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Ejemplos de oraciones con la palabra cuadro

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra cuadro en el contexto de una oración.

Término cuadro: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "cuadro" aquí tienes una selección de 64 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra cuadro para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Contemplaban un cuadro.
  • La vieja reza un poco ante este cuadro.
  • El segundo cuadro es una litografía francesa.
  • Envolverse en él es como vestirse con un cuadro.
  • Sobre la puertecilla destaca un cuadro de azulejos.
  • Platón se miró en el vidrio del cuadro de las trenzas.
  • Hay también un cuadro que representa a la Divina Pastora.
  • Cuadró a todos lo que aquél dijo, y alteró mucho a mi amo.
  • Por eso el cuadro y el pintor eran tan notables para Bermúdez.
  • Me parece, señor Bermúdez, que ese famosísimo cuadro del ilustre.
  • Y el pobre muchacho conmovíase ante este cuadro de futura felicidad.
  • Recordaba el cuadro, por modo miserable, la Cena de Leonardo de Vinci.
  • Maxi salió a la salita, y José Izquierdo se le cuadró ladrándole así.
  • Una ráfaga de viento apagó la última luz que alumbraba el cuadro solitario.
  • El segundo cuadro es un paisaje al óleo de un pintor desconocido y meritísimo.
  • La imagen de don Álvaro también fue desvaneciéndose, cual un cuadro disolvente.
  • Y sintió vehementes deseos de verle, de besarle en realidad como al cuadro disolvente.
  • Una cinta de sol fulgente cruza el blanco mármol y marca sobre el piso un vivo cuadro.
  • El cuadro que miraban estaba casi en la sombra y parecía una gran mancha de negro mate.
  • Y marcando un cuadro cerca de su barraca, empezó á remover la tierra ayudado por su familia.
  • Y entre los dos balcones hay un gran cuadro de azulejos resguardado con un estrecho colgadizo.
  • Era una caja de unos veinte centrímetros en cuadro, muy empaquetada y llena de sellos de lacre.
  • ¡y el cuadro de las mariposas se ha hecho pedacitos! ¡y se ha roto una vitrina de herbario! y.
  • En el centro, una cruz baja, sobre tres gradas de piedra, da al cuadro un toque poético, pensativo.
  • Y atropelladamente, habló de su porvenir, trazando con furiosos brochazos el cuadro de su felicidad.
  • Yo me figuraba antes, recordando las exageraciones de mi abuela, que este cuadro tendría algún valor.
  • ¡Qué cuadro más triste y qué visión aquella de la miseria humana! También pensó mucho en el Pituso.
  • Es posible que Orsi no conozca este cuadro de Velázquez, y, por lo tanto, no haya advertido dicho detalle.
  • Y por la noche, una Virgen que tenía en mi cuarto bajaba de su cuadro para arrullarme hasta que me dormía.
  • De la hija de mi mujer replicó Platón con gravedad, echando una mirada de desdén al cuadro de las trenzas.
  • Lo que vemos delante es un espejo que refleja el cuadro soñador que se queda atrás, en el lejano día del sueño.
  • Ibamos labrando por la noche cuatro ranuras en forma de cuadro, que al terminar el trabajo se cubrían con alquitrán.
  • Y don Juan, animado por sus rancios entusiasmos, entornaba los ojos, como para ver mejor el hermoso cuadro del pasado.
  • Ya veía su vivienda, con la puerta abierta é iluminada y en el centro del rojo cuadro los bultos negros de su familia.
  • El óvalo destaca en una amplia y cuadrada margen blanca, y el cuadro todo está ceñido por un ancho y plano marco negro.
  • Y el agua a través del cristal en que sabiamente está puesto el cuadro parece que corre, irisa, palpita bajo la luz suave.
  • Las sillas de damasco rojo, los dos o tres veladores de laca, el espejo, el cuadro con la ejecutoria de los Aguirres, el arca.
  • Desde dentro, vio Fortunata al cura, sombra negra en el cuadro luminoso de la puerta, y esperó a que entrase o a que dijese algo.
  • Rubín estuvo más de un minuto sin dar un paso, clavado en la puerta y destacándose dentro del marco de ella como la figura de un cuadro.
  • Lo que más quemaba a este era que la infidelidad había sido con un íntimo amigo suyo, pintor también, autor del cuadro de David mirando a.
  • Entre cuadro y cuadro ostentaban su dorado viejo algunas cornucopias cuya luna reflejaba apenas los objetos, por culpa del polvo y las moscas.
  • ¡Qué guapo está! dijo desde lejos Obdulia, mientras los lugareños admiraban con la fe del carbonero otro cuadro que alababa don Saturnino.
  • La mayor para el trigo, un cuadro más pequeño para plantar habas y otro para el forraje, pues no era cosa de olvidar al Morrut, el viejo y querido rocín.
  • La tierna criatura sin más amparo que su madre pobre, la aflicción de esta al verse abandonada, eran en verdad un cuadro tristísimo que partía el corazón.
  • Recordaba la poesía árabe cantando á la mujer junto á la fuente con el cántaro á sus pies, uniendo en un solo cuadro las dos pasiones más vehementes del oriental.
  • Entre aquellos cuadros había una copia bastante fiel y muy discretamente comprendida del célebre cuadro de Murillo San Juan de Dios, del Hospital de incurables de Sevilla.
  • Había allí un San José, cuadro grande, de familia, que como pintura valía poco, pero Moreno lo tenía en gran estima, porque estuvo muchos años en la alcoba donde él nació.
  • El baile animado, ardiendo de voluptuosidad fuerte y disimulada, era el cuadro propio para servir de fondo a la figura que ella, la pobre Ana, había visto tantas veces en sueños.
  • Y el verbo se hizo carne en lugar del pesebre y el Niño Dios veía, dentro del cerebro, las letras encarnadas del Evangelio de San Juan, en un cuadro de madera en medio de un altar.
  • Otro cuadro iluminado que gozaba gran estimación en la casa, era uno que tenía en medio la Rosa de los Vientos, y a los lados, todas las banderas, gallardetes y matrículas del mundo.
  • Los colores vivos de la fruta mejor sazonada y de mayor tamaño animaban el cuadro, algo melancólico si hubiesen estado solos aquellos tonos apagados de la naturaleza muerta, ya embutida, ya salada.
  • Tal era el personaje que explicaba a dos señoras y a un caballero el mérito de un cuadro todo negro, en medio del cual se veía apenas una calavera de color de aceituna y el talón de un pie descarnado.
  • La claridad del día, la frescura del ambiente, la belleza del mar, que fuera de la bahía parecía agitarse con gentil alborozo a la aproximación de la flota, formaban el más imponente cuadro que puede imaginarse.
  • Se creía el señor Infanzón en el caso de comprender el entusiasmo artístico del sabio mejor que las señoras, quien por su natural ignorancia tenían alguna disculpa si no se pasmaban ante un cuadro que no se veía.
  • La sombra de Jáuregui parecía venir en ayuda de las determinaciones de su ilustre viuda, porque a esta le faltaba poco para ver a su marido salirse de aquel cuadro en que retratado estaba, tomar vida y voz para decirle.
  • En la pared del fondo se veía un cuadro de azulejos blancos y azules con figuras que representaban a Santo Tomás de Villanueva vestido de obispo, con su báculo en la mano y un negro y una negra arrodillados junto a él.
  • Rumor de voces, estallidos de risas, guitarreos y coplas á grito pelado salían por aquella puerta roja como una boca de horno, que arrojaba sobre el camino negro un cuadro de luz cortado por la agitación de grotescas sombras.
  • Xv Mientras estuvo allí el Padre Nones, Ballester se mantuvo en una actitud consternada, contemplando el lastimoso cuadro con el respeto que infunden los muertos, y encerrando su dolor en una compostura que tenía cierta corrección.
  • Dirigiendo una mirada hacia lo que fue, con la curiosidad y el interés propios de quien se observa, imagen confusa y borrosa, en el cuadro de las cosas pasadas, me veo jugando en la Caleta con otros chicos de mi edad poco más o menos.
  • Al mismo tiempo que por una puerta de escape entraba Petra, su doncella, asustada, casi desnuda, se abrió la colgadura granate y apareció el cuadro disolvente, el hombre de la bata escocesa y el gorro verde, con una palmatoria en la mano.
  • Y hay también una tinaja con una tapadera de palo, y un pequeño lebrillo puesto en un soporte que está clavado en el centro de un pintoresco cuadro de azulejos, y una toalla limpia que cuelga de la pared y flamea al viento que se cuela del patio.
  • El hombre se embozó en una capa de vueltas de grana y esquivando la arena de los senderos, saltando de uno a otro cuadro de flores, y corriendo después sobre el césped a brincos, llegó a la muralla, a la esquina que daba a la calleja de Traslacerca.
  • ¿No iba a estar en ridículo aquel marido que tenía que ver a su esposa descalza, vestida de morado, pisando el lodo de todas las calles de la Encimada, dándose en espectáculo a la malicia, a la envidia, a todos los pecados capitales, que contemplarían desde aceras y balcones aquel cuadro vivo que ella iba a representar?
  • El primer sol de verano abrillantaba como espejos las barnizadas tablas de los carromatos, doraba los mástiles, esparcía un polvillo de oro en la plaza, daba al gigantesco toldo una transparencia acaramelada, y este cuadro levantino, fuerte de luz, dulcificábase con el tono blanco de la muchedumbre, vestida de colores claros y cubierta con los primeros sombreros de paja.