Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "crees" aquí tienes una selección de 81 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra crees para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- ¿Tú crees?
- Y tú crees.
- ¿Crees tú?
- ¿Tú lo crees?
- ¿Qué te crees?
- ¿pero tú crees?
- ¿Qué crees tú?
- ¿Qué crees tú?
- ¿Tú qué crees?
- ¿Y tú qué crees?
- ¿Y qué crees tú?
- ¿Qué te crees tú?
- Qué, ¿no lo crees?
- ¿Pues qué te crees?
- ¿Pero tú qué crees?
- No, no es lo que crees.
- ¿No crees tú lo mismo?
- Pero qué, ¿no lo crees?
- ¿pues tú qué te crees?
- ¿Crees acaso que el vino.
- Sé más de lo que te crees.
- ¿Crees que tengo calentura?
- Hijos tuyos, ¿qué te crees?
- ¿Crees que tu tío es listo?
- Veo que me crees y haces bien.
- ¿Crees que no tengo yo pesquis?
- Si crees que soy un hombre malo.
- ¿Crees que no podrías con eso?
- ¿Crees que tendrá Ramiro celos?
- Crees que estoy peor de lo que dicen.
- ¿Y crees tú que se parece realmente?
- ¿Crees que no estoy enterado de todo?
- ¿Crees que yo no tengo nada qué hacer?
- ¿Crees que voy a hacer daño a tu hijo?
- ¿crees que él no ha de venir también?
- ¿Crees tú en la serenidad del salvaje?
- ¿No crees que yo te quiera hacer daño?
- ¿Qué, es que crees que me deja aposta?
- ¡Bah! ¿Crees que se va a casar contigo?
- ¿O es que crees que marró ella el suyo?
- ¿Crees que tu tía es algún trapo viejo?
- ¿Crees que no te leo yo los pensamientos?
- ¿Pero de qué crees que somos los hombres?
- ¿O es que crees que no era tentación eso?
- ¿Crees que yo puedo dormir en esta ansiedad?
- ¿Crees que esas brevas caen todos los días?
- ¿Qué te crees, que viene a hacerme el amor?
- ¿Pero tú crees que hay alguna mujer que sea.
- Es más, es mucho más de lo que tú te crees.
- ¿Tú no crees en la posibilidad de enamorarse?
- ¡Está enferma! Sí, más de lo que tú crees.
- ¿Pero es que crees que le he dicho ya que sí?
- ¿Crees que una mujer celosa necesita ver nada?
- ¿Crees que la conocerás mejor dentro de un año?
- Sí, tú crees que yo no soy más que pensamiento.
- ¿Pero tú crees que Luis no está curado todavía?
- ¿Es que tú crees que el egoísmo va a desaparecer?
- ¿Tú crees sin duda que yo no hago más que pensar?
- ¿Pero crees tú, Tula, que yo estoy rabiando por casarme?
- ¿Crees que se te va a tolerar ese cantonalismo en que vives?
- ¿Pero qué te crees tú, que yo no tengo también mi talento?
- ¿Y crees tú que una idea, pongo por caso, es también pecado?
- ¡Ahí es nada! ¿Crees que va a dejar pasar eso de inmiscuirse ?
- ¿crees tú, que el mejor día no te vuelve a querer tu Don Juan?
- Una noche traías en el pañuelo de seda del cuello, ¿qué crees?
- Crees que tu última locura la ignoran todos, y cuantos te conocen lo sospechan.
- ¡Cállate! Como eres un tonto, crees que todos los jóvenes han de ser iguales a ti.
- ¡Bah! ¡Utopía! ¿Tú crees que vamos a aprovechar las verdades astronómicas alguna vez?
- Es que si tú crees que eres el único capaz de hacer eso, estás equivocado replicó Bautista.
- Pues qué, ¿crees tú que Juanito no viene a rondar este convento desde que sabe que estás aquí?
- ¿O es que tú crees que su hipóstasis es consustancial con la hipóstasis del Padre o la del Hijo?
- ¿Tú crees que una persona como Dios manda pone la firma, porque sí, al primer judío que se presenta?
- Cuando crees que no me fijo en ti, estás ensimismada y te sonríes como si en espíritu hablaras con alguien.
- Vaya, muchacho, debes tener más alma o retirarte del negocio, ¿Crees tú que se pescan millones sin correr peligro?
- Tenla por honrada, y cuando hables de esto con él, hazle entender que lo crees así, y no aspires a que él te dé su respeto.
- Si crees que eso te vale, gran miserable, usurero, recocho en dinero repitió Guillermina con tono y sonrisa de chanza benévola.
- Contándote toda la verdad de lo que te dijo Amalia, haciendo una confesión general para que veas que no soy tan malo como crees.
- ¿Crees que estamos aquí para mandar, verbi gracia, que se altere la ley de la sociedad sólo porque a una marmotona como tú se le antoja?
- ¿Crees que han variado desde que estoy enfermo, y que los hombres piensan de un modo cuando tienen el estómago como un reloj, y de otro cuando la maquina principia a descomponerse?
- ¿Crees tú que no gozo yo mirándoos a ti y a don Custodio y al primo del ministro, tan buenos mozos, tan relucientes, tan lechuguinos con vuestro sombrero de teja cortito, abierto, felpudo.
- O no hagas tanto, que bastará con que la espantes con tu noticia para que Ana caiga de espaldas y le estalle dentro una de esas cosas en que tú no crees, pero que son para la vida como los alambres para el telégrafo.