Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "creí" aquí tienes una selección de 69 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra creí para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Yo creí.
- Yo creí que.
- Yo nunca lo creí.
- Creí que me caía.
- ¡Y lo creí sueño.
- Creí morirme, Tula.
- Yo creí que eran de.
- Francamente, no creí.
- Yo creí que dormías.
- Creí soñar todavía.
- Sí, creí que moría.
- Creí que no estorbaba.
- Yo creí que le conocías.
- , porque creí que era usted.
- Y creí que era una pesadilla.
- No creí que la quería tanto.
- Como era bastante natural, lo creí.
- ¡Ay!, creí que no me dejaban venir.
- Hija, yo creí desocuparme más pronto.
- Creí que no se marchaba hoy esa muchacha.
- Creí que venía a pedirme más prórrogas.
- Francamente, yo creí que eras más avisado.
- Creí que había habido un día entre medio.
- Por más que no creí a mi mujer tan endeble.
- Yo estoy loca, esta noche creí que me moría.
- Creí que el palo mayor se me había caído encima.
- Creí que me convenía y que podría querer a mi marido.
- No, si yo no lo creo, señora, si no lo creí (muy apurada).
- Yo también padezco, yo también creí morirme, aquí mismo.
- Nunca creí, Rosa, que el matrimonio pudiese entontecer así.
- Me creí jefe de una secta que había de transformar el mundo.
- Cuando oí la obra, creí al pronto que era una obra literaria.
- He guardado reserva contigo, porque creí que no me comprenderías.
- Creí que tu madre y tú me hubierais considerado como un impostor.
- Y respecto a mí, debo decir que me creí cercano a un fin desastroso.
- Hubo un momento, al descender, que creí que el centinela me estaba mirando.
- ¡Ay!, yo creí que matar al que nos engaña, al que nos vende, no es pecado.
- La creí cuerpo santo y la podredumbre de su cuerpo me está envenenando el alma.
- Francamente, yo que siempre creí que el tal edificio no era factible, voy viendo.
- Yo creí que nos iba usted a dar noticia de la conferencia del Duque con Elduayen.
- Creí que me querían tirar al agua, y mis pensamientos se reconcentraron en Mary.
- Creí que el hombre se caía al agua con su traje de etiqueta y su flor en el ojal.
- Si me creí que tú no eras capaz de mirar a una mujer! Buena me la has dado, buena.
- Al entrar en la casa, creí que Rosita pertenecía a un orden de criaturas superior.
- Creí que me moría sin dejarte arreglada una vida práctica, esencialmente práctica.
- Pues yo creí que habría conseguido infundirte mi idea y que ya mi idea te era familiar.
- ¡Baste, no le déis con el palo! Que yo, según me trataban, creí de ellos que lo harían.
- Siempre creí que en tu carácter había más de tu padre que de mi hermana, y por eso te quería.
- Pero al leerlo, creí que me había salvado de un peligro tan grande como el de la caja explosiva.
- ¡Qué sé yo! Yo creí que tú sabrías dónde estaba, que os habíais marchado los dos sin decirme nada.
- Cuando te casé con ella, porque yo te casé, Víctor, bien te acordarás, creí hacer la felicidad de ambos.
- Francamente, yo creí que el golpe se había chafado y que Pavía no se atrevía a echar las tropas a la calle.
- ¡Y yo creí que le iba tomando cariño! ¡Buen cariño nos dé Dios! Ni sé yo en qué estaba pensando Feijoo.
- Cuando él hizo el ensayo, confieso mi pecado que también fui dello espantado y creí que ansí era, como otros muchos.
- Corrí allá, y cuando el jefe del personal de catedrales me dijo que eran ciertos los toros, creí que me daba un desmayo.
- Malespina se quedó solo conmigo, y entonces creí que iba a callar por no juzgarme persona a propósito para sostener la conversación.
- Esperé un día, y como no aparecía nadie, creí que os habíais marchado y me fuí a Bayona y dejé las letras en casa de Levi Alvarez.
- Yo creí que después de haberme oído, te convencerías de que mi razón está como un reloj y de que además me ha entrado un gran talento.
- Y mi hermana Severiana, que vive en la calle de Mira el Río, me llevó a su casa, y allí me entraron unos calambres que creí que espichaba.
- Nunca creí que desempeñara funciones correspondientes a tantos hombres el que no podía considerarse sino como la mitad de un cuerpo humano.
- Aunque hombre obscuro, yo creí que el Príncipe de la Paz pertenecía a una familia de hidalgos, de escasa fortuna, pero de buenos principios.
- Hícelo así, y al punto los tres que dormían empezaron a dar gritos también, y como sonaban los azotes, yo creí que alguno de fuera nos daba a todos.
- Pero luego creí mejor embestirla a usted directamente, y apelar a su conciencia, porque me parecía a mí que llamando a esa puerta, alguien me respondería desde dentro.
- Tu hijo se muere, sin que tengas la certeza de que marcha a un mundo mejor con su inocencia limpia de toda sospecha, creyendo en su madre como yo creí siempre en la nuestra.
- Mas como la esperanza no abandona nunca, yo aún creí posible que aquella situación se prolongase hasta el amanecer sin empeorarse, y me consoló ver que el palo del trinquete aún estaba en pie.
- Yo creí que el coche venía hacia acá, pues aunque el camino más directo desde la calle de Atocha es Plaza Mayor, Ciudad Rodrigo y Cava, como en la entrada de la Plaza, por Atocha, están adoquinando y no se puede pasar, dije yo.
- Yo seguí viendo aquella gran masa informe, aunque sospecho que era mi fantasía, no mis ojos, la que miraba el Trinidad en la obscuridad de la noche, y hasta creí distinguir en el negro cielo un gran brazo que descendía hasta la superficie de las aguas.
- ¡Oh! ¡qué hipócrita, qué gazmoña miserable sería yo si tal hiciera! ¡Qué romanticismo del género más ridículo y repugnante sería el mío, si después de tanta piedad que yo creí profunda, vocación de mi vida en adelante, volviera una pasión prohibida a enroscarse en el corazón, o en la carne, o donde sea!
- Caí gravemente enfermo de la fiebre amarilla, que entonces asolaba a Andalucía, y cuando me puse bueno me llevó como en procesión a oír misa a la Catedral vieja, por cuyo pavimento me hizo andar de rodillas más de una hora, y en el mismo retablo en que la oímos puso, en calidad de ex voto, un niño de cera que yo creí mi perfecto retrato.