Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra cortadas

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra cortadas en el contexto de una oración.

Término cortadas: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "cortadas" aquí tienes una selección de 12 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra cortadas para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Sus relaciones estaban cortadas por este patrón.
  • Los pies roídos, las narices rotas, las manos cortadas.
  • A Fortunata le gustaban mucho las flores, así vivas como cortadas.
  • Visten de somonte y usan greñas largas, cortadas sobre la frente a la manera de los antiguos siervos.
  • Se veían esculpidos en él dos lobos rampantes con unas manos cortadas en la boca y un roble en el fondo.
  • Ana veía, sin poder remediarlo, unos dedos largos, finos, de cutis blanco, venas azules y uñas pulidas ovaladas y bien cortadas.
  • No le miraba jamás, y las pocas palabras con que contestaba a las preguntas de cariñoso interés, eran corteses, afables, pero frías, como cortadas por patrón.
  • Ellas no lo pueden decir, porque las cartas que escriben las dictan las monjas y están siempre cortadas por el mismo patrón, según el cual, aquello es el Paraíso.
  • Cayeron las habas partidas por la furiosa hoz, y las filas de lechugas y coles saltaron á distancia á impulsos del agudo acero, como cabezas cortadas, esparciendo en torno su cabellera de hojas.
  • Menos aún en el alzacuello, que no traía, ni en la ropa, que era semejante a la de sus compañeros de caza, con el aditamento de unas botas de montar, de charol de vaca muy descascaradas y cortadas por las arrugas.
  • Hallándose el Príncipe de Asturias con todas las jarcias cortadas, sin palos, acribillado a balazos, y habiendo caído herido el general Gravina y su mayor general Escaño, resolvieron abandonar la lucha, porque toda resistencia era insensata y la batalla estaba perdida.
  • Sobre ella, dominándola en toda la extensión y limitando el arenal, hay como una cornisa de dunas de treinta o cuarenta metros en la parte más alta, formadas por masas de arena y de arcilla, amarillentas y blancas, cortadas en unas partes a pico, en otras constituídas por mamelones terrosos llenos de grietas, de anfractuosidades y de torrenteras.