Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra cuerdo

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra cuerdo en el contexto de una oración.

Término cuerdo: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "cuerdo" aquí tienes una selección de 18 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra cuerdo para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • ¿Es esto ser cuerdo.
  • ¿Era cuerdo el tal o no?
  • ¿Pero no observa usted lo cuerdo que estoy?
  • Dios mío, me asombro de lo cuerdo que estoy.
  • ¿Quién es aquí el cuerdo y quién no lo es?
  • ¿Pero este hombre está cuerdo o cómo está?
  • ¡y sería lástima, ahora que estoy tan cuerdo.
  • Yo creo que estás cuerdo, pero que no eres hombre.
  • Unos dicen que estás cuerdo, y otros que estás loco.
  • Pero este hombre se decía Fortunata, ¿está cuerdo o está más loco que antes?
  • Si estoy tan cuerdo, que me sobra cordura para darla a muchos que por cuerdos pasan.
  • Yo creo que lo más cuerdo es remontarse sobre todas estas miserables cosas que exasperan a la Humanidad.
  • Lo que recuerdo ahora es que yo estaba cuerdo, más cuerdo que nadie, y de repente me entró el frenesí de matar.
  • Nada, para mí está peor que antes pensaba la esposa, y esto que dice podrá ser cuerdo, pero yo no entiendo palotada.
  • Dios me la quitó y me la volvió a dar tan completa, que en este momento estoy más cuerdo que tú y que toda la familia.
  • ¡Engañarme a mí, que estoy ahora más cuerdo que la misma cordura! ¡Dios mío, qué talento tengo! ¡Qué manera de discurrir!
  • ¡Ay, hija, qué malo es estar loco! Cuánto mejor es estar cuerdo, aunque uno, al recobrar el juicio, se encuentre apagado el hornillo de los afectos, toda la vida del corazón muerta, y limitado a hacer una vida de lógica, fría y algo triste.
  • Yo que vi que duraba mucho este negocio y más la fortuna en perseguirme, no de escarmentado, que no soy tan cuerdo, sino de cansado, como obstinado pecador, determiné, consultándolo primero con la Grajal, de pasarme a Indias con ella y ver si mudando mundo y tierra mejoraría mi suerte.