Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "cuentas" aquí tienes una selección de 81 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra cuentas para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Echaba sus cuentas.
- Pues vamos a cuentas.
- Para echar mis cuentas.
- En resumidas cuentas, Sr.
- Abajo era día de cuentas.
- ¡Jacinta! ¿Qué me cuentas?
- No quiero cuentas con ninguno.
- Es que si cuentas, cuentas pronto.
- Un rosario con unas cuentas frisonas.
- Es preciso ajustarle bien las cuentas.
- Ya arreglaremos cuentas más adelante.
- Las cuentas siempre ajustadas, limpias.
- Esas son mis cuentas agregó doña Lupe.
- Como están con las cuentas del trimestre.
- Pidiole cuentas de sus horribles crímenes.
- Que tiempo hay de ajustar cuentas atrasadas.
- En resumidas cuentas, chico, está que ahuma.
- Que tú y yo robamos con el libro de cuentas.
- En el Infierno le ajustarán a usted las cuentas.
- Pues vienes y me lo cuentas a mí, en mis barbas.
- Cosa de poner en claro unas cuentas de lazaretos.
- ¡Ya les ajustaría las cuentas a aquellas pavas.
- Comenzaron a pagarse las cuentas con regularidad.
- En resumidas cuentas, estaba pasando un mal rato.
- En resumidas cuentas, que usted no quiere salvarse.
- Duerme tranquilo, y mañana te ajustaré las cuentas.
- Tengo que ajustarle las cuentas al señor de Ballester.
- En resumidas cuentas le decía él, eres una inocentona.
- No estaba doña Paula, no había que dar cuentas a nadie.
- Ante esta imagen rezaba con un rosario de cuentas gruesas.
- Bueno estás tú para cobrar estas cuentas contestó mi ama.
- Me entero de si el chico que va a cobrar las cuentas trae guano.
- Diome a mí gran risa al ver aquello, considerando en las cuentas.
- Falta que sea verdad lo que cuentas dijo la víctima defendiéndose.
- No cuentas con que mi cabeza es un prodigio de claridad y raciocinio.
- él era un hombre, y cuando bajase aquel teniente ya le exigiría cuentas.
- Ha hecho oposición a una placita en el Tribunal de Cuentas y la ha ganado.
- Antes que pudiera entrar a cuentas con el miedo, ocurrió un nuevo incidente.
- Pero después, pasado el tiempo, enredaba las cuentas, y siempre salía ganancioso.
- El pistoletazo con que don Juan saldaba sus cuentas con el Comendador le hizo temblar.
- ¡Qué tontito! Pero en resumidas cuentas, si te parece que no debo recibirle, no lo haré más.
- Entre robar en el camino, o robar con el libro de cuentas, prefiero a los que roban en el camino.
- Se compran con mi dinero, eso sí, pero luego se dan a parcería y no se me rinden cuentas jamás.
- Bajo el cuello del desairado levitín asomaba un dedo de alzacuello, bordado de cuentas de abalorio.
- Yo iba mirando tanto el rosariazo del ermitaño, con las cuentas frisonas, como la espada del soldado.
- De él colgaban muchos manojos de imágines, cruces y cuentas de perdones que hacían ruido de sonajas.
- Aquel buena pieza, con sus infidelidades, no tenía derecho a exigirla cuentas por lo que pudiera hacer.
- Vamos a cuentas dijo el clérigo avanzando un poco, precedido de sus manos que palpaban en las tinieblas.
- Cuando se vio sola delante del espejo en su tocador, se le figuró que la Ana de enfrente le pedía cuentas.
- Pues verá usted (continuando en la mesa en que había hecho las cuentas y con el papel de ellas entre las manos).
- Los dejaba solos en el salón obscuro, y ella, con permiso de sus amigos, se iba a arreglar sus cuentas o lo que fuese.
- Necesito algún dinerillo para pagar ciertas cuentas, y además, las Pascuas vamos a pasarlas en nuestra casa de Burjasot.
- Todavía no era moda ir a buscarlos al África, y los venían a buscar aquí, cambiando cuentas de vidrio por pepitas de oro.
- Es el hombre que conviene, desengañaos, un hombre que lleva al dedillo las cuentas de su casa, un modelo de padre de familia.
- Tú y tus hermanos heredáis a Melitona, que por mis cuentas debía tener un capitalito sano de veinte o veinticinco mil duros.
- Estaba rezando, y movía las cuentas del rosario con mucho disimulo, porque no quería que le vieran ocupado en tan devoto ejercicio.
- Repasaba las cuentas de la Madre del Amor Hermoso, con sus ojazos de color de avellana asomados a los cristales de unas gafas de oro.
- Bendijo la memoria de fray Venancio, que, más radical, no dejara ni rastro de cuentas, ni el menor comprobante de su larga gestión.
- Y vuelta al ajuste de cuentas, y al inquirir, y al tomar acta de todos los pasos que el predilecto daba por entre los peligros sociales.
- Diríase que su alma, perdida la última ilusión, había liquidado toda clase de cuentas con el mundo y se preparaba para el último viaje.
- Yo comencé a decir que me había visto tan ocupado con negocios de Su Majestad y cuentas de mi mayorazgo, que había temido el no poder cumplir.
- No tengo la cabeza para cuentas, pero he calculado a la ligera lo que debo a los corredores, y ni con la tienda ni con mis fincas tendré para pagar la mitad.
- Tenía cuentas complicadas con todo el mundo, administraba las diligencias, chalaneaba, gitaneaba, y los días de fiesta añadía a sus oficios el de cocinero.
- Finge que se alborota por defender su honor que, en resumidas cuentas, aquí nadie se atreve a amenazar seriamente, y lo que en rigor la irrita, es mi frialdad.
- Lo que le pilla como hipoteca y lo que le mama corriendo con los gastos electorales y presentándole luego, como usted me enseña, las cuentas del Gran Capitán.
- Era la tenacidad del avaro que desea estar en contacto á todas horas con sus propiedades, la pegajosidad del usurero que siempre tiene cuentas pendientes que arreglar.
- Por la tarde, la señora encargó a su sobrino que le hiciera unas cuentas algo complicadas, y él las despachó con presteza y exactitud, sin equivocarse ni en un céntimo.
- La señora lo pagaba todo, desde el alquiler del coche a la peseta de El Imparcial, sin que necesitara llevar cuentas para tan complicada distribución, ni apuntar cifra alguna.
- Y no había alcalde de don Álvaro que no viese aprobadas sus cuentas, ni quinto de Mesía que no estuviera enfermo de muerte, ni en fin, expediente que él moviese que no volara.
- La concurrencia crecía cada año, y era forzoso apelar al reclamo, recibir y expedir viajantes, mimar al público, contemporizar y abrir cuentas largas a los parroquianos, y singularmente a las parroquianas.
- Ya yo iba tosiendo y escarbando, por disimular mi flaqueza, limpiándome los bigotes, arrebozado y la capa sobre el hombro izquierdo, jugando con el decenario, que lo era porque no tenía más de diez cuentas.
- Había oído don Manuel que donde hay varias hermanas, lo difícil es deshacerse de la primera, y después las otras se desprenden de suyo, como las cuentas de una sarta tras la más próxima al cabo del hilo.
- Estuvo la señora de Jáuregui un ratito haciendo cuentas, estirado el labio inferior, la cabeza oscilando como un péndulo y los ojos vueltos al techo, hasta que salió una cifra, de la cual Maximiliano no se hizo cargo.
- Un portero del Colegio de Sordo Mudos, un empleado del Tribunal de Cuentas, un teniente viejo, de la clase de tropa, retirado del servicio, y dos individuos que tenían puesto de carne y frutas en la plaza de San Ildefonso.
- A fe que debían haberte hecho almirante cuando menos, que harto lo merecías cuando fuiste a la expedición de África y me trajiste aquellas cuentas azules que, con los collares de los indios, me sirvieron para adornar la.
- A la semana siguiente, Ballester salió de la botica de Samaniego, porque doña Casta se enteró de sus relaciones (que a ella se le antojaron inmorales) con la infame que tan groseramente había atropellado a Aurora, y no quiso más cuentas con él.
- ¡Ah grandísima hipocritona, si me levanto, mala pécora! la que mata a su padre de hambre, la que echa cuentas de rosario y pelos en el caldo, la que me echa en las narices el polvo de la sala, la que se va a misa de alba y vuelve a la hora de comer.
- Tanta piedad podía llegar a ser una desgracia para él, porque si Fortunata se entusiasmaba mucho con la religión y se volvía santa de veras, y no quería más cuentas con el mundo, sino quedarse allí encerradita adorando la custodia durante todo el resto de sus días.
- No tengo ahora la cabeza para cuentas, pero creo que arreglando tus negocios todavía salvaré algún piquillo de tu embrollada fortuna, y con esto y lo que yo os daré podréis vivir como viven esas personas honradas y modestas a las que llamáis cursis despreciativamente.
- Tornóla a meter y ciñósela y un sartal de cuentas gruesas del talabarte, y con un paso sosegado y el cuerpo derecho, haciendo con él y con la cabeza muy gentiles meneos, echando el cabo de la capa sobre el hombro y a veces so el brazo, y poniendo la mano derecha en el costado, salió por la puerta, diciendo.
- Y menos mal para ti, que no has conocido los buenos tiempos, cuando desde el amanecer reinaba aquí un estrépito de dos mil demonios, y abajo, tu abuelo y yo sentíamos temblar el techo al empuje de los telares, mientras arreglábamos cuentas o sacábamos de los armarios las ricas piezas para enseñarlas a los compradores.