Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "creas" aquí tienes una selección de 28 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra creas para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- No creas.
- No te creas.
- No, no lo creas.
- ¡Quia!, no lo creas.
- No creas en brujerías.
- Y no creas que te van a sacar.
- No, no creas que me parece mal.
- No creas que vas a jugar conmigo.
- No creas que te voy a reñir, tontín.
- No creas que voy yo a rebajarme a eso.
- No creas por eso que me forjo ilusiones.
- No creas que te voy a dejar hacer tu gusto.
- No creas que tengo gran interés en saberlo.
- Y no creas, no creas que por esto son peores.
- No creas balbució la prójima entre sollozos.
- Aunque tú no lo creas, yo os quitaría libertad.
- No creas que me parece mal tu plan de vida vegetativa.
- ¡Oh, qué reguapo estás! No creas que te robo las piedras.
- No creas que una mujer es, por serlo, débil o tímida o poco inteligente.
- Shanti, no creas nada de lo que digan ellas, y menos lo que te digan de ellas.
- Tonta, tonta decía otra voz más suave desde una ventana del primer piso no le creas.
- Y si otras veces te da la vena por decirme herejías y hacerme rabiar, no creas que te he tenido por malo.
- Mi hermana y yo nos criamos en su casa, ¡gran casa la de los señores de Pacheco! Personas muy ricas, no te creas, y mi madre era la que les planchaba.
- ¡Ay, infeliz! Te compadezco, pienso con horror en las noches que pasarás cuando esta cama esté vacía y creas oír en las habitaciones los pasos de Juanito.
- Esta mañana, cuando Amalia me dijo lo que me dijo, toda la sangre se me hizo como un veneno, y me propuse aborrecerte, pero aborrecerte en toda regla, no creas.
- No creas decía a su mujer, alzando la voz para que no la cubriese el ruido de los cascabeles y el retemblar de los vidrios, no creas que no hay gente fina allí.
- No creas, me vendría bien que esto matara, porque así me iba pronto de este mundo, que maldita la gracia que tiene, con las jaquecas que me das y lo mucho que nos haces sufrir.
- No creas que lo hago a escondidas de la Superiora, pues acaba de autorizarme para darte esta golosina, siempre que sea en la medida que separa la necesidad del apetito y el remedio del deleite.