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Ejemplos de oraciones con la palabra cuervos

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra cuervos en el contexto de una oración.

Término cuervos: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "cuervos" aquí tienes una selección de 19 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra cuervos para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Cría cuervos.
  • Cría cuervos.
  • Dos cuervos cruzan aleteando blandamente.
  • Los cuervos pasaban graznando por el aire.
  • Grandes bandadas de cuervos pasaban por el aire.
  • En la campiña se oía el ronco graznido de los cuervos.
  • Para nada queremos cuervos exclamaba Foja, que se multiplicaba también.
  • Los cuervos pasaron por encima de nuestras cabezas lanzando gritos estridentes.
  • La posibilidad de quedar en el pantano para servir de pasto a los cuervos no me seducía.
  • Más viejo es un perro de diez años que un cuervo de ciento, si es cierto que los cuervos duran siglos.
  • No falta el Señor a los cuervos ni a los grajos ni aun a los escribanos ¿y había de faltar a los traspillados?
  • En el aire gris, una nube de cuervos avanzaba en el aire, siguiendo aquel ejército funesto, para devorar sus despojos.
  • Todas las butacas estaban llenas de cuervos que abrían el pico mucho y retorcían el pescuezo con ondulaciones de culebra.
  • Pues tratada en materia de afeites, cuervos entraban y les corregía las caras de manera que al entrar en sus casas, de puro blancas no las conocían sus maridos.
  • La mayoría de los evadidos habían quedado en ellos sin poder avanzar, sirviendo de pasto a los cuervos y a las aves de rapiña que se cebaban en los cadáveres putrefactos.
  • Una porción de comerciantes se había descolgado por allí, como cuervos al olor de la carne muerta, y compraban hermosos caballos por diez o doce duros, espadas, fusiles y ropas a precios ínfimos.
  • Mientras Frígilis hablaba de la conveniencia de abandonar el cultivo del maíz y de cultivar los prados con intensidad, don Víctor, apoyada la cabeza sobre la tabla dura del coche de tercera miraba al cielo pardo y veía desaparecer entre la niebla una falange de cuervos por aquel desierto de aire.
  • Sobre la rota techumbre de paja, si algo se veía era el revoloteo de alas negras y traidoras, plumajes fúnebres de cuervos y milanos, que al agitarse hacían enmudecer los árboles cargados de gozosos aleteos y juguetones piídos, quedando silenciosa la huerta, como si no hubiese gorriones en media legua á la redonda.
  • Sobre los castañares que semejaban ruinas y mostraban descubiertos los que eran en verano misterios de su follaje, sobre los bosques de robles y sobre los campos desnudos y las pomaradas tristes pasaban de cuando en cuando en triángulo macedónico bandadas de cuervos, que iban hacia el mar, como náufragos de la niebla, silenciosos a ratos, y a ratos lamentándose con graznar lúgubre que llegaba a la tierra apagado, como una queja subterránea.