Tendió las manos al cielo, corrió por los senderos del Parque, como si quisiera volar y torcer el curso del astro eternamente romántico.
  • Paco no se atrevía a pisar a su prima nueva, pero la tenía encantada con sus bromas de señorito fino, que vivió y la corrió en Madrid.
  • Y soltando el brazo de don Víctor corrió, levantando un poco la falda de la matinée que vestía, hasta perderse en la obscuridad de la bóveda.
  • La madre corrió derecha a la alcoba, donde estaba el pequeño en su cuna, dando unos gritos que enternecerían al caballo de bronce de Felipe III.
  • Y la enana corrió hacia donde estaban las recogidas, y lo mismo que dijera a Sor Natividad se lo repitió a Fortunata, sin poner un freno a su ira.
  • Y apenas le vio doña Lupe de espalda, se le encendieron bruscamente los ánimos y corrió tras él, conteniendo las palabras que a la boca se le salían.
  • Vieron entonces que Guillermina pasaba en dirección al cuarto de Severiana, y doña Lupe corrió a recibir de su boca augusta los plácemes que merecía.
  • De pronto Quenoveva comenzó a gritar como un hombre, y corrió a la barandilla del faro, donde había visto a uno de sus hermanos inclinado hacia afuera.
  • Por ambas partes corrió la sangre en abundancia, y después de la refriega, Martín Pérez de Irizar apresó a Juan Florín, a sus barcos y a toda su gente.
  • Don Fermín corrió a la puerta, la cerró por dentro, y volviéndose rápido y con ademán descompuesto, gritó, sujetando con fuerza el brazo de la criada.
  • ¡Que me mata, que me quiere matar! y Fortunata corrió a sujetarle, lo que no hubiera conseguido a pesar de su superioridad muscular, sin la ayuda de doña Lupe.
  • Después corrió al cuarto de los chicos, y á golpes y gritos los sacó en camisa, como un rebaño idiota y medroso que corre ante el palo, sin saber adónde va.
  • Por esto cuando se corrió entre las familias amigas que el sietemesino se quería casar con una tarasca, no sabía la de los Pavos cómo arreglarse para quedar bien.
  • Asustado por este movimiento, corrió Batiste hacia su barraca, encorvándose muchas veces para pasar inadvertido al amparo de los ribazos ó de los grandes montones de paja.
  • Y se dejó besar por su hijo, que después corrió al comedor con el ramo, y no encontrando un jarrón capaz de sostener aquella pirámide de flores lo colocó entre dos sillas.
  • Y como si le remordiera la conciencia, corrió a la puerta del parque, la abrió, salió a la calleja y corrió hacia la esquina de la tapia por donde había saltado su enemigo.
  • Una hora o algo más corrió desde que encendieron la luz hasta que las maderas se cerraron, quedando la casa silenciosa, torva y sombría como quien oculta algún negro secreto.
  • Como si unos navíos se lo comunicaran a los otros, cual piezas pirotécnicas enlazadas por una mecha común, el fuego se corrió desde el Santa Ana hasta los dos extremos de la línea.
  • Ella tenía a los pies de la cama la caza del león, ¡pero estampada en tapiz miserable! Ana corrió con mucho cuidado las colgaduras granate, como si alguien pudiera verla desde el tocador.
  • Y como su fino oído de hombre habituado á la soledad creyó percibir cierto rumor inquietante en los vecinos cañares, corrió á la barraca, para volver inmediatamente empuñando su escopeta nueva.
  • Mesía, por disimular, pasó cinco días en Palomares, después se corrió a San Sebastián, y el día de Nuestra Señora de Agosto se presentó en La Costa, en un vapor de Bilbao, nuevo y reluciente.
  • Sin saber lo que hacía, y sin poder contenerse, corrió a un armario, sacó de él su traje de cazador, que solía usar algunos años allá en Matalerejo, para perseguir alimañas por los vericuetos.
  • Entonces me dijeron que habiendo salido otra balandra a reconocer los restos del Rayo, y los de un navío francés que corrió igual suerte, me encontraron junto a Marcial, y pudieron salvarme la vida.
  • Le quisieron pegar, y él corrió como una ardilla a esconderse, y al día siguiente le hinchó un ojo a uno de sus perseguidores, y al otro día le derramó una caldera de agua hirviendo a los pies a otro.
  • Vi En esta nueva emigración, deseando estar lo más lejos posible del Siglo, se fue a San Joaquín, en la calle de Fuencarral, y no se corrió más al Norte porque no había cafés en las latitudes altas de Madrid.
  • Por más que Crespo encargó el secreto más absoluto a todas las personas que tuvieron que intervenir en el triste negocio, no se sabe cómo, aunque se sospecha que por culpa de Ronzal, pronto corrió por Vetusta el rumor de lo cierto.
  • Al ver tan cerca aquella tentación que amaba, tuvo pavor, el pánico de la honradez, y corrió a esconderse en su alcoba, cerrando puertas tras de sí, como si aquel libertino osado pudiera perseguirla, atravesando la muralla del Parque.
  • Y acercándose a la ventana sujetó a la Regenta por los hombros, le habló al oído, le llenó de besos estrepitosos la cara y corrió a su cuarto, haciendo antes una mueca de conmiseración burlesca a Joaquinito Orgaz que, cabizbajo y tristón, rondaba por los pasillos.
  • Aún estaba aturdida, casi espantada por aquella voz que oyera dentro de sí, cuando llegó al pasaje en donde el santo refiere que paseándose él también por un jardín oyó una voz que le decía Tole, lege y que corrió al texto sagrado y leyó un versículo de la Biblia.
  • Al llegar Juanito al barrio de las Escuelas Pías entró en una calle estrecha donde estaba el caserón de sus abuelos, una interminable fachada pintada de azul claro, en la cual, corrió por compasión, rasgaban el grueso muro algunos balcones y ventanas, a gran distancia unos de otros.
  • Cuando toda la comunidad, a la voz de la Superiora, se recogía abandonando la huerta y subiendo lentamente a las habitaciones (la mayor parte de las mujeres de mala gana, porque el calor de la noche convidaba a estar al aire libre), corrió la voz de que la visionaria se había acostado.
  • Desde que corrió la noticia comenzó el señorito a sentirse halagado por la especie de pleito homenaje que se presentaron a rendirle infinidad de personas, todo el señorío de los contornos, el clero casi unánime, y los muchos adictos y partidarios de Barbacana, capitaneados por este mismo.
  • Corrió de todos los lados de la plaza la gente huertana para aglomerarse en torno á la verja, estrujando sus cuerpos sudorosos, que olían á paja y lana burda, y el alguacil se colocó, rígido y majestuoso, junto al mástil rematado por un gancho de bronce, símbolo de la acuática justicia.
  • Loreto era una aldea, y como doña Camila refería la aventura a quien la quisiera oír, llorando la infeliz, rendida bajo el peso de la responsabilidad (y ella poco podía contra la naturaleza), el escándalo corrió de boca en boca, y hasta en el casino se supo lo de aquella confesión a que se obligó a la reo.
  • Por la noche, ¡con qué placer saltó al andén de la estación, hendiendo a codazos la muchedumbre que obstruía la salida! Con los zapatos llenos de polvo, llevando en las manos dos ramas de naranjo cargadas de bolas de oro que esparcían fresco perfume, pasó como un hombre satisfecho de la vida ante los revisores y dependientes de Consumos que vigilaban la puerta, y corrió a la calle de Gracia, metiéndose en la escalerilla con un arranque de audacia que a él mismo le causaba asombro.